
Chilpancingo, Guerrero, a 2 de junio de 2025.- El Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) pidió ayer a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que intervenga para que cese la violencia en las comunidades nahuas de Chilapa, la salida de los “grupos narco-paramilitares” de su territorio y alto al despojo de sus recursos naturales.
Aprovechando la visita de la presidenta a Acapulco, la organización indígena difundió un comunicado en el que denunció que del 2015 a la fecha, 63 indígenas han sido asesinados “de las formas más brutales que se pueda imaginar; decapitados, descuartizados, incinerados, baleados, emboscados y torturados”, en tanto que otros 22 de sus compañeros se encuentran desaparecidos.
“Por si esto fuera poco, se agregan las ordenes de aprensión en contra de comunidades enteras, la miseria y el hambre que recorren las comunidades, la falta de oportunidades para vivir dignamente, negada por el Estado al despreciar nuestras demandas y sufrimientos, así como la persecución de grupos delincuenciales y narco-paramilitares como los Ardillos en contra nuestra”.
La agrupación denunció que los asesinatos y desapariciones ocurren con todo y la presencia de la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina que están desplegados en el territorio guerrerense.
Refirió que a pesar de la presencia del Estado “los narco-paramilitares siguen operando libremente, controlando el territorio” mientras que los capitalistas siguen despojando a los pueblos.
Cuestionaron que ¿de qué sirve tanta fuerza del estado “si en nuestros pueblos nos siguen asesinando y ejecutando?.
El Cipog-EZ reprochó que de los 63 indígenas asesinados en ningún caso se ha detenido a alguno de los responsables, o cuando menos que se le haya dado alguna información a su familia, viudas o hijos huérfanos sobre el proceso judicial.
Exigió a Claudia Sheinbaum que “escuche el dolor del pueblo en cada muerte, en cada desaparición y no las voces mentirosas de Evelyn Salgado y demás funcionarios criminales de nuestro estado”.
Indicó que en sus comunidades, como en el país “nos ha tocado a los mismos pueblos defendernos y hemos forzado al Estado a brindar ciertas medidas de protección que hoy nos son negadas”.
Refirió el caso del promotor del Cipog-EZ Jesús Plácido Galindo, a quien el Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas le ha negado en reiteradas ocasiones medidas de protección a pesar del riesgo que corre su vida por defender los derechos humanos más básicos como educación, salud y alimentación en las comunidades abandonadas por el Estado, “y en las que por muchos años, partido tras partido, han tenido en la marginación”.
La agrupación indígena que tiene sus bases en comunidades nahuas del municipio de Chilapa, exigió, además, un “alto al despojo de nuestros recursos, tal como lo exigió Marco Antonio Suástegui baleado el 18 de abril y muerto el 25 de abril”.
La agrupación también pidió la salida “de los grupos narco-paramilitares de nuestros territorios, tal como lo exigieron Adán Linares y Guillermo Morales, asesinados en 2022”, ambos fueron integrantes del Cipog-EZ.
La organización reclamó “un mundo en el que no seamos excluidos, un mundo con autonomía y paz”.
Sin embargo, la agrupación denunció que esas demandas justas “son las que ponen en riesgo nuestras vidas y no hay Marina ni Poder Judicial que nos salve”.
Reprochó que la presidenta Claudia Sheinbaum, de Morena y la 4T, “igual que los priistas, panistas, verdes y demás, viven de discursos y obvio de saquear al país, pero a nosotros y nosotras no nos engañan, como no engañan al magisterio de la CNTE que hoy está en las calles exigiendo echar atrás las reformas neoliberales como la ley del ISSSTE 2007 que un día usted, presidenta, prometió abrogar”.
“Dicen las maestras y maestros del país: gobierne quien gobierne, los derechos se defienden y nosotros agregamos: gobierne quien gobierne, sabemos que todos mienten”.
La agrupación pidió, finalmente, “al mal gobierno” que cumpla con las demandas de los pueblos.
Texto: Zacarías Cervantes
Foto: El Sur / Archivo


