
Londres, Inglaterra, 15 de noviembre de 2017. Lo han llamado “La Mona Lisa masculina”. En los años 50, se vendió por 45 libras esterlinas, lo que cuesta hoy un boleto de entrada para ver musicales en el West End, de Londres. Ahora podría venderse en 100 millones de dólares.
Salvator Mundi, uno de los menos de 20 cuadros conocidos de Leonardo da Vinci, causó revuelo en 2011, cuando fue incluido en la exposición Leonardo da Vinci: Pintor de la Corte de Milán en la National Gallery, de Londres.

Hoy se espera tener de nuevo todos los reflectores en la subasta de Christie’s en su sede de la Plaza Rockefeller, de Nueva York.
“Salvator Mundi es el santo grial de las pinturas de los grandes maestros”, comentó Alan Wintermute, especialista senior de obras maestras, en un comunicado que difundió Christie’s.
“Ver una pintura terminada, una obra maestra tardía de Leonardo, hecha en el pico de su genialidad, aparecer en una venta en 2017, es lo más cercano a presenciar un milagro en el mundo del arte”, agregó.
La obra data de 1500, periodo cercano a cuando Leonardo pintó la Mona Lisa. En el centro está la figura de Cristo salvador del mundo, con una bola de cristal en su mano izquierda, mientras que la derecha está levantada, en señal de bendición.
“Leonardo fue una fuerza creativa sin comparación, maestro del enigma. Pararse enfrente de sus pinturas hace imposible para la mente desentrañar o comprender del todo el misterio que irradian, como en el caso de la Mona Lisa y de Salvator Mundi“, declaró Loic Gouzer, director de arte de la posguerra y contemporáneo de Christie’s.
La historia de la pintura es esencial. El primer registro que se tiene es que pertenecía a la real colección del Rey Carlos I, luego pasó a la colección de Carlos II, de Inglaterra.
En 1763, un hijo ilegítimo del Duque de Buckingham la puso a la venta. No se volvió a saber del cuadro hasta 1900, cuando lo compró Sir Charles Robinson, aunque le dijeron que fue hecho por Bernardino Luini, un discípulo de Leonardo. Entonces formó parte de la colección Cook, de Richmond, Inglaterra.
En esa época se olvidaron de sus orígenes en colecciones reales. Además, le pintaron el cabello y el rostro. En 1958, fue consignada a Sotheby’s. Se vendió por 45 libras esterlinas.
Volvió a aparecer en 2005, en una pequeña casa de subastas de Estados Unidos. Su redescubrimiento fue seguido por seis años de investigación para autentificarla.
Christie’s lo llama el mayor redescubrimiento artístico del siglo XXI.
Nota: Lourdes Zambrano- Reforma/ Foto: @ChristiesInc(Twitter).


