
Acapulco, Guerrero, a 21 de julio de 2026.- Los hospitales de Acapulco siguen sin medicinas y los familiares continúan comprándolas; en espera de los pacientes, permanecen fuera del hospital en condiciones impropias, pues padecen las inclemencias del tiempo.
En una visita al hospital IMSS Bienestar de El Quemado también hubo queja de la falta de medicamentos, pero también les hacen comprar las botellas de agua para dar una pastilla al paciente, e incluso llevar una cuchara para darles de comer.
Gastan de 2 mil a 8 mil pesos durante el tiempo en que permanecen internados sus enfermos, comentaron algunos familiares que se encuentran afuera del hospital. Como ha informado El Sur, los hospitales del IMSS Bienestar carecen de medicamentos y los trabajadores han denunciado que no cuentan incluso con insumos básicos para laborar, como son los guantes.
La semana pasada se informó que en el hospital Donato G. Alarcón de Ciudad Renacimiento las familias tienen que comprar las medicinas para el tratamiento y eso genera un fuerte gasto económico; hacen un esfuerzo porque son personas de bajos recursos económicos.
En el nosocomio ubicado sobre la carretera Acapulco-Ciudad de México, los familiares permanecen bajo la sombra del único gran árbol que hay, otros se cubren del sol con una lona o dentro de sus autos. Se vio a otros familiares acostados debajo de pequeños árboles de jardineras.
El calor es insoportable desde temprano y conforme va avanzando el día la resolana aumenta la temperatura. Además, en el lugar se percibe un fuerte olor a orines y comentaron que en la noche la gente hace sus necesidades donde puede.
En el lugar se encuentra familiares de una paciente que se cayó y golpeó la cabeza. Sin querer dar sus nombres, por temor a que su familiar no sea atendido, dijeron que tienen nueve días ya en el lugar y se han gastado más de 8 mil pesos porque les piden inyecciones para desinflamar el cerebro y otros medicamentos. Una de ellas indicó que la que está internada es su hermana por lo que se tienen que cooperar y turnarse para estar en el hospital.
Manifestó que es un fuerte gasto que tienen porque están comprando todo. La señora comentó que es “inhumano” el trato que reciben los familiares, porque ahora que llovió se tuvieron que refugiar en una pequeño techo de la entrada, y aunque pidieron a los guardias de seguridad que los dejaran resguardarse dentro del hospital les dijeron que no.
Los gastos de las familias en el hospital, el cual es público y debe de contar con los medicamentos “es mucho y más cuando vienes de otro municipio donde tienes que pagar por ir al baño o bañarte”.
Eso pasa a una familia que llegó el sábado al hospital de El Quemado, del municipio de Tierra Colorada, con su familiar que se cayó y golpeó la cabeza.
Indicó que es la hora que no les han hecho la tomografía para ver el daño que pueda tener y señalaron que dentro del hospital es todo un negocio, pues los mandaron para una tomografía donde les querían cobrar 7 mil pesos, pero otra trabajadora de ahí se dio cuenta y los llevó hacer un trámite para que fuera gratuita y reclamó a sus compañeros por querer abusar económicamente de ellos.
Indicó que le han pedido de todo: medicamentos, botellas de agua para darles la pastilla e, incluso, les una cuchara porque le iban a darle de comer y no tenían, por lo que tuvieron que comprar hasta eso.
Manifestó que han acudido a Trabajo Social para que les digan qué está pasando con su familiar y por qué no le hacen la tomografía, pero nada más le dijeron que verían qué está pasando, pero aún no les informado.
Indicó que ya llevan más de dos días y se han gastado más de dos mil pesos y no se les hace justo que jueguen con los enfermos, pues al caerse y golpearse la cabeza tienen que hacerle una tomografía y “poder saber qué consecuencia va tener”.
Los familiares esperan saber noticias de sus pacientes en sillones conocidos como acapulqueños que son prestados por una farmacía donde las personas compran el medicamento, además que en la noche les regalan café. Comentaron que se ahorran muchas veces en comida porque personas les van a regalar desayunos y comidas.
Karina Contreras / Foto: Jesús Trigo


