
Además, el gobernador Astudillo presentó la edición de El Quijote elaborada en la entidad y Acapulquito Reggae puso a bailar a la gente en la inauguración de las actividades en la Plaza Guerrero
Guanajuato, Guanajuato, 12 de octubre de 2019. Guerrero, documental del francés Ludovic Bonleux fue presentado la noche del viernes en el auditorio general de la Universidad de Guanajuato, como parte de las actividades de la entidad, estado invitado en el 47 Festival Internacional Cervantino en Guanajuato, Guanajuato.
Al término de la proyección, hubo una pequeña charla con el director y uno de los participantes en el trabajo, el fundador de Los Otros Desaparecidos, de Iguala, Mario Vergara, quienes reiteraron la necesidad de hacer visibles este tipo de trabajos y organizarse como sociedad ante el avance de la violencia.
Decenas de personas, principalmente estudiantes, conocieron las historias de la policía comunitaria del Frente Unido para la Seguridad y Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG), Coni López Silva; la del profesor rural de Tlapa, Juan López, y el fundador de Los Otros Desaparecidos, de Iguala, Mario Vergara.
Todos, víctimas de algún modo del estado perpetuo de impunidad y lucha que existe en Guerrero.
Además, también se muestra el asesinato del maestro Antonio Vivar Díaz, perpetrado por policías federales durante una protesta en Tlapa para impedir las elecciones el 7 de junio de 2015, así como los desalojos que efectuó la Policía Estatal para desmovilizar a los manifestantes.
Del mismo modo, muestra una parte de las protestas luego de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Ayotzinapa es un caso que ayudó a visibilizar las desapariciones de personas que ya existían en el país, indicó el director Ludovic Bonleux, indicando que hoy en día nadie puede negar que este tipo de cosas ocurran en el país y el riesgo es que, añadió, la gente se quede sólo con ese caso, olvidando que a la fecha hay alrededor de 40 mil desaparecidos.
Por su parte, el fundador de Los Otros Desaparecidos, Mario Vergara, que asistió a la proyección, relató parte de su experiencia, aceptando que su vida ha cambiado totalmente –ahora está refugiado en la Ciudad de México luego de una nueva serie de amenazas– e invitó a los jóvenes a organizarse como sociedad ante el avance de la violencia en el país, “hoy en día necesitamos de todos en este país, porque si no te asesinan, te desaparecen”.
El documental Guerrero forma parte del ciclo de películas presentadas dentro del ciclo de cine dedicado al estado y fue programado por la curadora de los ciclos del Festival Internacional Cervantino, Monserrat Alejandri, quien además es coordinadora del cineclub de la universidad.
Dicho ciclo inició el pasado jueves por la noche con la proyección de El violín, película del 2005 y que da cuenta de la historia de Don Plutarco (el extinto músico Ángel Tavira), su hijo Genaro y su nieto Lucio, quienes llevan una doble vida al ser humildes músicos rurales y además activistas de un movimiento guerrillero campesino contra el gobierno en Guerrero.
Será este domingo cuando dicho ciclo dedicado a Guerrero concluya con la proyección del largometraje Cuilli & Macuilli. Los hijos del jaguar.
El trabajo hecho por el director guerrerense Arturo Sánchez del Villar presenta la historia de un niño y su abuelo, ambos indígenas guerrerenses, que se aventuran a ir a la Ciudad de México luego de entusiasmarse con la venta de artesanías, en especial de un par de hombres jaguar.
Libros en el Museo Iconográfico del Quijote
La mañana del viernes, en el Museo Iconográfico del Quijote, fue presentada la versión de El Quijote, de Miguel de Cervantes Saavedra, editada por Guerrero así como el libro El arte de Olinalá, de Lourdes Hernández Beltrán.
A dicha presentación enmarcada en el 47 Festival Internacional Cervantino –pero fuera del programa oficial– acudió el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores.
Fue el maestro artesano Bernardo Rosendo quien comentó que El arte de Olinalá es un libro que forma parte de un proyecto “que tiene como objetivo rescatar y preservar las antiguas técnicas (de trabajo) así como establecer el origen y la evolución del maque (laca) de Olinalá” que recordó, está elaborado con minerales, aceite de chía y otros materiales, cuyo origen se remonta a la cultura olmeca.
Actualmente, recordó, en Olinalá se mantiene esta tradición que es el resultado del mestizaje y que a la fecha sólo tres estados del país preservan.
Con este proyecto, del que el libro forma parte, “garantizamos que las generaciones futuras de mexicanos conserven el patrimonio, que no solamente es guerrerense, sino de la patria”.
Posteriormente se presentó El Quijote, libro encargado por el gobierno de Guerrero al editor Arturo Martínez Nateras, quien recordó, ya ha sido editado varias veces desde los años 90 del siglo pasado.
No obstante, argumentó que este libro está vigente, señalando que fue escrito en un mundo convulso (siglo XVII); “hoy nos podemos reír del sistema vigente leyendo a Cervantes”.
Sobre esta nueva edición, dijo, se trata de dos tomos que suman mil 100 páginas y contienen ilustraciones en cada capítulo elaboradas por varios autores.
Asimismo, contiene textos extra como un diccionario de modismos, otro de refranes y uno sobre la aparición del libro en México durante el Virreinato.
Dicho libro habría de presentarse nuevamente y horas más tarde en el Foro Inundación.
Por su parte, el gobernador del estado Héctor Astudillo Flores celebró la aparición de ambos libros en el festival, especulando con la posibilidad de presentarlos nuevamente en Guerrero.
Estuvieron también en las presentaciones el secretario de Cultura de Guerrero, Mauricio Leyva Castrejón, y los diputados del estado Héctor Apreza Patrón y Arturo Martínez Núñez.
Música y teatro
Con la presentación de la banda Acapulquito Reggae la noche del jueves se inauguraron las actividades de la Plaza Guerrero, un segundo espacio donde la entidad dará muestra de su riqueza artística y cultural como parte de su participación en el Cervantino.
Dicha plaza, ubicada en la Plazuela de San Fernando, en el centro de la capital guanajuatense, albergó a cientos de personas, incluidos decenas de bailarines disfrazados de tigres de Chilapa, para disfrutar de la música de los jóvenes oriundos de Acapulco: Churro Ramírez (voz), Carlos Morales (trombón y coros), Miguel Gatica (guitarra y loop), Antonio Fernández (bajo), Álvaro Sumano (batería), Aarón Hernández (percusiones latinas y africanas) y María Gepe (percusiones africanas).
Con su fusión afrojazzjamaiquilatina como ellos la llaman y de la mano de canciones como Caminos del sur o Iguana del mar –con las que abrieron– se ganaron a la gente que quedó envuelta, tal cual, en una atmosfera positiva y tropical.
Bala perdida, María y Soledad, algunas de las canciones interpretadas por un grupo que gusta cantarle al amor, a la vida, por supuesto al mar, pero también tocar temáticas sociales.
La noche concluyó con Dormida y los aplausos de la gente que asistió.
Será en la Plaza Guerrero que a lo largo del festival se ofrezcan principalmente espectáculos por parte de artistas guerrerenses y que se sumarán a las actividades oficiales de Guerrero del programa cervantino.
Big Band Mi Tierra Jazz, Guerrero Jazz y el proyecto musical electrónico Costera Vieja estarán presentes, al igual que varias bandas de música tradicional.
Del mismo modo, el Colectivo Teatral Guerrerense con la obra El desdichado en fingir, de Juan Ruiz de Alarcón.
A recordar, dicha plaza es el segundo espacio de la entidad en el Cervantino; el jueves fue inaugurada la Casa Guerrerense, un espacio ubicado en el segundo nivel de una céntrica casona que ofrece arte y artesanías, textiles, muebles de madera, mezcal y café.
Las actividades continuaron el viernes con la presentación de decenas de tlacololeros al mediodía y un concierto del saxofonista guerrerense Juan Morales y su grupo, quienes con sus chilenas y cumbias agradaron al público al punto de hacerlos bailar abajo del escenario.
Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano / Foto: El Sur


