18 octubre,2019 5:21 am

Protestas por desplazados y por la presentación de Arnulfo Cerón en el informe de Astudillo

 
 
Familias que huyen de la violencia de la sierra bloquen una hora el carril la Autopista del Sol para exigir una audiencia con el gobernador y solicitarle seguridad para que retornen a sus hogares. Estudiantes de Ayotzinapa y Tlachinollan exigen la presentación con vida del activista de Tlapa
Chilpancingo, Guerrero, 18 de octubre de 2019.  En el contexto del cuarto informe del gobernador Héctor Astudillo Flores, integrantes de organizaciones sociales y desplazados de la región de la Tierra Caliente y de la sierra se manifestaron afuera de la sede del Congreso, y otros bloquearon una hora un carril de la Autopista del Sol. Exigían la presentación con vida del activista Arnulfo Cerón Soriano, pedir ayuda para legalizar unos terrenos en Chilpancingo, y una audiencia con el gobernador para que les den seguridad y regresen a sus hogares.
Representantes de organizaciones sociales, colectivos de desaparecidos y normalistas de Ayotzinapa protestaron en las inmediaciones del Congreso local para exigir la presentación con vida del dirigente del Frente Popular de la Montaña desaparecido desde el viernes, Arnulfo Cerón Soriano.
Desde las 10 de la mañana llegaron los primeros representantes de las organizaciones sociales, así como estudiantes de la normal de Ayotzinapa, el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, que colocaron lonas y mantas en las vallas de seguridad colocadas en la calle Trébol a unos 200 metros de la puerta del recinto donde se realizó el informe.
En el lugar no se observaron a policías del estado, sin embargo, frente a los manifestantes del lado del área de seguridad se apostaron unos 200 choferes del transporte público vestidos con playeras rojas. Algunos comentaron que estaban para evitar que los manifestantes entraran hasta el Congreso.
Bajo una intensa lluvia que no paró durante toda la protesta, los manifestantes exigieron la presentación con vida de Cerón Soriano, y la presentación de los 43 normalistas de Ayotzinapa, así como la agilización de las investigaciones y ayuda a los colectivos de familiares que buscan a sus desaparecidos en el estado.
Los normalistas de Ayotzinapa portaban una lona en la que pidieron un alto al hostigamiento y la represión a las normales rurales, y exclamaron una y otra vez  “vivos se los llevaron, vivos los queremos” para exigir la presentación de los 43 estudiantes desaparecidos desde hace cinco años.
Durante la protesta uno de los manifestantes recriminó la falta de atención del gobernador a las demandas de las organizaciones sociales y lamentó que a pesar de las promesas que se hicieron en campaña en las comunidades del estado hay exigencias en materia de salud, educación, vivienda, y del campo.
Mientras el grupo de unos 80 manifestantes estuvo en el lugar, los tres accesos con detectores de metales colocados fueron cerrados y no se permitió la entrada y salida de nadie, incluso a los reporteros que daban cobertura.
Entre los manifestantes también estuvo la hija del ex dirigente de la organización indígena Vicente Guerrero, Ranferi Hernández Acevedo, Diana Hernández, un grupo de feministas, el Colectivo de Familiares de Desaparecidos de Chilpancingo, así como  del movimiento por la reivindicación de la defensa de la UAG, Roberta Campos.
A pesar de que se solicitó una postura de los dirigentes de los representantes de las organizaciones que protestaron, la única que habló fue Diana Hernández, quien demandó al gobierno del estado actuar y presentarlo a Cerón con vida, porque hoy (viernes), se cumplen ocho días, y no tienen noticias de él.
 
Bloquean la Autopista del Sol
 
Desplazados por la violencia de la sierra de Leonardo Bravo (Chichihualco) bloquearon por casi una hora el carril norte-sur de la Autopista del Sol al sur de la capital para exigir una audiencia con el gobernador Héctor Astudillo Flores y solicitarle seguridad para que retornen a sus hogares.
Los desplazados, algunos acompañados de sus hijos pequeños, bajo la lluvia, bloquearon totalmente a las 9:50 de la mañana la autopista, en el entronque con la carretera federal. Portaban lonas y pancartas en las que se leían sus demandas.
Las familias refugiadas en Chichihualco salieron de sus localidades, mayoritariamente de Filo de Caballos, Campo de Aviación y Los Morros, desde el 11 de noviembre del 2018 cuando irrumpió en ese corredor la Policía Comunitaria de Tlacotepec.
En el bloqueo, el director del Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), Manuel Olivares Hernández, externó que las familias están por cumplir un año de haber sido desplazadas de sus comunidades, y que tanto el gobierno federal ni estatal han sido capaces de garantizar las condiciones de seguridad suficientes para que puedan retornar a sus comunidades.
Detalló que a las familias desplazadas el gobierno estatal les apoya para pagar renta y para alimentación, pero realmente eso no es lo que las personas quieren, “porque las familias quieren regresar a sus hogares”.
El director recordó que el 10 de septiembre el gobernador estuvo en un evento en Chichihualco y ante muchas personas se comprometió con recibirlos el 21 de ese mismo mes, “ya estamos a 17 de octubre, han pasado varios días de esos acuerdos y el gobernador no ha tenido la sensibilidad de recibirlos”.
Sostuvo que las familias desplazadas están molestas porque ya pasó la fecha y no los han llamado para la reunión con el mandatario.
Asimismo, los desplazados recriminaron las constantes amenazas del grupo armado que anuncia que entrará a Chichihualco, que puede llegar a Chilpancingo y Chilapa, y que es algo que mantiene preocupadas a las familias.
Detalló que el Centro Morelos tiene contabilizadas aproximadamente 120 familias desplazadas de las comunidades: Los Morros, Filo de Caballos, Campo de Aviación, de El Carrizal, entre otras del municipio de Leonardo Bravo.
Manuel Olivares consideró que es “preocupante” que el gobierno estatal no cumpla lo que les prometió ni de cuidar los derechos humanos.
“Para los desplazados es preocupante que este jueves el gobernador esté rindiendo su cuarto informe de gobierno y que problemas como este (desplazamiento) ya van a cumplir un año y no hayan podido ser resuelto”, recriminó el defensor.
Al lugar acudieron funcionarios de Gobernación estatal para dialogar con los manifestantes, también llegaron policías estatales con equipo antimotines para un posible desalojo.
Al llegar las autoridades y escuchar la propuesta, los desplazados bloquearon medio carril y permitieron el paso a los automovilistas. A las 10:40 de la mañana los manifestantes se retiraron de la vialidad.
Manuel Olivares informó que las familias aceptaron las propuestas de las autoridades; la reunión con el gobernador será el martes a las 11 de la mañana en Casa Guerrero y el otro acuerdo al que se llegó es que van a recibir el pago de manera puntual para que compren sus alimentos.
Lo anterior debido a que dijeron hubo la amenaza de la delegada del gobierno en la región Centro, Norma Yolanda Armenta Domínguez, quien un día antes del bloqueo vía telefónica les dijo a las familias que si obstruían este jueves la autopista ya no recibirían el pago económico.
 
Piden legalizar terrenos desplazados por la violencia
 
Diez personas se manifestaron dentro del perímetro de seguridad del Congreso local para exigir al gobernador Astudillo Flores su intervención en la legalización de sus terrenos que invadieron hace cuatro años después de salir de Ciudad Altamirano por la violencia.
Con pancartas en manos, y bajo un pequeño techo que ocuparon para protegerse de la lluvia, los manifestantes exigían la intervención del gobernador para regularizar el terreno Teconaztle, que se ubica a un lado de la colonia Flores Baños al norte de la ciudad.
En el lugar el albañil Félix Lauriano explicó que en el lugar habitan 400 familias desplazadas por la violencia en Tierra Caliente, por lo que decidieron venirse a vivir a la capital del estado y solo pudieron invadir el terreno que no cuenta con servicios cercanos de luz, agua potable y drenaje.
Aseguró que lo que quieren es comprar sus terrenos para tener seguridad de vivienda, pero el problema es que siempre llegan propietarios “fantasmas” que los han timado y perdido dinero tratando de arreglar su situación.
 
Texto: María Avilez, Jaco Morales / Foto: Jessica Torres Barrera