
Ciudad de México, 3 de febrero de 2026.- El gobierno de Estados Unidos ha manifestado preocupaciones a México en materia energética y de competencia económica, dentro del paquete de 54 medidas no arancelarias que forman parte de la agenda comercial en el marco del T-MEC, informó la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria sostuvo que la mayoría de los señalamientos ya fueron atendidos, aunque dejó en claro que no se aceptará nada que vulnere el marco legal mexicano.
“Pero nunca cedemos en nada que consideramos que vulnera ni nuestra soberanía, ni nuestras leyes, ni nuestro proyecto”, afirmó.
En el sector eléctrico, explicó, Washington planteó que existen barreras a la inversión privada tras los cambios constitucionales.
“Ellos decían, se están poniendo barreras al sector eléctrico, y nosotros decíamos, bueno, pues, no, sencillamente, pues, hay una nueva constitución, hay una nueva ley, que establece 54, 46, hay 46 por ciento de oportunidad para inversión del privado”, sostuvo.
También mencionó que hay cuestionamientos en materia de competencia económica vinculados con la creación de nuevos organismos.
“Algunos temas de competencia, relacionados con los nuevos organismos de competencia, la Comisión Nacional de Antimonopolio”, expuso.
Sheinbaum dijo que las preocupaciones forman parte de un listado de 54 medidas que han sido revisadas durante varios meses por la Secretaría de Economía.
“Son 54, que lleva ya tiempo trabajando, sé, varios meses, ya prácticamente todos están saldados, y hay algunos que no se puede hacer exactamente lo que dicen”, aclaró.
Entre los casos específicos está el de la empresa Vulcan, relacionado con una mina en Quintana Roo que fue declarada área natural protegida.
“Está el tema, en efecto, de Vulcan, se llama, que es el área donde tenía una mina de explotación, que se excedieron en el impacto ambiental que tenían, se explotó de más, se declaró área natural protegida, ellos tienen una controversia relacionada con el tratado, y se está buscando algún mecanismo”, explicó.
La presidenta precisó que, en general, se trata de diferencias de interpretación sobre el tratado comercial que ya han sido abordadas por el equipo económico.
“Tenía que ver con aclaraciones de temas que se suponían que estaban violando el tratado, y que se demostró que no violaban el tratado”, añadió.
Agencia Reforma


