
La intención es agotar las medidas del diálogo para que se logre la solución de conflictos y llegar a la paz, señala su vicepresidente, Carlos Marx Barbosa Guzmán
Chilpancingo, Guerrero, 12 de abril de 2025. El Consejo Interreligioso de Guerrero (CIG), integrado por 25 asociaciones de la entidad, se ofreció como mediador ante el conflicto de violencia que se vive en Guerrero.
“Nosotros expresamos nuestra preocupación por la inseguridad y la violencia y queremos poner nuestra vocación fundamental, que es el diálogo, para buscar la conciliación y el acuerdo”, argumentó el presidente del Consejo Baltasar Vega Ramos este viernes en conferencia de prensa.
Los representantes religiosos anunciaron el foro Los Derechos Humanos y la Libertad Religiosa y se ofrecieron como instrumento para la mediación y solución de conflictos: “tenemos una convicción como CIG, no descansar hasta crear las condiciones para vivir en fraternidad, en justicia y en paz”.
La comisión del Consejo estuvo integrada por su presidente Baltasar Vega Ramos, de la religión católica; su vicepresidente, Carlos Marx Barbosa Guzmán, de los Mormones; Isauro García Sánchez y Daniel García de Jesús, del Movimiento Iglesia Cristiana Interdenominacional Reformada en la República Mexicana, y Moisés Guillén, representante de la Alianza Evangélica de Guerrero.
Los representantes de las distintas iglesias llamaron a la apertura por parte del gobierno estatal y pidieron a los tres poderes una reunión para que escuchen las opiniones de las asociaciones religiosas.
“Queremos ayudar para resolver los diferentes conflictos, como el de la inseguridad y violencia para alcanzar la paz en la entidad”, declaró Vega Ramos.
Dijo que el llamado lo hacen a partir de su fe “y de la seguridad de una esperanza que tenemos como personas religiosas, que se haga realidad lo que todos a anhelamos; una sociedad más justa, igualitaria, fraterna y que pueda vivir en paz y armonía”.
A su vez, Barbosa Guzmán informó que en la administración pasada del gobernador Héctor Astudillo Flores, había reuniones del CIG con las autoridades y las asociaciones religiosas intervenían para la solución de conflictos, la mayoría de ellos por intolerancia religiosa.
El vicepresidente del CIG, explicó que su intención es agotar las medidas del diálogo para que se logre la solución de conflictos y llegar a la paz.
Indicó que lo hacen en el entendido de que el 92 por ciento de la población profesa alguna fe religiosa, “y por lo tanto, muchos de los que están inmersos en cada asociación religiosa tiene el deseo de que haya paz y tranquilidad”.
Recordó que recientemente ya se han realizado algunas movilizaciones de asociaciones para pedir paz y se eviten conflictos, “y esto es lo que nos mueve a pedir a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a que nos den el respaldo para el desarrollo de nuestras actividades para fomentar la paz”.
El evangélico explicó que este es un trabajo que debe realizarse en coordinación con las autoridades e insistió que en el anterior gobierno de Héctor Astudillo Flores, “nos involucraba mucho para ayudar a solucionar algunos problemas que había en algunas comunidades”.
Agregó que este es un antecedente de que si se han utilizado a las asociaciones religiosas y han abonado a pacificar, “por eso es este llamado (a las autoridades) a que nos puedan hacer invitaciones para ayudar a solucionar ciertos conflictos”.
Buscan acuerdo entre las partes
En tanto que Vega Ramos añadió que esa labor de pacificación que venían haciendo en las comunidades quieren ampliarla ahora a la búsqueda de acuerdos entre las partes, encontrar las causas y las consecuencias del conflicto de inseguridad y violencia “que desafortunadamente hoy en día vivimos en crisis de ellas, hay una pérdida de ese sentido tan profundamente humano de la libertad y de la justicia”.
Insistió que buscan incidir mediante el diálogo en la toma de conciencia y en la formación de las personas desde la fe y el amor, “ante la fragmentación y la desintegración de la sociedad”.
Agregó que el CIG, como asociación legalmente constituida, tiene como objetivo a partir de lo moral, ético y religioso incidir en la sociedad en cuanto a la fraternidad, la justicia y la paz.
“También es por su naturaleza, por su esencia, por el trabajo que realizamos un centro de mediación y solución de conflictos, podemos decir que tenemos una larga y magnifica experiencia y sabemos que el dialogo y la comunicación siempre será la respuesta a las dificultades y problemas que se presentan”.
Se les preguntó si concretamente se ofrecen como mediadores entre las autoridades y el crimen organizado por el conflicto de violencia que se vive en el estado y Vega Ramos contestó: “Si, nosotros somos instrumento de paz, siempre tenemos la buena voluntad de ayudar sin ningún otro interés”.
Explicó que como grupo colegiado al cual pertenecen representantes de distintas asolaciones religiosas serían un equilibrio y un respeto, “porque nuestros objetivo siempre es el diálogo para la solución de los conflictos para llegar a la fraternidad y a la paz”.
“Por supuesto que el Consejo está abierto a quien nos pida que participemos en este tipo de diálogos y acuerdos porque representamos a un pueblo y el pueblo lo que busca y lo que quiere es vivir en paz y en armonía”.
La semana pasada el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, también anunció que buscaría nuevamente ser mediador ante los grupos generadores de violencia para lograr la paz.
Los integrantes del Consejo convocaron al foro: Los Derechos Humanos y la Libertad Religiosa, que se realizará el 23 de mayo a las 10 de la mañana en las oficinas del DIF regional de la Montaña , ubicadas en la avenida Heroico Militar número 45, colonia Aviación, frente al mercado nuevo horizonte de Tlapa.
Texto: Zacarías Cervantes/ Foto: Jessica Torres Barrera


