26 junio,2026 4:34 am

Protestan familiares de la doctora Adela Rivas en la sede de la CEAV en Acapulco

Acapulco, Guerrero, a 26 de junio de 2026.- El hijo de la doctora del IMSS, Adela Rivas Obé, desaparecida y asesinada por investigar el robo de medicamentos, y su papá, se manifestaron en las instalaciones de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) en el fraccionamiento Costa Azul, para denunciar que van casi 10 años de impunidad del caso.

El hijo de la ex directora de la microzona del IMSS en Costa Grande, Bolívar Darío Rojas Rivas reclamó que su papá, Wilivaldo Rojas Arellano, un pensionado enfermo de diabetes y recién operado de la vista fue excluido de los servicios de esa institución de salud, al igual que su hermano, quien está desplazado por la violencia y refugiado en el estado de Jalisco.

Diario Rojas pegó fotografías de su mamá adentro de la dependencia federal, que decían “10 años de impunidad”, además escribió en la pared con pintura roja “Justicia”.

Informó que ayer fueron citados él y su papá en la CEAV para supuestamente tener las medidas de servicios asistencia y de ayuda como víctimas indirectas, dentro de la carpeta de investigación.

Demunció que a su papá lo desacreditaron por ser un adulto mayor, una persona que padece de su salud, y porque le otorgan una jubilación de su trabajo como maestro.

Afirmó que a su papá y hermano los están revictimizando en la dependencia federal, “en ese sentido, no nos están dando la asistencia”.

 

No quieren investigar ni la Fiscalía General de la República ni la Comisión de Víctimas

 

Se quejó de que no hay ninguna prueba de la desaparición forzada de su mamá, “no tenemos ninguna ruta jurídica para saber si la desaparición forzada de mi mamá está vinculada precisamente al robo de medicamentos”.

“Simplemente ellos están investigando una desaparición forzada como sí mi mamá hubiera ido caminando por ahí y desapareció. Mi mamá recibió una orden de investigar un robo de medicamentos que vino de la delegación del IMSS, y es lo que no quieren investigar ni la FGR, ni la Comisión de Víctimas”, reclamó.

En declaraciones a reporteros, Rojas Rivas recordó que su mamá fue enviada para investigar el robo de medicamentos controlados, “a partir de esa instrucción, ella fue desaparecida y después de un mes fue encontrada asesinada y torturada”.

“Hablamos de osamentas, porque su rostro no lo tenía, en la forma como la asesinaron, no fue posible rápido identificarla”, relató.

Añadió: “no nos entregan las dos manos, ni los dos pies, ni el hueso dónde va la pantorrilla, ni antebrazo, lo que comprueba que fue víctima de tortura mi mamá”.

Indicó que hay un acuerdo de investigación de la entonces PGR, ahora FGR, desde hace 10 años “desde ese tiempo ya sabían de las desaparición de mi mamá”, y criticó que se activó la denuncia hasta el 2023.

“Y cuando se activa la denuncia, para nosotros poder litigar este caso, en el cual el asesino se estaba robando 100 mil pesos en medicamentos controlados mensualmente, de acuerdo a la investigación”, manifestó.

Aseguró que después del asesinato en octubre del 2016, “tenemos que litigar el caso con nuestros propios recursos, cuando el asesino tenía sus recursos indebidos y manchados con sangre por el robo de medicamentos controlados”.

Dijo que el entonces delegado del IMSS en Guerrero, José Luis Ávila Sánchez negó que había un robo de medicamentos y meses después fue destituido.

Rojas Rivas relató que la osamenta de su mamá fue encontrada en una barraca cerca de playa Majahua, en Zihuatanejo, junto a unos escombros y tapados con ramas de árboles para ocultar su cuerpo.

“Su ropa que llevaba, por ejemplo, su nombre bordado, la institución para la cual trabajaba y todo ello, sus pertenencias, no fueron encontradas con el cuerpo. ¿Para qué?, para que no dijeran que era el cuerpo de la doctora”, manifestó.

Expuso que “eso es lo que acredita precisamente la desaparición forzada y es lo que la Comisión de Víctimas en su conjunto, y aquí de Guerrero no es lo que está defendiendo de nosotros, y es nuestra indignación de nosotros como familiares en ese caso”.

Criticó que no hay una estrategia jurídica del caso, “no hay nada. Ellos simplemente están haciendo, pues sus labores, no sé cuáles sean, pero ya vieron que no quisieron bajar a atendernos y lo único que nos dijeron aquí fue lo mismo”.

Declaró que no hay certeza porque desapareció su mamá, “simplemente dicen fue Cuéllar Bravo, el asesino que ya está sentenciado a 38 años”.

Agregó que las autoridades no dicen que Cuéllar Bravo era el administrador de farmacia de la clínica del IMSS del Petacalco y que estaba saqueando 100 mil pesos mensuales de medicamentos.

“Eso es lo que no quieren juzgar, lo que no quieren sentenciar. ¿Por qué?, porque una cosa es la desaparición forzada y otra cosa es la del robo, que en eso sí ya no quieren meterse”, puntualizó.

Dijo que el IMSS no ha desmentido el robo de medicamentos ni tampoco el por qué de la muerte de su mamá, “lo que quiere decir que la muerte de mi mamá sí está vinculada al robo de medicamentos, y por eso ha habido silencio”.

Se quejó de que todo el proceso legal se lo están dejando a las dependencias federales ubicadas en la Ciudad de México, “cuando las audiencias son aquí en Acapulco”. Entonces, “¿cómo esperan que el caso salga bien, que salga con justicia, si ellos aquí en Acapulco son centro de ayuda y los que están llevando el trabajo son de México, ellos desconocen todo”.

“En México dicen no es su jurisdicción el caso, dicen te toca Guerrero, entonces, se lavan las manos ahí entre todos y no se resuelve nada”, reclamó.

“Nosotros tenemos la osamenta, tenemos un asesino, tenemos pruebas y se ha documentado en los medios y aun así se atreven a estar haciendo todas estas indebidas diligencias, pues ya es el colmo”.

Exigió que haya una justicia integral para su mamá, porque “ella era una médica cirujana dedicada al IMSS durante 25 años, estuvo a punto de jubilarse, faltaba un año antes de que le pasara esto, y para nosotros es buscar justicia integral es no nada más buscar justicia por su homicidio”.

“Ella decidió decir basta, yo no me presto a la corrupción, yo voy a ser honesta y yo voy a hacer las cosas como se debe”, subrayó.

Finalizó: “muy pocas veces, ahora se olvida que la honestidad es uno de los valores más importantes en esta sociedad. Decir las cosas como son y ser honestos a veces, como hemos dicho nosotros, pues puede costar la vida, y en el caso de mi mamá pues le costó la vida”.

Texto: Argenis Salmerón / Foto: Carlos Carbajal