
El lugar fue diseñado por Carlos Obregón Santacilia, autor del Monumento a la Revolución
Ciudad de México, 24 de febrero de 2026. En una urbe donde la presión inmobiliaria propicia la destrucción de inmuebles antiguos, una residencia de 1932 en General Prim 47, diseñada por el arquitecto Carlos Obregón Santacilia, autor del Monumento a la Revolución, logra preservar su estampa tras años de abandono y abrir sus puertas al público.
Se trata de la nueva sede de Proyectos Públicos, que se suma a otros recintos que ya opera en la misma calle, en los números 30 y 32, en la colonia Juárez, además de Casa Barcelona y Casa Margarita, en la Roma.
“No nos interesa remodelarlos, sino restaurar, dejar la huella del paso del tiempo, de la historia de las personas que pasaron y vivieron en estos espacios”, explica en entrevista Ana María Sánchez Sordo, directora de cultura de esta plataforma.
La edificación, señala, conserva pisos de madera, mármoles y herrerías, entre otros elementos arquitectónicos, así como la escultura de una Madonna de 1931 atribuida a Rómulo Rozo que recibe al visitante en la entrada.
El inmueble, adquirido recientemente por Proyectos Públicos, perteneció a la familia Garza Ríos, tras lo cual comenzó el proceso de restauración.
“El propósito es abrirlos al público y que la gente conozca la historia de estos espacios y las riquezas arquitectónicas que tenemos en la ciudad y en el país”, abunda Sánchez Sordo.
Frente a la práctica de empresas inmobiliarias que consiguen estas viviendas para demolerlas y edificar en los predios, la propuesta de esta plataforma ha prosperado porque ofrece a los propietarios conservar el inmueble mientras lo destina a diversas actividades que lo revitalizan.
“Lo que facilita que nosotros podamos adquirir a veces estos inmuebles es la misión de Proyectos Públicos. Cuando hablamos con las personas les emociona la idea de que no vamos a tirarlos o de que no vamos a remodelarlos o renovarlos para hacer un edificio más, o un multifamiliar más, sino que vamos a revivirlo y darle la identidad que en algún momento tuvo.
“A veces nos tachan de románticos, pero creo que son muy importantes proyectos como estos para que estas joyas sigan. Hay muchos inmuebles en la ciudad que no están protegidos y las inmobiliarias los tiran y construyen edificios de no sé cuántos pisos en una ciudad donde además ya hay mucho problema de tráfico y de agua”, apunta Sánchez Sordo.
La apertura del espacio
La apertura pública de este nuevo inmueble, Prim 47, coincidió con la pasada Semana del Arte, cuando albergó hasta el 13 de febrero la segunda edición de Misrepresented, exposición curada por David Miranda que buscó visibilizar a creadores que aunque produjeron obra de manera consistente, su presencia en el mercado fue escasa.
“Se dedicaban profesionalmente a su obra, pero no tuvieron la fortuna de culminar en un mercado de coleccionismo”, explica Miranda.
Yanireth Israde / Agencia Reforma


