
Ciudad de México, 17 de marzo de 2024. A pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación hizo un decreto mediante el que no se puede criminalizar a quienes abortan en México, en Jalisco sigue siendo una realidad a la que muy pocas mujeres pueden acceder.
Junto con Estados Unidos, México es un país en el que las legislaciones nacionales no llegan a todos los estados.
En consecuencia, la posibilidad de que una mujer pueda acceder de forma gratuita y segura a una Interrupción Legal del Embarazo (ILE) como en Argentina, Francia, China y Australia, por ejemplo, no alcanza a estados como Jalisco.
Aunque ha sido promesa de campaña para candidatas y diputadas en el Congreso de Jalisco, en el estado solo se puede abortar por medio de tres causales: violación, riesgo de salud para la madre y por causas imprudenciales.
La doctora Patricia Ortega, profesora investigadora del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara y una de las coordinadoras de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos (Ddeser) en Jalisco, explica que aunque la ley de Jalisco no está homologada con el reciente decreto de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el que se impide criminalizar a una mujer por abortar, muchas mujeres acceden al aborto legal o ilegal en Jalisco.
“Puede abortar en Jalisco quien tiene información y quien puede sortear todas las barreras que hasta este momento siguen existiendo, culturales, porque hay mucho poder jerárquico en la iglesia, y otras institucionales. Mucha gente de municipios todavía no tienen información, acceso a servicios, no conocen acompañantes, no conocen organizaciones de sociedad civil que las pudieran orientar”, dice.
Los abortos, sin embargo, siguen ocurriendo en Jalisco, sobre todo más los que se hacen en casa.
Ddeser también acompaña algunos abortos que se hacen en Jalisco desde 2010 a través de sus redes sociales.
Ortega afirma que solo en una red social de la Red, de Enero a Febrero, atendieron al menos un aborto al día, es decir más de 60 solo en ese canal cuando existen al menos tres colectivas que acompañan e informan sobre aborto abiertamente en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Ahora, gracias al decreto de la Suprema Corte, pueden ofrecer esa información sin miedo a represalias.
“Hay muchas chicas que están accediendo a los procedimientos en casa pero con limitantes, porque están teniendo información sesgada o información obsoleta o desinformación o están accediendo a esos procedimientos pero con dudas o con estigma, en soledad, todavía tenemos una gran nube negra de mujeres y personas gestantes que no están pudiendo acceder a servicios de calidad seguros, con un acompañamiento, con una información que dé tranquilidad y seguridad”.
En Jalisco, a comparación de otros estados de la república -solamente en Oaxaca, Aguascalientes y Ciudad de México es legal el aborto sin causales- hay una gran oposición contra el aborto legal proveniente de grupos conservadores, sobre todo católicos, que equiparan el aborto, es decir la interrupción de un embarazo en los primeros meses de gestación, con el asesinato.
“A la par de que estamos nosotras hay organizaciones que pagan sus publicaciones en contra de este derecho, que sí tienen recursos para ese y que en algunas ocasiones son la primera opción que le aparece a las mujeres que buscan en internet cuando requieren información”.
Mientras haya influencia de este tipo de grupos en las legisladoras y los legisladores que puedan impulsar la importancia de esta garantía para las mujeres tapatías, el aborto, según Ortega, seguirá siendo un asunto que seguirá pendiente en Jalisco.
“Seguirá siendo una cuestión de las mujeres el seguir empujando. Es la lógica de la autoridad atender las demandas de la población. Entonces tenemos que seguir impulsando. Sí se ha avanzado mucho en los servicios que se prestan por parte de las acompañantes o por parte de grupos dentro de las instituciones que se han aferrado a poder prestar los servicios, van avanzando y esa es la vía por la que tenemos que seguir hasta que todas seamos conscientes de nuestros cuerpos, hasta que nos liberemos de estas culpas. No va a quedar de otra más que despenalizarlo”.
Texto y foto de archivo: Agencia Reforma


