
Por la epidemia, el año pasado se suspendió la entrega a Enrique Mijares y el sábado, en ceremonia por internet, recibió el reconocimiento junto con Gabriela Ynclán. Cierran las Jornadas Alarconianas con un concierto de la Orquesta Filarmónica de Acapulco
Acapulco, guerrero, 28 de junio de 2021. La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), en conjunto con el gobierno de Guerrero y su Secretaría de Cultura, entregaron el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón correspondiente a las ediciones 2020 y 2021.
A la ceremonia de premiación que se realizó por internet asistieron el escritor Enrique Mijares Verdín galardonado en la edición 2020, que se suspendió por la epidemia de Covid-19 y la escritora Gabriela Ynclán, distinguida en la edición de dicho premio en este año.
Este galardón, que se entrega por trayectoria, consiste en un diploma y la cantidad de 500 mil pesos mexicanos, de los cuales el INBAL otorga 250 mil pesos y la Secretaría de Cultura de Guerrero concede el mismo monto.
Trayectoria de 38 años dedicados a la dramaturgia
Mijares Verdín, seleccionado el 20 de mayo de 2020 por decisión unánime del jurado, integrado por las dramaturgas Ximena Escalante Muñoz y Petrona de la Cruz, y el dramaturgo Ricardo Pérez Quitt, agradeció a Víctor Hugo Rascón Banda, quien le dijo: “Lo que no sucede en la Ciudad de México, simple y sencillamente no existe”.
El Premio internacional Tirso de Molina de 1997, otorgado por el gobierno de España, dijo, es el que considero mi acta de nacimiento, porque antes de esto, después de 30 años haciendo teatro en Durango, había permanecido prácticamente invisibilizado”.
El autor de El árbol de la esperanza, ganadora del Premio Emilio Carballido 1995, ha escrito más de 100 obras, así como numerosos libros y ensayos sobre dramaturgia y teoría teatral, y ha impartido más de medio centenar de talleres en México, Costa Rica, Colombia, Argentina, Irlanda y España.
“El nombre Juan Ruiz de Alarcón es un hito mexicano del siglo áureo español, y para fortuna nuestra, sirve como presea que distingue las trayectorias dedicadas a la dramaturgia nacional, y como divisa de la celebración anual de las jornadas que llevan su apellido y dan lustre a ese hermoso refugio urbano arquitectónico, enclavado en las montañas, que es Taxco.
“Me congratula en especial estar en compañía de Víctor Hugo Rascón Banda y Antonio González Caballero, entrañables amigos y maestros ejemplares”, señaló el galardonado.
Vida dedicada a la escritura, la promoción, difusión y enseñanza teatral
Gabriela Ynclán, quien obtuvo el premio el pasado 22 de abril, agradeció al jurado integrado por la crítica de teatro Reyna Barrera López, la investigadora Olga Martha Peña Doria y el escritor Luis Antonio Rincón García.
“Nací en el teatro, así que, desde siempre, fue sin saberlo, mi opción. Crecí en el teatro y durante muchos años no hice más que ver obras dramáticas. Por fortuna no me dio por ser actriz, pues así abracé la literatura dramática. Conocí el teatro antes de aprender a leer”, indicó.
Por último, recordó a uno de sus grandes maestros, Hugo Argüelles, quien fue importante para su formación como dramaturga.
Los galardonados recrean historias y dan vida a la escena mexicana
La directora general del INBAL, Lucina Jiménez, externó la importancia de reconocer a dos grandes personalidades dedicadas a la dramaturgia, a la docencia, a la promoción de la cultura mexicana, especialmente de la cultura escénica en su dimensión de la escritura.
Afirmó que el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón es uno de los reconocimientos más importantes que se otorga a quienes recrean historias y dan vida a la escena mexicana al señalar que por ello “lleva ese nombre para honrar a la figura fundacional de la historia literaria de nuestro país, y se entrega siempre en el marco de las Jornadas Alarconianas, porque constituyen un referente importante de la vida del estado de Guerrero y un espacio de encuentro cultural que cuenta con una alta valoración nacional e internacional”.
Concierto virtual
Bajo la dirección del Maestro Eduardo Álvarez, la Orquesta Filarmónica de Acapulco (OFA), clausuró, como ya es tradición, la edición número 34 de las Jornadas Alarconianas.
El concierto se realizó de manera virtual y el repertorio musical interpretado por la orquesta incluyó en la primera parte, música de Guerrero, con las canciones Por los caminos del sur y Taxco de mis amores, consideradas un himno tanto para esta entidad suriana como para Taxco, la sede de las Jornadas Alarconianas.
En la segunda parte del programa, la Filarmónica de Acapulco interpretó la Sinfonía n.º 5 en mi menor, Op. 64, escrita entre mayo y agosto de 1888 por el compositor ruso del periodo del Romanticismo, Piotr Ilich Chaikovski.
Texto: Redacción


