1 abril,2018 5:33 am

Ofrecen los clavadistas espectacular show en beneficio de una casa hogar

Texto: Karla Galarce Sosa / Foto: Jesús Trigo
Acapulco, Guerrero. Aire, agua, tierra y fuego, elementos de conformación del universo de acuerdo con los alquimistas, fueron anoche el principio de un espectacular show que ofrecieron clavadistas de La Quebrada a beneficio de la casa hogar Vida Abundante y que cerró con el fuego de La antorcha humana atravesando los acantilados, al caer en el océano Pacífico y al término del día.
El final del espectáculo fue La antorcha humana, clavado ejecutado por el también presidente de la Asociación de Clavadistas, Ismael Vázquez García, quien utilizó por sexta ocasión en su vida de clavadista el pesado traje de acero para luego incendiarse, surcar los aires como un ave y caer de entre los míticos riscos al mar.
Previamente, los clavados que los asistentes disfrutaron fueron el tradicional avión al frente, los clavados con antorchas, el clavado del niño maravilla, un niño con apenas 5 de edad que saltó de una altura de 5 metros; la fogata en el risco, fuego en el océano, y como número estelar La antorcha humana.
El nombre otorgado al espectáculo, explicó Ismael Vázquez en entrevista antes de la realización del show, está basado en la antigua noción de los elementos. La tierra: que alcanzan los clavadistas al escalar los 35 metros de altura en la punta más elevada de los riscos; el viento: que cada participante siente al llegar a la plataforma desde donde se lanzan y que a veces llega a paralizarlos antes del salto al mar; el fuego: que cubriría el cuerpo e iluminaría el risco durante su rápido descenso, teniendo como fondo el atardecer; y el agua: que los esperaría a todos al caer, con suaves o fuertes golpes en las rocas ese oleaje.
Con la confianza de que el riesgo que correría es para una noble causa, Micke, como es conocido entre amigos y personas del gremio turístico, mantuvo durante dos meses una preparación física, sicológica y espiritual, pues durante el desarrollo de un espectáculo hace algunos años, tuvo quemaduras de segundo grado en gran parte de su cuerpo.
“Siento mucho miedo, pero lo hago con el favor de Dios, que siempre estará conmigo y me va a proteger en cada salto que haga, gracias por darme fe y fuerza, y que yo pueda contribuir con mi granito de arena para ayudar a los más necesitados”, confesó.
Algunos asistentes hicieron transmisiones en vivo mientras se desarrollaba el espectáculo, otros se tomaban fotografías con los riscos iluminados por los rayos del ocaso como telón de fondo.
En la casa hogar Vida Abundante viven 10 niños, quienes acudieron al espectáculo y gritaban para animal a los clavadistas. Los pastores de esa casa hogar, Graciela Valdez y José Martí, informaron que los habitantes de albergue además de recibir una educación escolar también reciben una guía espiritual con la Biblia como base, pues son cristianos.