
▼ Si no es abierto a la sociedad y sólo es “entre amigos”, “quedará manco”, advierte
▼ En el panteón de Las Cruces, el arzobispo Leopoldo González llama a orar por las familias a cuyos seres queridos arrebató la violencia
El proceso debe ser abierto, “no de sordos, no de amigos”, demanda el obispo de la arquidiócesis Chilpancingo-Chilapa
Nota: Lourdes Chávez
Foto: El Sur
Chilpancingo, Guerrero.- El obispo de la arquidiócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, pidió que el Pacto para la Paz al que convocó el gobernador Héctor Astudillo Flores en la presentación de su segundo informe, “sea real, no para echar porras”, y planteó que incluya a todos los actores sociales, o “quedará manco”.
Consultado por reporteros en el panteón municipal, donde centenares de familias van a dejar ofrendas a propósito del Día de Muertos, consideró excelente la integración de la iglesia en esta mesa para construir este pacto por la paz.
Opinó que el proceso debe ser abierto, “no de sordos, no de amigos, no hay que poner en la mesa las distintas ideas, ojalá se pueda dar ese pacto a nivel Guerrero”, dado que las estadísticas oficiales colocan a la entidad en los últimos sitios de desarrollo y de seguridad.
Aclaró que a veces a las autoridades les molesta hablar de esto temas, pero pidió que todas las personas sean iluminadas para lograr un objetivo común, “particularmente las que tienen poder de decisión para hacer este pacto a favor de la paz”.
Critica culto a la Santa Muerte y Hallowen
También se refirió al culto a la Santa Muerte y tradiciones extranjeras que algunos mexicanos adoptaron en las festividades de Día de Muertos. Aclaró que el famoso Hallowen se ha extendido por la cultura cibernética, que invade a la población con ideas extrañas, incluso extranjeras.
Señaló que el Papa advirtió del peligro de la colonización de las ideas, principalmente de los estadunidenses, que tienen un gran potencial en los medios de comunicación, “nos quieren invadir con este pensamiento muy sajón, quien quiera es libre de hacerlo, aunque en México tenemos tradiciones muy hermosa de culto a los muertos”.
Por otro lado, aclaró que entre los católicos no está permitido el culto a la muerte. Explicó que morir es circunstancia de la vida, por lo tanto, la muerte no es un personaje ni es sustantivo, “es un accidente natural de la vida, es pasar de la vida a otra etapa que se le llama muerte. Nosotros no creemos en eso. Quien ha fomentado el culto a la muerte es la delincuencia que está tan metidos en el peligro, pues de un momento a otro ellos pueden morir, es un anhelo de ellos que, en el último momento de su vida alguien les ayude, equivocadamente piensan que es la muerte, pero yo creo que quien les puede ayudar es momento, es Dios misericordioso que está pendiente de nosotros”.
Destacó el florecimiento de la tradición mexicana para recordar a los difuntos en distintos muchas partes de la República, esta manera de abordar a los muerte con bromas y chistes, “convertir el luto en colores, es propio del mexicano cambiar el duelo por alegría”.
Señaló que para los mexicanos, las fechas de Día de Muertos tienen un significado muy profundo “porque para nosotros los creyentes hay una vida mas allá de esta vida, el mismo Jesús dijo: ‘yo soy la resurrección y la vida’, representa la reafirmar nuestra fe en la esperanza de la resurrección”.
También dijo que es un momento para recordarlos, “es un acto de gratitud para aquellos seres queridos que se nos han adelantado. Es un acto muy humano que cada uno de nosotros sienta nostalgia de los seres queridos, sobre todo de los más cercanos, de acercarnos a ellos con oración o recuerdos, es un acto muy humano”.
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