21 julio,2025 6:19 am

Pese al reporte de Cofepris, logra Acapulco una buena ocupación hotelera de 74.1%

 

 

 

Acapulco, Guerrero, 21 de julio de 2025. La Secretaría de Turismo del Estado (Sectur) informó que la ocupación hotelera en Acapulco pasó de 61.6 puntos del sábado, a 74.1 por ciento este domingo, en sus 15 mil 650 habitaciones rehabilitadas.

En su estadística diaria de las vacaciones de verano, la Sectur reportó un promedio general en Guerrero de 76.5 por ciento, 6.6 puntos más que el registrado el sábado en las 26 mil 521 habitaciones de los cuatro municipios turísticos más importantes.

En Acapulco, con una disponibilidad de 15 mil 650 habitaciones, la ocupación global fue del 74.1 por ciento; en comparación con la del domingo pasado, aumentó 22.2 puntos.

Por zonas, la Dorada tuvo una concentración del 71.7 por ciento de visitantes, la Diamante del 76 por ciento, y la zona Tradicional tuvo un promedio de 72.8 por ciento.

Ixtapa-Zihuatanejo, reportó una demanda de 86.1 por ciento de la renta de sus 8 mil 200 habitaciones de hotel, La Unión y sus mil 371 tuvo una ocupación del 72.2 por ciento, y Taxco con sus mil 300 cuartos de hotel, alcanzó un 75.9 por ciento.

 

Abarrotan restaurantes en la zona turística

 

Visitantes y residentes abarrotaron desde muy temprano los restaurantes ubicados en la zona turística, como en los miradores de la avenida Escénica, donde las reservaciones estaban agotadas y había fila de espera de hasta media hora.

En un recorrido durante la mañana, los restaurantes de los hoteles Pierre y Princess del grupo Mundo Imperial desde las 8 de la mañana comenzaron a tener una gran cantidad de comensales, en su mayoría visitantes hospedados en los hoteles, pero también residentes que acudieron a estos restaurantes. En ambos casos, la fila de espera fue de entre 25 y 30 minutos.

En los restaurantes ubicados en el mirador de la avenida Escénica con Praya y Bora Bora, que son dos de los más nuevos inaugurados después de el huracán Otis reportaron llenos totales y reservaciones agendadas un día antes.

En la zona Tradicional también en los restaurantes ubicados en la franja de playa después de las 11 de la mañana comenzaron a tener ocupadas todas las mesas disponibles ante la gran cantidad de visitantes que llegaron.

Casi nadie pregunta por la alerta sanitaria en playas emitida por la Cofepris, dicen

 

Prestadores de servicios turísticos informaron que sólo una familia preguntó por la contaminación de playa Papagayo y la ma-yoría que llegan disfrutan su estancia, a pesar de que sigue bajando y acumulándose agua en las desembocaduras de los canales pluviales.

A pesar de la afirmación del director general de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco, Antonio Lorenzo Rojas Marcial, que las desembocaduras de los canales pluviales de las playas estaban sin escurrimiento a la bahía, en los dos ubicados a un costado del hotel Kristal, seguía saliendo aguas con mal olor.

En las desembocaduras de ambos canales hay un estancamiento de agua, la mayoría por la subida de las marejadas por el fenómeno de mar de fondo, pero que debido a la salinidad, se puede ver una separación con el agua dulce.

En el caso del canal que baja por la calle Manuel Gómez Morín sí llega al mar, al igual que el canal pluvial que desemboca a un costado del restaurante Los Anafres, donde no hay una gran acumulación de agua y tiende a verse entre gris y oscuro.

En la desembocadura del río del Camarón, el agua continúa acumulándose en un gran estanque que se ha formado.

Durante el recorrido en playa Papagayo, vendedores y prestadores de servicios turísticos indicaron que casi nadie pregunta por la alerta sanitaria emitida por la Cofepris por la contaminación de las playas Papagayo, Hornos, Carabalí y Caletilla.

Estas playas fueron catalogadas como no aptas para las actividades recreativas, luego de superar los 200 enterococos por cada 100 mililitros de agua, como lo establece la norma de la Organización Mundial de la Salud.

Uno de los prestadores de mobiliario de playa indicó que sólo una familia le preguntó el sábado sobre la contaminación y el temor que tenían de meterse al mar por lo que habían oído en las noticias, pero después la familia optó por quedarse a rentar una sombrilla y una mesa y disfrutar de la bahía.

Pasada a las 3 de la tarde decenas de familias disfrutaban del fuerte oleaje y el sol, bajo la mirada vigilante de los guardavidas de la Promotora de Playas y de la Secretaría de Marina.

 

Jacob Morales Antonio/ Foto: Carlos Carbajal