21 noviembre,2024 5:33 am

Nombres, hipocorísticos, apodos y motes

ACAPULQUEÑOS INOLVIDABLES

Anituy Rebolledo Ayerdi

Pos qué se tráin

Antes de entrar en materia, anotamos algunos motes aplicados a los policías mexicanos y de otras parte del mundo. No se trata de un saludo respetoso para las corporaciones de seguridad de Guerrero. Sí un reproche y condena para los locales, porque ya agarraron de sus puerquitos a los reporteros de El Sur. Los roban y ultrajan sin que ningún alto mando les marque alto. Son acciones tan cobardes que algunos malpensados concluirán que se trata de consignas de arribota. Saludos solidarios para los compañeros surianos. Y un consejo: un periodista nunca debe oponerse a un hombre armado y mucho menos si su mirada rezuma odio. ¿Será por eso que muchos de ellos acostumbran usar lentes oscuros?

La policía mexicana, tercera más corrupta el mundo

Y miren lo que nos hemos encontrado en Youtube: la declaración de un organismo internacional asegurando que la policía de México es la tercera más corrupta del mundo.

1.- Nigeria
2.- Haití
3.- México (¡hurraaa!)
4.- Kenia
5.- Irak
6.- Afganistán
7. -Sudán

Así lo justifica: “La policía mexicana se ha hecho de mala fama en el extranjero debido a la extorsión de turistas y de no muy buena reputación entre la población debido a las marcas que ya son registradas, como estas:

1.- “¿Y ‘ora cómo nos vamos a arreglar? ¡Échele ganitas, ai nomás pa’ las chelas!”.
2.- “Tenga presente, madrecita, que salir de la cárcel le costaría varios miles de pesos. ¡Usted ya sabe lo ladrones que son los jueces!”.
Y en casos extremos: “¡Plata o plomo!”.
“Vinculados a los carteles de la droga y protección a figuras corruptas, a menudo ignoran denuncias ciudadanas y cuando se trata de hacerlo, sus jefes las cancelan para cubrir el trabajo sucio”.

Motes policiacos

‘Ora si a lo que los invité, a compartir un repaso histórico de los apodos y motes aplicados a los integrantes de las fuerzas del orden público, en México y otros países. Antes, veamos lo que dice el Diccionario Enciclopédico de tales servidores:

Policía: Buen orden que se observa en las ciudades y repúblicas, cumpliéndose las leyes y ordenanzas establecidas para su mejor gobierno. Cuerpo encargado de vigilar el orden público y la seguridad de los ciudadanos. Cortesía, urbanidad en el trato de costumbres. Limpieza y aseo.
–¡Je, je!
Esto son algunos motes aplicados a los policías a través de los años:

Los tíos, los porkis, los judas, gandul, chorizo, gris, guinda, picolete, sapos, azules, bolillos, pitufos, la tira, la bofia, picoletos, chachalacos, cuicos, genízaros, chacales, chepos, gandallas, chota, tecolotes, tomasos, flana, gorilas, pasma y la llamada Policía Secreta. En esta estaban incorporados, por lo menos en Guerrero, los más crueles criminales de la entidad. (El asesinato de una persona se cotizaba entre 2 mil y 5 mil pesos, además de una pistola nueva).
El Chante Luna era una especie de santo laico para los miembros de La Gamba de la Costa Grande, mientras que El Zanatón lo era para La Brosa de Costa Chica, gozando ambas de total impunidad por estar al servicio del gobierno.
Fue El Zanatón un pistolero que se ufanaba haber acabado, él solo, con toda una partida militar. Y nadie nunca se lo discutió. Sus compañeros y socios fueron El Animal, El Chacal, El Perro con Rabia, La Yegua, El Alacrancito, El Coyote y Los Hermanos Gallardo. El número de vidas que segaron nunca fue cuantificado, no obstante, el baldón que le dieron a ambas regiones será permanente.

Hampa

En la acera de enfrente está la organización delincuencial llamada genéricamente hampa, particularmente la de la Ciudad de México, donde se inició un control absoluto de la delincuencia, dando nombres a las formas de robar e incluso de matar Estas algunas de ellas.
Para el ratero vulgar tiene el caló tradicional varias denominaciones: afanador, ponedor, cacle, rata y cacomixtle. El carterista es punga o bastero y el cortinero el que abre cortinas metálica usando gatos hidráulicos. Su compañero, el chicharronero, es el encargado de abrir candados y cerraduras mientras que el chorlero hace lo mismo pero con herramienta especial. Los estucheros son especialistas en abrir cajas fuetes Aquí, muchos de estos especialistas y otros tantos que no lo eran, avergonzaron a Acapulco ante el mundo por el criminal saqueo que hicieron al paso de Otis).
El joyero no roba joyas, como podría pensarse. Abre los “joyos” para penetrar a casas o edificios. Los jauleros son los cacos que logran esconderse durante el día en un establecimiento comercial al que saquean por la noche. El cristalero es el especialista en romper vidrios de automóviles para saquear su interior. Mucho mejor si el auto está estacionado fuera de alguna cantina u “hotel de paso” ( así se les llamaba antes) El pescador lanzaba por ventanas y tragaluces una red de anzuelos enormes, para luego dar el “gante” como si pescara ojotones.

¿Y las damas?

Hablando del sexo opuesto, las farderas son muy conocidas aquí, particularmente en tiendas de ropa, a las que entran flaquitas y sale gordas-gordas. Ello, por toda la ropa que han logrado ponerse bajo sus faldas hamponas. El cornicero utiliza los postes de luz para penetrar a casas y edificios, mientras que el ponedor de cáscaras roba relojes, mucho mejor si son Rolex. Finalmente, el dormilón que lanzaba algodones bañados en cloroformo al interior casa o departamentos. Y era sólo esperar los ronquidos.

Hipocorístico

Palabra griega que significa acariciador pero que experimenta, supuestamente, su rentilización para caracterizar los nombres que representa a otro nombre en forma afectiva, cariñosa o infantil. Ejemplo: Antonio: Toño, Tono, Toni, Tonio, Antuco, Antoñuelo, Choño, Toñin, Antoñito, Nico.

¿Por qué Pepe, Paco y Pancho?

Pepe, Paco y Pancho son hipocorísticos. Pepe corresponde al nombre de José, porque proviene de la forma como se denominaba en latín a San José, Pater putativus (padre supuesto). San José era el padre supuesto de Jesús, una forma en latín que solía abreviarse como PP, de donde proviene el popular Pepe. Algo similar a Paco, hipocorístico de Francisco, y como a San Francisco, se le denominaba Pater comunitates, la abreviatura era PaCo. Pancho, en cambio, es un hipocorístico derivado directamente de San Francisco, pero con transformaciones fonéticas.

Acapulqueños inolvidables

Por no haber noción de los hipocorísticos, nunca se conocieron aquí los nombres propios de muchos personajes de la vida social del puerto. Todos ellos inovidables.
El tío Pichi era un peluquero que operaba en pleno Zócalo, con su gran espejo colgado de un árbol de mango… Otros “peluqueros de paisaje”, como se les llamaba, fueron El Comején, El Salao y El Chocante. Don Pillo era el organizador de los “bailes de candil”, alumbrados necesariamente con candiles y mecheros, con gran concurrencia. Vicente el aguador, Güicho el zapatero, Fidel el nevero, Espíritu, discapacitado dedicado a tejer sombreros de palma en la calle Escudero. La Güera Leandra y Tocho Tabares, héroes locales que salvaron muchas vidas durante el incendio del teatro Flores, cuyo saldo mortal fue de 300 personas. La Araña, el primer bolero no acapulqueño en el Zócalo.
Florindo Flores de la Floresta y Custodio, El Mariposón, dos famosos “jotos de cabaret” (así se les decía) que se la pasaban en el Malecón pescando sin cuerda ni anzuelo. Malaca, invidente vendedor de billetes de lotería que recorría la ciudad anticipando el número de la suerte. Cada vez que pasaba frente a la pescadería El Barco saludaba eufórico: ¡Adiós muchachas! Don Tibe y Mama Bucha, dueños de las huertas de Manzanillo, siempre acosados por agentes inmobiliarios. La Ñeca Torres, mujer muy hermosa en su juventud, perturbada por un desengaño amoroso. Vestirá a partir de entonces ropajes estrafalarios y su rostro coloreado como muñeca. (Continuará).