19 junio,2026 9:02 am

México supera a Corea 1-0 y es líder del Grupo A

Jugaron como siempre y calificaron como (casi) nunca

Madrid, España,19 de junio de 2026. La selección de futbol de México batió ayer 1-0 a la selección de Corea del Sur en un partido correspondiente a la segunda jornada dentro del Grupo A en la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se está disputando tanto en suelo mexicano como en Estados Unidos y Canadá.

En el Estadio Akron de Guadalajara, los locales arrancaron bien posicionados y en el 7’ tuvieron dos ocasiones en sendos disparos de Roberto Alvarado y de Brian Gutiérrez desde fuera del área, pero sin problemas para que el guardameta Seung-gyu Kim atrapase ambos remates.

La réplica llegó al cuarto de hora tras un pase larguísimo para la carrera de Heung-min Son, quien pisó área y salvó la salida del portero Raúl Rangel con una vaselina altísima, pero Edson Álvarez casi sobre la línea de gol despejó de chilena. Aparte de eso, el único susto antes del descanso fue un cabezazo de Julián Quiñones que atrapó Seung-gyu Kim.

Precisamente él fue protagonista negativo en el inicio de la segunda mitad, pues un fallo suyo acarreó el 1-0. Centró Quiñones en el 50’, a banda cambiada y con el pie derecho, en busca de Raúl Jiménez; despejó a medias de cabeza Gi-hyuk Lee, el arquero surcoreano se vio estorbado por su compañero y no agarró la bola, y ahí Luis Romo empujó a puerta vacía.

Entonces el seleccionador de Corea del Sur, Myung-bo Hong, sustituyó a sus delanteros titulares con propósito de cambiar la dinámica, si bien apenas funcionó hasta la segunda pausa de hidratación del encuentro. De hecho, fueron los pupilos de Javier Aguirre quienes merodearon otro gol en el minuto 75 tras un centro de Quiñones de nuevo en busca de Jiménez.

Habiéndole ganado la espalda a Gi-hyuk Lee, el 9 mexicano controló ese pase dentro del área y desde el lado derecho voleó algo forzado de diestra en estirada, si bien Seung-gyu Kim hizo un paradón de reflejos. La respuesta fue del colchonero Obed Vargas, recién entrado al campo, en un remate de primeras a un balón suelto y donde Seung-gyu Kim se lució.

De cara al desenlace, el equipo asiático apretó y en el 88’ tuvo una doble oportunidad enorme con un centro lateral que cabeceó Gue-sung Cho; lo paró debajo de larguero Rangel, que incluso sobre en el césped desvió también un remate de Hyun-jun Yang a la desesperada y medio cayéndose.

Los Tigres de Asia siguieron atacando en el tiempo añadido y Gue-sung Cho con otro cabezazo, después de un centro de Kang-in Lee, gozó de la mejor ocasión, aunque acabó en córner y luego México echó su candado. Gracias a este sufrido triunfo, los coanfitriones se pusieron líderes de grupo con seis puntos, quedándose Corea del Sur segunda con tres puntos.

Festejan como líderes

Al mexicano le sobran pretextos para la fiesta: en un Mundial en casa, su selección clasificó como líder a los dieciseisavos de final, ronda que disputará en la Ciudad de México.

En La Minerva o en el Ángel de la Independencia, en el monumental Estadio Guadalajara o en la colonia más recóndita, se celebra el 1-0 sobre Corea del Sur.

Sonó el silbatazo final y prosiguió el jolgorio. El gol de Luis Romo y la milagrosa atajada del portero Raúl Rangel detonaron la algarabía, porque ni aunque los surcoreanos le metan 50 goles a Sudáfrica podrán arrebatarle la cima al Tri. El duelo directo es el criterio de desempate en caso de igualdad de puntos.

Al ritmo del Mariachi Loco bailó el grueso de los 45 mil 522 asistentes al Estadio Guadalajara. En la media cancha, hasta el usualmente serio Erik Lira se aventó un zapateado junto con Orbelín Pineda, Johan Vásquez, Jesús Gallardo y Santiago Giménez.

Fue el desenlace de un partido en el que el Tricolor estuvo lejos de ser brillante, al grado de que fue abucheado en el entretiempo tras ceder la posesión del balón a los surcoreanos encabezados por Son Heung-min.

Como para estar ad hoc con el ambiente, quien armó su propia pachanga fue el portero surcoreano Kim Seung-gyu, a quien se le escurrió el balón tras chocar con un compañero y así lo dejó a merced de Luis Romo, quien, a 12 metros de la portería, firmó el gol más fácil de su trayectoria y, paradójicamente, el más importante.

El técnico Javier Aguirre apostó por cerrar el juego. Sustituyó a Roberto Alvarado para que Israel Reyes reforzara la defensiva. También cambió a Brian Gutiérrez por un elemento con mejor marca, como Obed Vargas.

Como el mexicano le celebra todo a su selección, hasta los despejes fueron aplaudidos, todo con tal de aferrarse a la posibilidad de disputar dos partidos de la fase final en la Ciudad de México.

Aun así, nunca falta quien quiera arruinar la celebración.

Corría el minuto 87 cuando Tala Rangel tuvo un par de reacciones que rayaron en lo milagroso: primero, ante el cabezazo de Cho Gue-sung y luego, ya tendido sobre el césped, frente al remate de Yang Hyun-jun. Bendito guante derecho.

Sonó el silbatazo final y, al ritmo de La Chona y El Tucanazo, aficionados y jugadores mostraron sus mejores pasos. De vencer a Chequia, México sumaría nueve puntos por primera vez en la historia de las Copas del Mundo.

Una hora y media después, Alexis Vega caminó por la zona mixta con su bocina a todo volumen. ¡Así suena la victoria.

Europa Press/ Édgar Contreras / Agencia Reform