
Hay variaciones desde el tipo de los animales que incluyen o a los Reyes Magos en avión
Ciudad de México, 24 de diciembre de 2025. En los nacimientos, los elementos esenciales se repiten con la Sagrada Familia, el ángel, el buey y la mula, los pastores y los Reyes Magos, pero cada región en México incorpora variaciones a la escena bíblica.
Muchos artesanos de Michoacán y de la costa incorporan la fauna local como conejos, puercos e incluso peces, en lugar de sólo borregos, bueyes y mulas.
La familia Cruz Tinoco, en la localidad oaxaqueña de San Antonio Arrazola, crea nacimientos donde María, José, el Niño Dios y los Reyes Magos viajan en un avión o en un carrito, saludando.
También en Oaxaca, en Santa María Atzompa, la alfarera Irma García Blanco y sus hijas han llevado la escena del nacimiento al cuerpo de una sirena, con la técnica de pastillaje para representar las piezas del nacimiento.
Los famosos árboles de la vida en Metepec, Estado de México, representan toda la historia del nacimiento de Jesús desde el viaje de José y María a Nazaret hasta el nacimiento del Niño.
“El nacimiento es uno de los temas que más les emociona a los artesanos”, asegura Rocío Velázquez, coordinadora de Arte Popular de Fomento Cultural Banamex.
“Cada artesano le imprime su creatividad, casi todas las localidades artesanales de México tienen sus nacimientos representativos”.
La exposición Nacimientos mexicanos celebra esa diversidad con un despliegue de materiales, escalas y soluciones formales que van del barro y la madera al cobre, la laca, las fibras vegetales, la piedra o la plumería.
Reúne 367 conjuntos realizados por más de 200 maestras y maestros artesanos de 22 estados del país, con obras procedentes de la Colección de Arte Popular de Fomento Cultural Banamex.
La muestra incluye 11 nacimientos de reciente adquisición, incorporados a la colección, que se nutre, en buena medida, de los concursos nacionales organizados por Fonart, en particular el Concurso Nacional de Nacimientos Mexicanos, del cual Fomento Cultural Banamex es patrocinador.
“Damos la mitad de la bolsa de los premios y participamos muy activamente”, explica Velázquez. “Los artesanos dedican mucho tiempo y esfuerzo a estas piezas porque buscan un reconocimiento a nivel nacional”.
Desde su conformación en 1996, la colección ha apostado por una mirada contemporánea del arte popular.
“Lo que pretendemos es darle difusión a los grandes maestros del arte popular vivos, a sus talleres, a la preservación de las técnicas”, subraya la coordinadora.
Reciente adquisición
Entre las nuevas piezas destaca una maqueta de Metepec del alfarero Israel Soteno Ambrosio, una feria de barro policromado que recupera los colores de anilina tradicionales de la región.
“Son colores que se usaban antes en Metepec, luego se perdieron un poco y ahora se están recuperando”, apunta Velázquez.
También de Metepec llega la obra de Pedro Hernández, una muñeca lelé de barro natural cuyo vestido alberga la escena del nacimiento, sin policromía.
De Hidalgo, procede el nacimiento con carrusel y rueda de la fortuna de Vicente Trejo Morán, elaborado con carrizo fino cortado y ensamblado.
“Es una maqueta de una feria, y dentro de la feria está el nacimiento”, explica Velázquez, al señalar la integración de lo sagrado a la vida cotidiana.
En Santa Clara del Cobre, en Michoacán, Carlos Punzo Cáceres martilla sobre una vasija de cobre la representación de la Natividad, mientras que María Inés Guzmán Pérez, de Tzintzuntzan, construye una esfera navideña con tiras de palma y popote, materiales característicos de la región.
La diversidad se extiende a Zacatecas, con un nacimiento en piedra de Salvador Ventureño Solías, montado en una carroza, y a Guerrero, con un baúl de laca de Olinalá realizado por Jesús Coronel Pantaleón, donde la escena bíblica aparece pintada a pincel con óleo.
“El baúl era una pieza muy importante para viajar o guardar ropa; ahora es más decorativo, pero la técnica sigue viva”, señala Velázquez.
Completa el acervo una imponente talla en cedro del maestro artesano chiapaneco José Alberto González Montoya, de Chiapa de Corzo, ensamblada a partir de 13 piezas.
En el patio del Palacio de Iturbide (Madero 17, Centro Histórico de la Ciudad de México) se instalaron 140 estrellas de latón elaboradas por el maestro oaxaqueño Efrén Romero Sánchez, que acompañan la visita a la exposición.
Erika P. Bucio / Agencia Reforma


