
Luis Homero Echeverría / Agencia Reforma
Pachuca
América vivía un cuento de hadas, pero el final feliz fue para el Pachuca que peleará por el séptimo título de su historia al retar al vigente campeón Atlas.
El líder hizo añicos las ilusiones de las Águilas, con un 3-0 (4-1 global) gracias al doblete de Romario Ibarra y al gol de Érick Sánchez.
“¡Vamos Pachuca, queremos la Copa…!”, fue la voz del estadio Hidalgo, que el próximo domingo será sede de la Gran Final del Clausura 2022.
El adiós del América pudo ser peor, de no ser porque el poste derecho vestía de azulcrema en aquellos disparos de Luis Chávez y Víctor Guzmán.
Por momentos, parecía que las Águilas que se pararon en el Hidalgo eran las sotaneras y no aquellas que arribaron a esta sede con 11 partidos sin derrota.
Los Tuzos fueron puro vértigo y precisión. El primer gol de Romario, al empujar el balón en el área chica al 13’, se tejió desde que Guzmán filtró al balón a Avilés Hurtado, justo al hueco entre Sebastián Cáceres y Luis Fuentes. El segundo, al 44’, fue un disparo de media distancia del seleccionado mexicano Érick Sánchez quien, paradójicamente, pudo ser el gran villano ya que al 2’ asistió a su rival Diego Valdés, pero el 10 del América falló al igual que en el juego de ida.
En los primeros siete minutos del complemento, los azulcremas tiraron cinco veces, pero cuando no fallaron Bruno Valdez, Álvaro Fidalgo y Roger apareció un imponente Óscar Ustari para desviar los tiros de Alejandro Zendejas y Fuentes.
Obligados a una gesta como las que adornan su historia, los americanistas dejaron tantos espacios que Romario los liquidó al 66’ y por poco se van del Hidalgo con una goleada histórica.
Los capitalinos se levantaron de la lona durante un torneo en el que fueron coleros y perdieron a su técnico, para después protagonizar una historia que rayaba en lo increíble desde la llegada de Fernando Ortiz al banquillo, hasta que se toparon con Guillermo Almada y un equipo que supo reconstruirse desde que el uruguayo renunció a sus vacaciones con tal de acelerar el trabajo en la pretemporada.
No fue necesario que llegara la medianoche porque a las 22:00 horas el líder Pachuca ya había terminado con el encanto del América.


