
Texto: Iris Mabel Velazquez Oronzor / Agencia Reforma/ Foto: Cortesía IPN
Ciudad de México, 29 de abril de 2018. El monitoreo de bosques queretanos con drones y cámaras multiespectrales forma parte de un proyecto de especialistas del IPN, que busca mitigar los daños de ocasionados por el calentamiento global.
Joaquín Salas Rodríguez, uno de los catedráticos del IPN que interviene en estos trabajos, señaló que a través de esta vigilancia el objetivo es cuantificar los cambios en la vegetación, analizar la estructura de los árboles y su contenido de carbono.
Así, dijo, el investigador del Laboratorio de Sistemas Autónomos Ligeros del Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada (CICATA), Unidad Querétaro, se pretende cuidar de los bosques y se abonaría a la lucha contra el cambio climático.
Salas precisó que, con este monitoreo de ambientes naturales con propósito de conservación, se busca fomentar además la cultura de protección del ambiente entre ejidatarios o pobladores, a través de estímulos o bonos de carbono, que eviten que corten los árboles.
“Mediante nuestra herramienta lo que pretendemos es poder cuantificar cuánto carbón forestal hay en una parcela de forma rápida y económica, que sea flexible y que la gente obtenga de forma robusta cuánto carbón forestal está contenido en su parcela, de manera que pueda participar en mecanismos como los bonos de carbono y recibir algún estímulo por no cortar su bosque, por acrecentarlo y por mantenerlo a lo largo del tiempo”, precisó.
Salas Rodríguez detalló que a los drones se les montan cámaras térmicas y multiespectrales, cuyas imágenes ayudan a detectar árboles, determinar la estructura tridimensional de estos y del terreno, y, mediante el uso de técnicas alométricas, relacionarlo con el carbono contenido en ellos.
“Las fotografías tomadas desde las alturas son utilizadas como base para algoritmos de visión por computadora y reconocimiento de patrones, en particular, aprendizaje profundo, mediante las cuales es posible ubicar a los árboles y contarlos, así como caracterizarlos en función de la cantidad de carbono que presenten”, describió Salas Rodríguez.
El proyecto en el que participan académicos y estudiantes de posgrado tanto del CICATA Querétaro como del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR), Unidad Oaxaca del IPN, es fundamental, ya que en muchas ocasiones no hay métodos precisos y económicos para cuantificar y monitorear las reservas de carbono.


