
San Marcos, Guerrero, 2 de junio de 2025. En la región Costa Chica se vivió un domingo cualquiera, la jornada electoral no cambió la rutina de los pobladores quienes llegaron a las casillas sin conocer del proceso, con acordeón en mano o para votar “por Morena”.
En un recorrido por las cabeceras municipales de Marquelia, Copala, Florencio Villarreal (Cruz Grande) y San Marcos se observó poca afluencia en las casillas, había más movimiento en las paradas del transporte público y los mercados.
De acuerdo con Yuridia Paz Clemente, María Tejada Soriano, Rubí Jacinto Cortés y Sigifredo Morales Villanueva, presidentas de casilla de Marquelia, Copala, Cruz Grande y San Marcos, respectivamente, no se reportaron incidencias en la jornada.
Coincidieron en que la asistencia fluyó de manera lenta y los votantes estaban confundidos debido a que cambió la manera de elegir a los candidatos.
Es decir, en las elecciones de cargos como alcaldes y gubernatura, para seleccionar a los candidatos los votantes deben colocar una marca sobre el nombre correspondiente, pero en esta ocasión debían colocar el número asignado a los aspirantes a jueces y magistrados.
En Copala, María Tejada aseguró que los representantes de la casilla daban orientación a los votantes sobre el uso de las boletas, más no de “por quién votar”; sin embargo, en la casilla instalada en la cancha de Barrio Nuevo, se observó a un hombre, sin ningún gafete oficial del Instituto Nacional Electoral acercarse a las personas para darles indicaciones, incluso señalando algún candidato en la boleta.
En las cuatro casillas, aunque en diferente horario, se reportó una asistencia no mayor a 120 personas o bien, apenas el 5 por ciento, de padrones electorales desde 780 personas en Copala hasta mil 924 en Marquelia.
En general, las personas que no asistieron ni siquiera sabían dónde se encontraban las casillas. “Creo que hay una cerca del Ayuntamiento”, dijo un comerciante alrededor la parada del transporte público en San Marcos, mientras animaba a la gente a pasar por fruta o chicharrones.
En esa casilla, instalada en la primaria Emperador Cuauhtémoc, un joven que utilizó un acordeón que tenía en su celular confesó que votó “porque mi papá me mandó”, pero realmente no sabía nada sobre el proceso ni los candidatos.
Para Jesús Emmanuel Mariche, originario de San Marcos, el proceso fue complicado porque eran muchos candidatos y la forma de votación “no fue explicada bien a la ciudadanía”. Consideró que al tener una educación de nivel superior, logró emitir su voto, pero para otras personas “que no tengan educación, ni siquiera básica, va a ser muy difícil entender este tema electoral”.
En Copala, un beneficiario del programa Sembrando Vida, originario de El Manguito, quien llevó a su esposa e hija a votar, dijo que participar en la jornada era “una obligación”. Reconoció que no conocía a los candidatos y votó “por el color, ahora sí que el de Morena”, para apoyar a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
María Irene Álvarez, de Cruz Grande, declaró que acudió a votar por el candidato a magistrado Lucía Leyva Nava, porque “es el único de los candidatos que se dio tiempo de venir a visitarnos hasta nuestro domicilio”, del resto no conocía su trayectoria.
Señaló que para ella participar en la elección es importante debido a que sus hijos están en Estados Unidos y, ante las políticas migratorias impuestas por el presidente Donald Trump, “no quisiera que mis hijos salieran perjudicados”.
En Marquelia, Enrique García consideró que con este proceso se fomenta la democracia; contó que consultó la página del INE para conocer a los candidatos y estudió sus trayectorias y propuestas, con esa información “hice mi acordeón, propio, para votar por los jueces y todos (los demás cargos)”.
Texto: Alina Navarrete Fernández


