19 diciembre,2017 6:30 am

Presentan empleados y enfermeras del Hospital General queja ante la Codehum por el desalojo

Insisten en que no se quieren trasladar al nuevo nosocomio en El Quemado. “ No nos han presentado el oficio de cambio, sólo nos llevan para allá y hay compañeros que no están a gusto, solo que tienen miedo”, señala una de las afectadas

Texto y foto: Aurora Harrison

Acapulco, Guerrero. Unos 13 trabajadores administrativos y enfermeras del Hospital General, de la avenida Ruiz Cortinez, presentaron una queja en la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) por el desalojo del sábado, e insistieron en que no quieren trasladarse al nuevo nosocomio ubicado en el poblado El Quemado.

Ayer a las 9 de la mañana, los inconformes citaron a conferencia de prensa afuera del hospital, de donde fueron desalojados el sábado por la noche por policías, y luego se trasladaron a las oficinas de la Codehum para presentar la queja sobre esos hechos.

Usuarios del hospital también se presentaron a la Codehum porque están inconformes que hayan cerrado el inmueble.

Ayer llegaron al hospital unas 10 personas, unos a surtir medicamentos y solicitar citas médicas, y otros recoger resultados de laboratorio.

Guillermo Ramírez Solís, que es trabajador administrativo, dijo que “no somos cuatro o cinco empleados que no se quieren ir, vean las hojas, esto que han orquestado las autoridades es con el fin de denostar y dejar sin servicio a la población”.

“El denunciar esto nos ha hecho víctimas de la Secretaría de Salud, sus gobernantes y de la diputada Beatriz Vélez porque ellos están violando el artículo 4, sacaron a pacientes de urgencias”, señaló.

Abundó que “estamos de acuerdo que se debe de abrir otro hospital porque es beneficio, para que haya más camas”.

Detalló que en Renacimiento, el Donato G. Alarcón no tiene la manera de recibir pacientes, y en las nuevas instalaciones no se atienden como debe ser porque “el hospital no está en pleno funcionamiento, además se encuentra retirado y es un daño a la población del centro, más de 40 colonias de Acapulco se quedan sin servicio y hoy nos tratan como delincuentes”.

“Vamos a ir a Derechos Humanos a denunciar porque a la compañera fue esposada… no se vale que quieran abusar de quien se dedica a trabajar”, señaló el inconforme, y recordó que antes ya se había presentado una queja ante la Codehum.

La enfermera pediatra Silvia Díaz Vélez declaró a reporteros que el sábado “éramos como 10 personas las que nos encontrábamos en el hospital cuando ocurrió el desalojo, una sola compañero fue agredida (la esposaron) y ahorita nos vamos a manifestar con los usuarios que queremos que abran el hospital de Ruiz Cortines”.

Explicó que los policías y soldados les dijeron que “había una balacera cerca del hospital, salí a comprar mi comida y no había nada, después cuando entré empezaron a llegar los militares e incluso se escuchó cuando cortaron cartucho según porque argumentaron que se había metido seis encapuchados y no había nada”.

Después llegaron policías ministeriales y según llevaban “orden de desalojo y que la única puerta de entrada era la de urgencias. Les preguntamos que si nos podíamos quedar en la explanada porque apagaron todo para que no usáramos el área de gobierno”.

“Al compañero Javier lo jalonearon, no querían que grabáramos, nos sacaron a la explanada, agredieron a la compañera Marisol, la jalonearon, la esposaron, la jalonearon bien feo, yo pensé que nos iban a tirar”, declaró la enfermera pediatra.

Reprochó la forma en que sucedió porque así deberían de hacer con los delincuentes, “a ellos les tienen miedo porque están armados, cómo a nosotros los trabajadores de salud nos van a sacar de esa manera, no somos delincuentes”.

Díaz Vélez reiteró que la inconformidad es que “no nos queremos ir al hospital de El Quemado, nosotros queremos que este hospital siga funcionando, no nos oponemos a que el otro funcione para la gente de allá como el Seguro Social, que tiene varias clínicas, es lo que queremos que estas instalaciones sigan funcionando”.

Agregó: “le preguntó al gobernador si es un crimen que nos hayamos opuesto a que nos quieran sacar de nuestra segunda casa, llevo 21 años trabajando, me da una tristeza como es que nos están sacando”.

Y denunció que “me amenazaron que si me seguía manifestando que en cualquier día me levantaban y me iban a encontrar en una bolsa negra”.

Se le recordó a la enfermera que varios de los trabajadores ya están en las nuevas oficinas, y respondió que se “lo llevaron amenazados, son gente miedosa, los únicos que tenemos que manifestar y hacerle valer a la señora que no estamos de acuerdo en cómo nos trata”.

“No se nos ha presentado el oficio de cambio, simplemente nos llevan para allá, compañeros no están
a gusto simplemente porque le tienen miedo a la diputada Beatriz Vélez”, dijo, y reconoció que les darán una tarjeta con 500 pesos para su traslado, “pero será por un tiempo después de eso uno tendrá que hacerse cargo y no los van a descontar”.

En tanto, la enfermera Cristina Meneses declaró que el traslado de los pacientes y de todo se “hizo muy abruptamente el cambio, a la población no se informó que se iba a cerrar el hospital de Ruiz Cortines”.

 

No hubo ningún desalojo el sábado en
el nosocomio, dice De la Peña Pintos

Es mentira, nosotros siempre nos mantuvimos al margen de las protestas, asegura el secretario de Salud estatal. El nosocomio de El Quemado opera al 60 por ciento, indica

Texto: Jacob Morales Antonio

Acapulco, Guerrero. El secretario de Salud estatal, Carlos de la Peña Pintos, aclaró que no hubo ningún desalojo la noche del sábado en el Hospital General ubicado en Ruiz Cortines, e indicó que el nuevo nosocomio en El Quemado opera en un 60 por ciento.

Ayer el secretario visitó el hospital regional de Acapulco para verificar su funcionamiento y saber la opinión de los doctores y enfermeras.

Del desalojo indicó que “no, eso es mentira, si yo no hubiera estado presente probablemente me la creería, pero yo estuve aquí para recibir a los pacientes coordinándonos con los jefes de servicio y el sindicato en el hospital viejo y nunca. Nosotros siempre nos mantuvimos al margen de las protestas”.

Explicó que cuando sacaron al último paciente del viejo hospital, los policías entraron para resguardarlo y cuidar el equipo que quedó dentro y que puede ser útil para otros hospitales del estado.

Dijo que hubo “chance” de sacar a los pacientes poco a poco.

El secretario aclaró que en el nuevo edificio hay áreas que funcionan al cien por ciento como el de hospitalización, consulta externa, urgencias y pediatría, y que algunas áreas no funcionan aún, como la de quirófanos, porque eran esterilizados.

Dijo que algunos aparatos especializados en los quirófanos no funcionaban porque debían de ser activados por los proveedores, para no perder la garantía en caso de que no sirvan.

Pese a que en el recorrido el encargado de la farmacia le dijo al secretario que tenía a la gente encima porque no había medicamentos, De la Peña Pintos declaró que el problema había sido resuelto y que ya los había, además de que el material de curación estaba llegando.

Del transporte para los empleados, informó que ayer comenzó a funcionar uno de los dos camiones que envió el gobierno del estado y que recogerá a los trabajadores en el viejo hospital a las 6:30 y 7:30 de la mañana, horarios establecidos por el sindicato.

De la Peña Pintos manifestó que quienes construyeron el hospital en el lugar en que está, consideraron incluso hasta el tiempo de traslado de un herido a balazos y que es de una hora, “esto está dentro de la hora dorada”, incluso que hay más oportunidad para la gente que viene de ambas costas.

Indicó que por el traslado del hospital al poblado de El Quemado, por Ley el ISSSTE y el IMSS tienen la obligación de atender a un paciente gravemente herido y que una vez estable puede ser enviado al nosocomio.

De la Peña Pintos informó que hay un total de 45 guardias privados contratados por el gobierno del estado para resguardar los accesos e interior del nosocomio, además hay una patrulla con policías del estado armados dando seguridad a la parte exterior.

Hay un funcionamiento del 10 por ciento: director

Distante del cálculo de operatividad del hospital que dio el secretario de Salud, el director del nosocomio, Félix Edmundo Ponce Fajardo, indicó que era de un 10 por ciento.

Justificó que “siempre que hay un cambio, hay un desequilibrio”, en referencia a la operatividad, y agregó que eran detalles los que se estaban revisando como los equipos nuevos, “yo espero que en esta semana se haga, es gradual”.

Indicó que el cien por ciento de la planta de doctores y enfermeros estaba trabajando ayer.

Durante el recorrido algunos médicos y enfermeros solicitaron papel higiénico porque no había en los baños.