
Los organizadores del Mundial cometen un error gravísimo al “privilegiar al espectador de alto poder adquisitivo”. Esto rompe con la esencia del futbol y redefine el acceso a uno de los espectáculos más masivos del planeta, advierte José Ramón Fernández en la presentación de su libro El protagonista. El analista deportivo reconoce que la Selección Mexicana ha mostrado “destellos”, pero insuficientes para pasar a la etapa de Cuartos. Falta de autocrítica y exceso de expectativas son parte del problema, indica
El Sur / Ciudad de México, 14 de abril de 2026. En la antesala de la Copa del Mundo 2026, el destacado periodista deportivo José Ramón Fernández –Joserra, como se le conoce en la pantalla chica– lanzó una crítica frontal: el torneo internacional, que tendrá a México como uno de sus anfitriones, se ha alejado de la afición que históricamente le ha dado sentido al futbol soccer. Durante la presentación de su libro El protagonista, el también conductor de programas de televisión aseguró que la FIFA ha privilegiado al espectador de alto poder adquisitivo, dejando fuera a quienes siguen a sus equipos cada semana.
“La FIFA ha perdido el conocimiento de la gente. Comete un error gravísimo, ha hecho a un lado en este país al aficionado que va al futbol, en beneficio del que paga mucho dinero”, dijo ante medios este lunes, en la sede central de la editorial Penguin Random House.
Su señalamiento se da enmedio de cuestionamientos por el costo de los boletos para el Mundial, el cual –de acuerdo con estimaciones preliminares– oscilará de los mil a los más de 100 mil pesos, dependiendo del partido.
Para Fernández, esa lógica rompe con la esencia popular del futbol y redefine el acceso a uno de los espectáculos más masivos del planeta.
Pero su diagnóstico no se quedó en lo económico. También fue tajante sobre el rendimiento deportivo de la Selección Mexicana: descartó cualquier posibilidad de que el equipo alcance el título de campeón en 2026 e incluso en futuras ediciones.
“Yo ya no vi campeón del mundo a México y creo que tú tampoco lo verás ni muchos lo verán. Es muy difícil”, afirmó. A su juicio, el equipo dirigido por Javier Aguirre ha mostrado apenas destellos aislados, insuficientes para competir al máximo nivel.
Fernández consideró que el llamado “quinto partido” –la barrera histórica del Tri en copas del mundo– “sigue siendo el techo más realista”. Incluso proyectó un escenario en el que México avanzaría a octavos de final, donde podría encontrarse con selecciones europeas como Inglaterra y repetir un patrón que ha marcado siete de sus últimas ocho participaciones mundialistas.
De ocho décadas de vida, 54 años en la televisión
Publicado por el sello Grijalbo, El protagonista condensa la trayectoria de José Ramón Fernández, una de las figuras más influyentes del ámbito deportivo en México. “Yo cumplo 54 años en la televisión”, recordó durante la presentación.
La obra funciona como un recorrido por su carrera en televisión, desde sus inicios en Imevisión –hoy TV Azteca– hasta su consolidación como analista en ESPN, donde afinó ese estilo cáustico que le caracteriza.
Dividido en tres apartados, el texto aborda distintas facetas de la vida profesional del poblano. En una primera parte relata coberturas de Juegos Olímpicos y copas del mundo; en la segunda, explora su relación con colegas, discípulos y rivales dentro de la industria; y en la tercera, ofrece retratos y anécdotas de personajes del deporte con los que ha coincidido a lo largo del tiempo.
Además de episodios conocidos, el libro incorpora pasajes inéditos, así como reflexiones personales sobre el periodismo, el poder mediático y las tensiones históricas dentro de la televisión mexicana. La edición incluye un prólogo escrito por su hija Lorea Fernández Castañón y una introducción a cargo del comentarista Odín Ciani, cercano colaborador del autor.
A sus 80 años, Joserra revisita el pasado y aprovecha el presente para fijar postura. En ese cruce entre memoria y actualidad, el Mundial de 2026 aparece como un punto de inflexión: un evento que, en su opinión, evidencia tanto las limitaciones del futbol mexicano como las distorsiones de la industria global.
Desconexión entre discurso y rendimiento
Lejos del entusiasmo que suele rodear a la Selección Mexicana en cada ciclo mundialista, José Ramón Fernández optó por un diagnóstico frío: el equipo no sólo está lejos de competir por el título, sino que mantiene inercias que lo han condenado históricamente a quedarse en la misma medianía.
“El panorama no invita al optimismo”, insistió Fernández. Si bien reconoció momentos aislados de buen futbol bajo la dirección del actual director técnico, consideró que han sido insuficientes para pensar en una evolución real.
“México ha jugado con Javier Aguirre un buen primer tiempo… ese día se iluminó”, dijo al recordar el partido reciente ante Bélgica, al tiempo que subrayó que esos destellos no alcanzan para sostener un proyecto competitivo.
En ese contexto, el analista proyectó un escenario conocido: México avanzando de la fase de grupos, pero encontrando su límite en los octavos de final. Incluso ironizó sobre la confianza que percibe en el entorno futbolístico nacional respecto a los rivales, al insistir que, de mantenerse la tendencia, el equipo volvería a chocar con potencias europeas como Inglaterra.
Más allá del resultado puntual, Fernández puso el acento en una estructura que, a su juicio, no ha cambiado lo suficiente para aspirar a más. La falta de autocrítica, el exceso de expectativas y la desconexión entre discurso y rendimiento son, en su lectura, parte del problema.
“A veces el fracaso te enseña más”
La presentación del libro también dejó espacio para abordar episo-dios personales que han marcado su trayectoria. Uno de ellos fue la relación con su colega David Faitelson, con quien trabajó durante años y cuya salida hacia Televisa TUDN tensó públicamente el vínculo entre ellos.
Fernández evitó profundizar en el tema. Sin mencionar su nombre, se mostró indiferente ante el rumbo de quien fuera uno de sus colaboradores más cercanos. “No me interesa hablar de la gente que se fue”, dijo, marcando distancia sin entrar en confrontación directa.
De todas formas reconoció que esas relaciones forman parte de su historia y, por tanto, del libro. En El protagonista dedica espacio tanto a las coincidencias como a los desencuentros, bajo una lógica que ha defendido a lo largo de su carrera: el periodismo no se construye sólo desde el éxito, sino también desde el conflicto.
“Hay fracasos. A veces el fracaso te enseña más”, afirmó durante la charla con medios, en la que también se definió a sí mismo como una figura “súper polémica”, consciente del papel que ha jugado dentro de la industria.
En esa línea, criticó al estado actual del periodismo deportivo, particularmente frente al auge de creadores de contenido sin formación especializada. Fernández defendió la necesidad de mantener estándares profesionales y cuestionó la influencia de los llamados youtubers en la conversación pública sobre futbol. “Los periodistas tienen que creer en el periodismo… si se dejan llevar por los famosos youtubers, que son terriblemente malos, (y) se dignan a hablar de futbol cuando no tienen idea.”.
El comentarista cerró la presentación con la idea de que el libro, más que una autobiografía, funciona como una extensión de su voz: mordaz, incómoda, vigente. Y en ese tono, el Mundial de 2026 aparece más que como oportunidad histórica, como espejo de las limitaciones que, según él, el futbol mexicano aún no ha sabido superar.
Guillermo Rivera


