30 agosto,2022 10:01 am

“Me siento tan ilusionada”, dice Silvia Pinal en el homenaje a su trayectoria en Bellas Artes

Emocionada, la destacada actriz, una de las principales de la Época de Oro del cine mexicano, recibe el reconocimiento rodeada de familiares y ante un recinto lleno

Ciudad de México, 30 de agosto de 2022. Obligada por su padre, quien la empujaba a una carrera tradicional, Silvia Pinal estudiaba para ser secretaria, pero en lugar de quedarse detrás de un escritorio el arte la llevó a ocupar el primer plano como referente cultural y del entretenimiento de México, a tal grado que para homenajearla se requería el Palacio de Bellas Artes.

El recinto abrió sus puertas ayer para celebrar a la primera actriz, figura de la Época de Oro del cine nacional, musa de Luis Buñuel en tres películas (Viridiana, Simón del Desierto y El ángel exterminador), retratada por Diego Rivera, impulsora del teatro musical en México y matriarca de toda una dinastía del espectáculo.

Durante cerca de hora y media en el escenario del Palacio de Bellas Artes –con aforo de 800 personas, por las restricciones derivadas de la epidemia– se alternaron números musicales, voces de críticos, recuentos de su longeva trayectoria y muchos aplausos que la actriz, próxima a cumplir 91 años, recibió con alegría, mientras sus brazos simulaban abrazos.

“Me siento tan ilusionada en este momento, tan llena de cosas”, agradeció Pinal sobre el entarimado, al cual subió en silla de ruedas rodeada de su clan.

Mientras la también productora aclaraba sus ideas, algunos presentes en el recinto la interrumpieron para confesarle a los gritos su amor, halagos a los que se sumó su hija Alejandra Guzmán.

“Quiero agradecerte, madre, todas las cosas que nos has demostrado, que cualquier mujer puede hacer. Has logrado tus sueños y mucho más que cualquier mujer, como artista, como madre, como lo que te conozco”.

“Gracias por darnos la vida, por darnos una familia bella, llena de disciplina, gracias por darnos talento, darnos tu sangre, tu casta y esa sonrisa siempre, todos los días, tan bella. ¡Felicidades, madre, eres grande!”, celebró la intérprete de Eternamente bella.

La mayor parte del homenaje, Pinal estuvo en un balcón, consentida por sus familiares.

Alejandra Guzmán le acariciaba las manos, su nieta Michelle Salas llegó a chocarle el puño y su nieto Apolo, pequeño hijo de Luis Enrique Guzmán, la mantuvo muy activa.

La gala fue organizada por su hija Sylvia Pasquel, quien dio un repaso desde la primera obra de Pinal como parte del ensamble de la obra Sueño de una noche de verano hasta protagonizar películas como Viridiana, de Buñuel, la cual ganó la Palma de Oro en Cannes.

De la gran diva, el crítico cinematográfico Leonardo García Tsao resaltó que podía hacerlo todo, desde una cinta con Pedro Infante (El inocente), comedias con Tin Tan (El Rey del Barrio) y filmes duros con Buñuel.

Su labor por el teatro fue honrada con la interpretación de canciones que ella entonó en el teatro musical: Qué tal, Dolly, con Stephanie Salas y Alan Estrada, Todo se tiñe de rosa, a cargo de Fela Domínguez, y con Bianca Marroquín Yo soy la juventud.

En pantalla aparecieron colegas como Angélica Aragón y Alberto Estrella para destacar el legado de Pinal.

Por su parte, en el recinto la alabaron figuras como Ignacio López Tarso, con quien protagonizó ¡Hello, Dolly!, y entre las butacas la aplaudieron Sergio Corona y Lucía Méndez.

Anoche, la conductora de Mujer, casos de la vida real se fue a casa con un reconocimiento muy especial: los corazones de su público.

Protestan trabajadores afuera del recinto

Desde temprano, trabajadores administrativos del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) bloquearon los accesos principales al recinto

En declaraciones a reporteros, el dirigente sindical, Heriberto Cerón Díaz, explicó que la manifestación era para denunciar acoso laboral del director de Asuntos Laborales, Darío Montiel Mancilla, y del subdirector general de Administración, Pedro Fuentes Burgos.

Indicó que además, ambos funcionarios del INBAL “condicionan las prestaciones a las cuales tenemos derecho”.

Durante la protesta, los trabajadores exhibieron hojas con los mensajes “No a la intromisión en la vida sindical” y “Lucina Jiménez, quítese la careta y atienda las necesidades de los trabajadores”.

Aunque Cerón Díaz aseguró que no se iban a retirar “hasta tener un diálogo con la directora del INBAL”, Lucina Jiménez López, poco después de las 4 de la tarde se dispersaron, porque aunque tenían bloqueada la entrada principal, los encargados del Palacio de Bellas Artes abrieron los accesos alternos para la entrada del público, que ya empezaba a llegar, por lo que el homenaje se pudo llevar a cabo conforme al programa, incluida la alfombra roja.

Texto: Mauricio Angel / Agencia Reforma / Redacción