17 marzo,2021 4:56 am

Niegan atención a dos mujeres embarazadas en el Hospital de la Madre y Niño Indígena de Tlapa

Tlapa, Guerrero, 17 de marzo de 2021. A mujeres embarazadas de los pueblos nahuas, na’ savi y me’phaa les negaron la atención en el Hospital de la Madre y el Niño Indígena Guerrerense (HMNIG) la noche del lunes, bajo el argumento de que no había camas ni personal porque era día de asueto.

Cerca de las 9:00 de anteanoche llegaron a la puerta de ese hospital el matrimonio de los na’ savi Ángel Anselmo Modesto y Maura Moreno Agustín, luego de una larga travesía por los caminos de tierra desde su comunidad Joya Real, municipio de Cochoapa el Grande.

Ángel hablante de tu’un savi contó con apoyo en la traducción de Telésforo Aguilar, dijo que desde temprano salió de su comunidad porque no cuenta con atención médica y su esposa empezaba con dolores de parto.

Relató que ambos viajaron más de 3 horas en un carro al que le pidieron el viaje a la cabecera municipal de Metlatónoc donde les dijeron que había un hospital donde se podría atender a su esposa Maura de 41 años, pero ahí luego de esperar a que la revisaran le dijeron que debía trasladarla a Tlapa.

A Ángel le dijeron que no tenían aparatos y lo mejor era llevarla al Hospital de la Madre a donde llegaron cerca de las 8 de la noche, pero les negaron la entrada y los vigilantes les dijeron que no los atenderían.

A esa hora Maura gritaba de dolor y se quejaba mientras esperaba sobre el pavimento de la puerta de entrada, y Ángel no comprendía lo que le decían porque habla poco el español.

Asistentes que tenían familiares ahí pidieron que les dieran la atención, lo que molestó a los guardias que reaccionaron diciendo que si no eran sus familiares no intervinieran y si seguían mandarían a traer a la Policía Municipal, contó quien fungió como interprete, Telésforo Aguilar.

Maura no era la única mujer parturienta que llegó al hospital, al menos estaban otras cuatro en espera pero la reja permanecía cerrada. Eran de Alpoyeca, Olinalá y Tlapa.

No había camas ni médicos y se le estaba rompiendo la fuente  

La señora Natalia Díaz de Alpoyeca se quejó de que su hija era la segunda vez que estaba en el hospital, la primera fue a las 4 de la tarde cuando le dijeron que aún le faltaba y que se fuera a su casa, lo que hizo.

Debido a los dolores la hija de Natalia regresó como a las 8 de la noche y le dijeron que no la atenderían porque no había camas ni médicos, y que ya no la podía llevar a otro lugar porque se le estaba rompiendo la fuente.

Lamentó la falta de atención a las mujeres embarazadas porque es un servicio que no se debe de negar a nadie.

Pese a las quejas y exigencias los agentes de seguridad del hospital se mantenían en la postura de que no entraría nadie, pero una hora más tarde accedieron porque se comunicaron con alguien por teléfono, para que pasara la na’ savi Maura que venía de Joya Real, y a su esposo lo mandaron a sacar copias para el expediente y a comprar medicinas y un paquete de insumos que usarían su esposa y su bebé al nacer.

Las otras tres parturientas tuvieron que esperar hasta que nuevamente se abrió la puerta para decirles que pasaran, pero los familiares dijeron que las llevaron a esperar en los pasillos para que no estuvieran afuera ni dieran declaraciones contra la falta de atención.

Natalia intentó sacar de ahí a su hija al darse cuenta que la dejaron en el pasillo sentada en la silla de ruedas con la que ingresó, pero no se lo permitieron y agilizaron su atención. Otra de las embarazadas salió del lugar porque les dijeron que le faltaba y mejor se fuera a su casa.

Sólo dos de las cuatro mujeres que acudieron al hospital en ese momento para que atendieran su embarazo fueron recibidas.

Texto y foto: Carmen González Benicio