
Por ignorancia y falta de recursos, no hay cuidado para este sector de la población, señala Olimpia Jaimes López, de Mujeres Guerrerenses por la Democracia
Chilpancingo, Guerrero, a 19 de enero de 2026.- La representante de Mujeres Guerrerenses por la Democracia, Olimpia Jaimes López, denunció que instituciones de mujeres, de los niños, niñas y adolescentes y de la Juventud, por ignorancia y falta de recursos, no atienden a su población objetivo, más allá de juguetes y regalos, ante la realidad que muestra la Red por los derechos de la Infancia en México (Redim), contraria a los discursos oficiales.
Consideró que este informe es un llamado a responder qué se tiene que hacer como sociedad y qué van a hacer las autoridades,“pero al que se interpela es al Estado, a la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) que tiene recursos en la mano, que es la hacedora e implementadora de lo que la ley obliga”.
La especialista señaló que el informe de Redim habla del niño asesinado por su padrastro en Chilpancingo el 6 de enero, y que habría sido maltratado desde que nació; de niñas pariendo con médicos que sólo atienden la salud física, “aunque el progenitor fuera otro niño, hay un delito; de la niña que desaparece y cuando la encuentran no quiere volver a su casa porque sufre violencia familiar, que también es producto del entorno social económico violento.
El informe indica que hay niños y niñas que no están siendo atendidos en los hospitales porque su madre o su padre no tiene para pagar una intervención quirúrgica.
En consulta telefónica, reconoció que la población no se exime de la responsabilidad social, pero el Estado es el que tiene el recurso y el mandato de hacer algo, que no está haciendo.
La Redim señaló que Guerrero es el primer lugar de asesinatos con 44 niños y ocho niñas registrados, 33 dolosos, de los cuales 22 son con arma de fuego.
Es el segundo lugar de embarazos, con mayor el mayor porcentaje de mujeres de 12 a 17 que tienen al menos un hijo en 2025, y segundo de uniones tempranas.
No aparece en los primeros tres con partos de niñas menores de 10 a 17 años, donde se ha ubicado en años anteriores, pero reporta en Guerrero 3 mil 410 embarazos, 1.3 por ciento del total nacional.
También tiene primeros lugares de niños y niñas en carencia de calidad de vida, trabajo infantil, y el segundo sitio de niños y niñas en situación de pobreza y pobreza extrema, carencia a la alimentación nutritiva, y el tercero en desplazamiento forzado interno.
Informó que la Redim analiza política pública, y su informe dice que el Estado mexicano no invierte en este sector. “Nosotras (las feministas) decimos, ¿dónde está el dinero?, ahí está el amor. En los recursos asignados se ve el interés, y si no hay, no lo hace, por más discurso que digan”.
Lo comparó con 2025, “año de la Mujer Indígena”, quienes siguen pariendo en los pasillos de los hospitales, sin atención, sin intérpretes en los juzgados ni en los hospitales, y con recortes a la partería.
Recordó a los niños de Chilapa y José Joaquín de Herrera (Hueycantenango), que probablemente volvieron a las aulas pero no dejaron las armas, y las niñas que están en uniones como matrimonios, aunque no sean forzados, no es el destino que se espera. “Es parte de la disparidad que se ve todos los días en la calle y en las instituciones”.
Advirtió que en la Secretaría de la Juventud y de la Niñez se abroga el derecho por los niños, y habrá más regalos el 30 de abril.
Consideró que la única acción adecuada son los parlamentos infantiles y juveniles que se realizan cada año, pero de los que no hay rendición de cuentas sobre las propuestas que retoman ni de cómo se están aplicando.
Explicó que en el marco del feminismo, la jurista costarricense Alda Facio habla de la disonancia cognitiva, cuando no se coincide con la realidad. En este caso, cuando en el discurso nos dicen que la niñez es importante, pero siguen siendo víctimas de trata, de secuestros, desapariciones, de niñas pariendo en los hospitales.
Olimpia Jaimes insistió en el niño asesinado en Chilpancingo, caso en el que también fue criminalizada la mamá, primero porque pensaron que participó y luego por omisión. Aclaró que en los delitos siempre hay una responsabilidad personal, que se debe sancionar, pero “¿qué pasa con el DIF, en la vida del niño que toda su vida fue maltratado?”.
Recordó que el interés superior de la niñez está por encima de esperar una denuncia. Si se escuchan los gritos, la obligación de la autoridad era sacarlo de ahí.
Por la falta de protesta, recordó un texto sociológico, de que la sociedades se vuelven inmunes ante los crímenes, porque es la única vía social para resistir, “si nos doliera cada caso que conocemos, ya nos hubiéramos vuelto locos; consideramos que en casa tenemos enfermos que cuidar o que también vivimos violencia”.
Consideró que existe un adormecimiento de la indignación, que también es responsabilidad del Estado, que en el marco de la política de igualdad, debe incidir en cómo los medios de comunicación manejan las noticias, “incidir en cómo el mercado, los privados, abordan esta realidad”.
De las 3 mil 410 guerrerenses que fueron madres en 2025, subrayó que alguien las violentó, aunque algunas personas digan que empiezan su desarrollo sexual muy temprano. “Si es un fenómeno social y biológico”, insistió, “¿qué hace el Estado para regular eso?”.
Afirmó que algo está pasando en los cuerpos de las niñas para que estén gestando a los 9 años de edad, cuando las hormonas le dicen al cuerpo que ya hay óvulos que puede ser fecundados, aunque no haya las condiciones para gestar; su útero no está preparado para soportar otro cuerpo dentro del tuyo.
Señaló el consumo de productos transgénicos, que también es responsabilidad del Estado regular.
Lourdes Chávez


