24 febrero,2026 9:32 am

Promotoras de la salud exigen que haya en hospitales del estado traductores de náhuatl

Una mujer encinta es auscultada en el Hospital General de Tulancingo, Hidalgo. Foto: Cuartoscuro

Las coordinadoras de la Casa de la Mujer Indígena Zihuachikahuac advirtieron que la falta de comunicación pone en riesgo la vida de mujeres embarazadas y sus bebés, y citan el caso de una joven de 15 años del pueblo nahua de Papaxtla

Chilpancingo, Guerrero, 24 de febrero de 2026. Promotoras de salud y de los derechos de mujeres en la zona de la Montaña baja, pidieron al gobierno estatal traductores de la lengua nahuatl en hospitales del estado.

Las hermanas Gady e Isabel Dircio Chautla, coordinadoras de la Casa de la Mujer Indígena Zihuachikahuac, en Chilapa, relataron casos donde se han puesto en riesgo vidas de las mujeres embarazadas y sus bebés.

Uno de ellos fue el siguiente:

Ana de 15 años, del pueblo nahua de Papaxtla llevaba dos días con dolor. Tenía más de ocho meses de embarazo.

Ya había ido a que la sobaran y había tomado remedios tradicionales, pero las molestias continuaron.

Una noche de noviembre de 2025, Ana y su mamá, tomaron el poco dinero que tenían y contrataron un automóvil particular para viajar al hospital general IMSS Bienestar de Chilapa, donde la revisaron.

La localidad de Papaxta, del municipio de Chilapa, está situada en los límites de la región Centro, en la entrada a la Montaña de Guerrero, la región con los municipios más pobres del país.

A la mamá le dijeron que su hija Ana ya tenía trabajo de parto, que el bebé venía mal, que su corazón latía muy rápido y que era necesario intervenir con una cesárea.

Pero las mujeres no entendían el español, menos los términos médicos.

Lo único que sabían era que las cuentas no coincidían, que le faltaban días para que se aliviara.

“No, yo no quiero, falta el tiempo, le faltan tres semanas (para aliviarse), además con la operación tardará mucho en recuperarse”, respondía en náhuatl la mamá de Ana a los médicos y enfermeras, que tampoco le entendían.

La mamá, que ya tenía experiencia en partos tradicionales, insistía en que a su hija le faltaba tiempo y tenía el temor de que el bebé fuera a salir mal, que era mejor esperar.

“Los médicos le decían que su hija tenía una infección, mucho dolor y que el bebé estaba mal. Le decían y ella no entendía, tampoco ellos la entendían.

“Lo único que hizo fue ponerse a llorar ahí”, recuerda Marcelina Francisco, promotora de salud e intérprete de la Casa de la Mujer Indígena Zihuachikahuac, que acudió en su ayuda.

La promotora tradujo a las usuarias y al personal médico, habló con una trabajadora social y confirmó que el bebé estaba maduro y que podía sobrevivir. La mamá finalmente firmó para que intervinieran a su hija.

Una demanda añeja

La solicitud de que hospitales y clínicas de salud cuenten con intérpretes y personal capacitado para una atención intercultural la planteó desde 1999 la desaparecida Coordinadora Estatal de Mujeres Indígenas, recuerda Isabel Dircio, promotora de la salud materna y partería tradicional en mujeres nahuas.

Se hizo antes que surgieran las Casas de la Mujer Indígena (CAMI), que se han vuelto en una alternativa para atender a mujeres embarazadas en zonas rurales marginadas.

Las CAMI cuentan con intérpretes y parteras tradicionales.

Isabel y Gady Dircio Chautla fueron entrevistadas a propósito del Día de la Lengua Materna, que se conmemora el 21 de febrero.

Gady Dircio, coordinadora de la CAMI Zihuachikahuac en Chilapa, aseguró que a diario en zonas con población indígena llegan mujeres hablantes de lenguas maternas a los hospitales, pero no pueden comunicar sus síntomas y el servidor que las recibe no les brinda una atención adecuada porque no entiende.

“Es responsabilidad de la institución de salud contar con personal de traducción a las usuarias, sobre todo en regiones donde hay mucha población hablante de su lengua”.

Comentó que a los funcionarios de distintos gobiernos de Guerrero se les ha explicado de la importancia de tener traductores y a profesionales de la salud para atender a personas que llegan de las comunidades, en primer lugar porque es parte de sus derechos.

El inconveniente que siempre han planteado las autoridades estatales es la falta de presupuesto, afirmó.

“Eso no lo están comprendiendo las autoridades, lo peligroso que es que a una mujer embarazada o enferma, hablante de su lengua, no le pueda entender el personal médico.

“Prácticamente están atentando contra su vida e integridad. La respuesta ha sido la misma, la falta de presupuesto”, lamentó Gady Dircio.

Isabel expresó que, ante la insistencia, en 2016 el gobierno del priista Héctor Astudillo Flores contrató intérpretes en algunos hospitales y hasta en las fiscalías regionales, pero que meses después los despidieron bajo el argumento que no había presupuesto para pagar sus salarios.

Hace un año, agregó, el gobierno federal de Claudia Sheinbaum decretó el 2025 como Año de la Mujer Indígena”.

“Pensamos que se iban a implementar políticas públicas para disminuir la desigualdad de las mujeres indígenas, al menos en el tema de los intérpretes, pero ni eso fue palpable”, lamentó.

“Nos siguen viendo como parte del folclor, no como personas sujetas de derecho”.

Remarcó que “están de por medio la vida de las familias, de las mujeres, de sus hijos. En donde hay más situaciones de violencia y discriminación es en las comunidades con población indígena, y no es por hacernos víctimas, sino es la realidad que se vive”.

La propuesta de las seis casas de la mujer indígena en Ometepec, Chilapa, Ayutla, Metlatonoc, San Luis Acatlán y Acatepec, así como de las organizaciones que promueven los derechos de las mujeres indígenas es contar con traductores o intérpretes en los espacios de salud sea una ley y no dependa de la voluntad de los gobernantes en turno.

Actualmente (2021-2027) el gobierno del estado es encabezado por Evelyn Salgado Pineda, postulada por el partido que se ha presentado como de izquierda progresista Morena.

Es la primera mujer que en la historia de esta entidad ha llegado al cargo, sin embargo, sus políticas públicas han sido las mismas que gobiernos anteriores del PRI y no han cambiado en nada las condiciones de vida ni el acceso a la salud y justicia.

Luis Daniel Nava