4 octubre,2023 12:41 pm

Ofrece Lang Lang noche de encanto en el Auditorio Nacional

 

Ciudad de México, 4 de octubre de 2023. El célebre pianista chino Lang Lang prodigó una noche de encanto en el Auditorio Nacional al convocar, con el brío de su ejecución, la exuberancia fantástica de las películas de Disney de todos los tiempos, desde Blanca nieves y los siete enanos y El libro de la Selva, hasta Coco y Soul.

El precoz músico, marcado por los filmes del estudio de animación -cuyos ritmos interpretó desde su niñez-, reinterpretó las canciones de estas películas con arreglos para piano solista y orquesta, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Minería, dirigida por Carlos Miguel Prieto.

“You amor México”, dijo a manera de saludo. No hizo falta aclaración. El público entendió: “Yo amo a México”.

Luego confesó -en inglés- su entusiasmo por regresar al País y su capital. “Maravilloso”, definió al primero; “hermosa” calificó a la segunda

“Lo grandioso de Disney”, añadió, “es que permite escuchar a grandes países, herencias, culturas e historias, como la de Coco, de México, o la de Mulán, de China.

“Espero que celebremos nuestra amistad a través de la música”, instó antes de agradecer la presencia del público en un recinto con la mayoría de las butacas ocupadas.

Lang Lang, quien se granjeó una triple ovación en el concierto The Disney Book -que se prolongó más de horas-, estuvo acompañado también del tenor Alan Pingarrón en la interpretación de “En mi corazón vivirás”, de Tarzán; de la cantante Gret Rocha en la pieza “Todo está bien”, de Soul; del guitarrista Juan Carlos Laguna en “Recuérdame”, de Coco, y de Karen Han-Ottosson, ejecutante del erhu, instrumento tradicional chino requerido para “Reflejo”, de Mulán.

Concluyó con “Libre soy”, de Frozen, pero tras la salva de aplausos regresó para tocar “El gran arcoíris”, de la película de Los Muppets.

Ante la insistencia del público interpretó parte de las variaciones Goldberg, de Bach, un proyecto vital para el músico, que ahora sí se despidió formando con sus dedos pulgar e índice un corazón. Lo mantiene sostenido por los brazos mientras retrocede de frente a la audiencia. Se ha ido, pero los asistentes aún elogian la elocuencia de manos.

 

Texto y foto: Agencia Reforma