3 abril,2021 4:46 am

Persisten los problemas de aprendizaje y capacitación para la enseñanza a un año de la pandemia de Covid

Padres de familia coinciden en que sus hijos no están aprendiendo, que sólo cumplen con las tareas. Los maestros “sólo nos dicen que todo viene en el programa de televisión”, aseguran

Chilpancingo, Guerrero, 4 de abril de 2021. A un año de la suspensión de clases presenciales debido a la pandemia, las aulas quedaron vacías, sin gritos en los pasillos; los maestros tuvieron que capacitarse de forma digital y actualmente los alumnos continúan su aprendizaje de manera virtual.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que debido al coronavirus, las clases presenciales se suspendían para evitar contagios, por lo que implementó una serie de mecanismos de aprendizaje como el programa Aprende en Casa, plataformas digitales y clases vía Zoom.

De acuerdo con la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), durante el ciclo escolar 2020-2021 se han capacitado 11 mil 729 maestros a través de 53 cursos y talleres. Además, la pandemia dejó sin clases presenciales a un millón 19 mil 305 estudiantes de educación básica y media superior.

Consideran padres que sus hijos no aprenden

Los padres fueron consultados para saber si sus hijos han aprendido durante este año de confinamiento y la mayoría coincidió en que no, que sólo cumplen con las tareas.

La señora Guadalupe Gómez Taboada contó que su hija cursa el cuarto grado de primaria, “veo que mi niña no aprende”. Explicó que el maestro le pidió a los alumnos ver el programa Aprende en Casa, que una vez a la semana él acudiría a la escuela y les entregaría las tareas.

La madre recriminó que el maestro no está pendiente de los alumnos, que a través de la aplicación WhatsApp le preguntan algunas dudas sobre las tareas y no les responde, “sólo nos dice que todo viene en el programa de televisión y que de ahí tenemos que contestar”.

Las tareas se las entregan cada viernes y los lunes el docente se las regresa, pero recriminó que sólo les pone revisado, “no tiene calificación, por lo que desconozco cómo va mi hija”.

La madre, sentada en su cama, contó que cuando inició la pandemia su hija veía el programa de televisión, pero cada día se aburría y no ponía atención, por lo que ahora sólo cumplen con entregar las tareas.

Otra madre, Dalia Mariano, dijo que su hijo cursa el tercer año de secundaria, pero reconoció que su el joven sólo cumple con la tarea, que incluso las respuestas las busca en Google, “ya no se esfuerza, y yo desafortunadamente no le exijo, porque tengo que atender a otros tres niños. Pensé que el confinamiento terminaría en menos de 40 días, por eso me confiaba, porque creía que mi hijo se podía reponer después”.

Manifestó que es cansado atender a tres niños y a un adolescente, que no cuentan con los equipos suficientes, como celular y computadoras, para que sus hijos tomen clases virtuales, “afortunadamente los maestros solo dejan tarea y tenemos que entregarla”.

Otros padres coincidieron que no todos los maestros son “malos”, que hay unos que realmente están comprometidos con la educación de sus hijos.

En el caso de Eva Morales Alarcón, una niña que cursa el quinto grado de primaria, refirió que su maestra les da clases todos los días a través de la plataforma Zoom, “nos toma asistencia, participamos e incluso nos baja puntos cuando contestamos mal”.

Eva aseguró que inclusive van más adelantados que el programa de Aprende en Casa, pero la niña criticó la enseñanza que imparten, “nos explican como si fuéramos niños de preescolar e incluso la forma en la que hablan no me gusta”.

Los padres de familia coincidieron en que el aprender en casa tiene sus pros y contra, pero que sus vidas cambiaron completamente desde el confinamiento, porque tienen que atender el hogar, trabajar y “hacerla de maestro”.

Los maestros se han tenido que actualizar

El viernes 20 de marzo de 2020 fue el último día en que María Dolores Solís Miranda, mejor conocida como la teacher Lolis, dio clases en un salón del Centro de Atención Infantil 1, ubicado en Chilpancingo. El lunes 23 de marzo inició la Jornada Nacional de Sana Distancia. Desde ese día hasta la fecha, la profesora no ha vuelto a tener contacto físico con los alumnos ni con sus compañeros de trabajo.

Las clases a distancia han sido complicadas para todos, principalmente para los alumnos de preescolar, acostumbrados al juego. Para la teacher Lolis, captar la atención de los infantes a través de plataformas como Zoom fue todo un reto, que implicó, modificar un espacio de su casa en un lugar lúdico donde pudiera grabar sus clases virtuales o videos para You Tube.

Las clases a distancia obligaron a la maestra Dolores a aprender y adquirir nuevas competencias digitales, desde grabar un video y subirlo a YouTube, así como crear grupos en Whatsapp para tener comunicación con los padres de familia y alumnos.

Héctor Doroteo González es profesor de la primaria Bilingüe Tierra y Libertad, en la comunidad Tula del Río, en el municipio de Mártir de Cuilapan. Las clases presenciales con la pandemia se detuvieron y desde su región ha sido muy difícil mantener clases virtuales, pues las familias de los estudiantes no cuentan con computadoras ni conexión a internet.

Ante la situación de emergencia por coronavirus, los profesores de esta escuela se organizaron para no dejar en el abismo a los alumnos y darle sentido a la educación.

Cada semana, los profesores de la escuela bilingüe visitan la comunidad de sus alumnos. Ahí entregan copias de las lecciones que van a desarrollar. A la semana siguiente regresan para recogerlas y darles las nuevas actividades, traducidas en su lengua originaria.

Las dos historias de los docentes fueron dadas a conocer en la página oficial de la SEG, en donde se publicaron fotos de cómo los alumnos toman clases.

Texto: María Avilez Rodríguez / Foto: Secretaría de Educación de Guerrero