
Llegan al vado donde ocurrió el asesinato de 17 campesinos por policías estatales encabezados por la Organización Campesina de la Sierra del Sur. Demandan que se retome el caso por el gobierno federal. El nuevo organismo tendría que investigar los asesinatos de Armando Chavarría, Raymundo Velázquez, Luis Olivares, Ranferi Hernández, Rocío Mesino y Arturo Hernández Cardona, plantean.
Coyuca de Benítez, Guerrero, 29 de junio de 2019. Para conmemorar el 24 aniversario luctuoso de la masacre de Aguas Blancas del municipio de Coyuca de Benítez, activistas encabezados por la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), hicieron por separado dos marchas y actividades culturales en el vado.
Antes de las 11 de la mañana integrantes de la OCSS provenientes del municipio de Atoyac, miembros de otras organizaciones y estudiantes marcharon del poblado de Aguas Blancas al vado donde 17 campesinos fueron asesinados y otros 21 heridos por policías durante el gobierno estatal de Rubén Figueroa Alcocer, crimen que le costó la gubernatura.
Los contingentes partieron gritando consignas como “ni perdón ni olvido, castigo a los asesinos”.
La dirigente Norma Mesino demandó al nuevo gobierno federal una mesa de atención con el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas.
Los manifestantes también demandan que sean atendidos los sobrevivientes de la masacre, ya que algunos se encuentran enfermos y delicados de salud, así como atención sicológica inmediata.
Por separado, a las 6 de la mañana un grupo encabezado por el hijo del extinto luchador social, Benigno Guzmán, Vicente Guzmán Bustamante, marcharon y colocaron una corona en el memorial del vado de Aguas Blancas.
Ahí demandaron al gobierno federal justicia para los 17 campesinos y masacrados, así como conciencia solidaria y ecológica ante el calentamiento global.
En la mañana el integrante de la Corriente Crítica de México, Leopoldo Calderón Caballero organizó una actividad cultural en el memorial.
En la actividad de la OCSS de Atoyac el primer orador fue el fundador de esa organización, Hilario Mesino Acosta, quien dijo que el ataque de los policías en contra de campesinos desarmados que iban a protestar fue un hecho que marcó la memoria de Guerrero, y por la cual seguirán luchando, “porque a los que asesinaron eran campesinos, no eran gente mala, pero el gobierno tenía miedo de perder su poder y que la gente podría organizase”.
Pidió no bajar la guardia y seguir luchando unidos y organizados “porque el pueblo unido jamás será vencido”.
La representante de la Asociación Mexicana de Abogados del Pueblo, María Elena Hernández y el Grupo de Psicólogos de Cleta reiteran su respaldo para seguir exigiendo justicia por los campesinos que fueron masacrados, y demandaron que se retome el caso por el gobierno federal.
Por la comunidad estudiantil habló el joven Saúl Romero Arizmendi de la Preparatoria Popular de El Quemado, ofreció su apoyo a los familiares y sobrevivientes del ataque de fuerzas del Estado, y preguntó, “¿cuántos guerrerenses tienen que caer para que el gobierno tome cartas en el asunto a las demandas y castigar con justicia?”.
Luchar por la vida no es un delito, dice Diana Hernández, la hija del líder campesino Ranferi
La hija del líder campesino asesinado, Ranferi Hernández Acevedo, Diana Hernández dijo que el estado de Guerrero es catalogado como subversivo, “somos aguerridos porque le entramos a la lucha y cómo no, si sigue habiendo injusticia en el estado y compañeros caídos y desaparecidos buscando bienestar para todos, que es algo que a la fecha no se cumple”.
Dijo que los masacrados en Aguas Blancas exigían la presentación con vida de un compañero, pero también fertilizante, “también esa cuestión se hace presente hoy, eso se hace presente, ¿cuál es la mejoría en estos momentos, cuántos tienen que caer para que reaccionemos todos y vivamos en paz, en dignidad y decoro?”.
Mencionó que su padre fue asesinado a manos del Estado, al igual que los de Aguas Blancas, “no es un delito pedir fertilizante y vivir con decoro, nos han arrebatado nuestros derechos”.
Expuso que muchos de los que han ido a exigir justicia y demandar mejoras para el pueblo han muerto pero nunca se ha visto caer a un gobernante o a un funcionario represor, “no podemos hablar de un cambio, no nos podemos confiar, tenemos que trabajar arduamente, nosotros somos los que generamos el cambio. Luchar por la vida no es un delito, nosotros ponemos los muertos con los agravios que nos han pasado por décadas pero no vemos a las autoridades, tenemos que seguir luchando para vivir en paz”.
Los sobrevivientes de la masacre, la mayoría adultos mayores, en voz de Floriberto Martínez Cruz dijeron que tienen secuelas físicas y psicológicas, “lo que nos pasó nos vino como una plaga, después de la chinga se quemaron huertas de café, perdimos ganado, que a todos esos que tuvieron pérdidas les ayuden, son personas que ya no pueden, exigimos justicia, ese cerro todo estaba lleno de policías y nosotros sin nada”.
Por la Asamblea Pedregales de Coyoacán, Abel López dijo que hay una política de exterminio de los luchadores sociales en Guerrero, de quienes exigen una vida mejor y denuncian a los caciques, por lo que seguirán exigiendo justicia para cada uno de los masacrados.
Este crimen de lesa humanidad debe de ser castigado: CNTE
Por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) habló Gonzalo Martínez Villagrán, quien dijo que este crimen de lesa humanidad debe de ser castigado, y que seguirán pidiendo que se ofrezcan disculpas públicas.
Mencionó que en Guerrero nacieron los dos movimientos guerrilleros que pusieron en jaque al país con Lucio Cabañas Barrientos y Genaro Vázquez, y ahora a los que piden una mejor vida, como a los trabajadores del campo, los acusan de vínculos con la guerrilla.
Alertó, “vemos que aquí en Guerrero el tema de los fertilizantes no está resuelto, vemos que en educación mantiene en decepción a los trabajadores, la pobreza sin ser erradicada, se requiere unificar esfuerzos y que la Cuarta Transformación que tanto cacarea el gobierno federal sea traducida en mejores condiciones de vida y trabajo, para nosotros la Cuarta Transformación tiene que ver con un nuevo poder, un nuevo orden de gobierno y económico, se tienen que erradicar todos los males, proponemos una organización que nos aglutine a todos, donde se respeten las formas de lucha y con solidaridad, donde se cree una estructura popular para defender al pueblo”.
Julia Suárez exigió justicia y presentación con vida de los desaparecidos, “exigimos que el gobierno federal deje de simular, realmente se quiere justicia, si así lo quisiera el gobierno ya estuvieron los 43 compañeros en sus hogares, pedimos desde aquí que no nos hagamos que esa Cuarta Transformación va a hacer el cambio, que no se olvide por qué estamos aquí: para que no vuelva ocurrir y que haya justicia”.
Del Frente de Defensa Popular, Efraín Torres dijo que no hay otra salida que la unidad de todos los sectores y organizaciones para que haya justicia y libertad.
Al final se dio lectura a un pronunciamiento conjunto de las organizaciones sociales que demandan la creación de una Fiscalía Especializada en las masacres de Aguas Blancas, El Charco y asesinatos de los luchadores sociales Armando Chavarría, Raymundo Velázquez, Luis Olivares, Ranferi Hernández, Rocío Mesino, y Arturo Hernández Cardona, entre otros.
Demandaron presentación con vida de los desaparecidos, precios justos en los productos del campo y la entrega de fertilizante. En este último tema alertan que los campesinos seguirán saliendo a las calles a manifestarse.
La actividad cerró después de más de dos horas, con canciones de corridos sobre Aguas Blancas y otro en honor a Ranferi Hernández por su nieta.
La vialidad se cerró, y se abrió sólo para personas que iban con familiares enfermos a la sierra de Coyuca.
Texto y foto: Francisco Magaña
Entérate más
https://suracapulco.mx/2019/06/28/piden-atencion-a-las-victimas-y-justicia-a-24-anos-de-la-masacre-de-aguas-blancas-video/


