9 diciembre,2024 5:51 am

Piden productores de Sembrando Vida de Teloloapan ayuda para comercializar su mercancía

En los últimos cinco años han realizado cultivos de temporada: maíz, calabaza, frijol, jamaica y nopales, para los que destinan una hectárea, mientras que en el resto del terreno tienen viveros con hortalizas donde siembran rábano, pápalos, flores, cilantro, pepino y cúrcuma, relatan

Iguala, Guerrero, 9 de diciembre de 2024. Productores del programa Sembrando Vida de la localidad indígena de Tlacuitlapa, municipio de Teloloapan, quienes ayer por primera ocasión participaron en la exposición del tianguis dominical en los terrenos de la Feria de esta ciudad, pidieron el apoyo de los gobiernos estatal y federal para abrir espacios en los que puedan comercializar lo que producen, así como apoyos para transportar su mercancía.

El grupo Xocotl (ciruela en náhuatl) conformado por 24 familias de la comunidad indígena de Tlacuitlapa, asentada cerca de Coatepec Costales, en los límites con Iguala, participaron ayer por primera vez desde hace cinco años que fueron integrados a este programa federal, implementado en la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Junto a pobladores de la comunidad La Hacienda, también de Teloloapan, fueron instalados en una orilla de este tianguis dominical que ha tomado relevancia entre los locales y cada fin de semana tiene mayor asistencia de personas.

En el lugar no solo se disfruta de música, sino también de comida tradicional como la barbacoa o cochinita, artesanías, bebidas, dulces típicos, plantas, frutas y verduras, mucha gente local o de fuera de la ciudad ha aprovechado el escenario para exponer y vender sus artículos, algunos surgidos del emprendimiento.

Nicolás Olivares, uno de los miembros jóvenes de este grupo dijo que en las 2.5 hectáreas que cada familia tiene dadas de alta en el programa, en los últimos cinco años han realizado cultivos de temporada: maíz, calabaza, frijol, jamaica y nopales. Para estos cultivos destinan una hectárea, mientras que en el resto del terreno tienen viveros con hortalizas donde siembran rábano, pápalos, flores, cilantro, pepino y cúrcuma.

Asimismo, tienen árboles frutales como ciruelos, mangos, guanábanos, ilamas, granada, bonete, yuca, pitaya, y árboles maderables como ceibilla, tepeguaje y espino prieto.

Además, que la mayoría tiene cultivadas desde hace cuatro años más de mil plantas de maguey mezcalero, aunque no son fabricantes de mezcal ni tienen los conocimientos para elaborarlo, pero tienen el interés de ser capacitados para su elaboración, o de lo contrario, tendrán que vender las pencas a algún productor de esta bebida.

“El programa nos ha cambiado la vida. Con el apoyo que nos han dado han beneficiado a nuestras familias, a nuestra comunidad y a nuestros hijos a quienes les inculcamos el sembrar árboles”, dijo Nicolás.

Destacó que el apoyo económico enviado por el gobierno federal llega puntualmente, además que hay supervisión permanente del programa para cubrir las metas establecidas. Dijo que debido a lo estricto que es el programa, sólo tres o cuatro vecinos de los que entraron en su comunidad se salieron.

Además del apoyo monetario que reciben, la producción de frutas, granos y semillas se les queda para el autoconsumo, y los excedentes los pueden comercializar. Por lo que todo el año las tierras se están trabajando, ya sea en los cultivos o en el riego de las plantas y hortalizas.

Dijo que la petición de los beneficiarios de este programa es que el gobierno ahora les ayude con el transporte de sus productos, principalmente la fruta que producen ya que carecen de vehículos para esta tarea, además de que se busquen lugares donde ellos puedan vender esa producción.

“Estamos muy a gusto que nos estén apoyando con el programa, pero necesitamos que nos ayuden a buscar dónde vender”, pidió.

Dijo que este domingo fue la primera vez que muchos de ellos salieron de su comunidad a vender sus productos, porque anteriormente, mediante torneos de básquetbol que organizaban los asesores del programa entre las comunidades involucradas en el programa, es como habían tenido espacios para la venta de sus productos cuando les tocaba ser anfitriones de los encuentros deportivos.

María, una de las mujeres que es parte de este grupo dijo que ellas han trabajado en el programa al igual que los hombres, pues el grupo está conformado equitativamente por hombres y mujeres de diferentes familias. Con una sonrisa en la cara, contó que era la primera vez que salían de su pueblo para vender lo que producen con Sembrando Vida.

En las mesas que les prestaron con algunas sillas debajo de una carpa se observaban algunos montones de granadas, sardinas con jitomates, ciruelas deshidratadas, huevos de gallina de granja, flor de jamaica seca y bolsas de plástico con diferentes variedades de frijol, guajes secos y semillas de calabaza y de bonete cocinadas con sal que vendían desde 20 hasta 75 pesos por una bolsa de aproximadamente medio kilo de semilla de bonete, árbol poco conocido en algunos lugares y que también ha sido utilizado para reforestar.

Texto: Alejandro Guerrero