30 enero,2026 8:48 am

Relanza la acapulqueña Brenda Ríos parte de su obra poética en Proyectos espirituales

La nueva antología incluye fragmentos de obras como Aspiraciones de la clase media, La luz artificial de las cosas y La sexta casa

Acapulco, Guerrero, 30 de enero de 2026. Bajo el nombre de Proyectos espirituales, la escritora acapulqueña Brenda Ríos reunió varios de los poemas que consideró más significativos de los últimos quince años; fragmentos de obras como Aspiraciones de la clase media, La luz artificial de las cosas o La sexta casa están, al igual que trabajos inéditos, en esta antología de reciente aparición.

Asimismo, duelos, relaciones rotas, la angustia cotidiana, lazos familiares, la muerte de su padre o la búsqueda por la fortaleza interna para seguir adelante son algunos de los temas plasmados en el libro que se presentó por primera vez en el mes de diciembre en el café-galería Winona de la Ciudad de México y el pasado viernes 23 en la librería Utópicas también de la Ciudad de México, continuando su gira de promoción en el Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes Morelia que inició ayer y termina el 31.

Llevo muchos años, unos quince quizá, con el título de este proyecto, explicó en charla electrónica; “lo trabajé en pandemia para un sitio electrónico que difunde poesía –poesiamexa.wordpress.com– y ellos –Luis Eduardo García y Jorge Posada– querían subir mi libro Escenas del Jardín pero aún faltaba para que se liberaran los derechos y poder compartirlo –ahora ya está también en el sitio–, y entonces pensé hacer una antología para el sitio. Así surge Proyectos espirituales. La versión epub del sitio es más extensa”.

Para quien es más conocida como una brillante ensayista, la poesía es otro lugar que habita en nuestro cuerpo.

“Hay quienes lo habitan y hay quienes lo ignoran. Puede ser un espacio cómodo, para estar solo, para trabajar concentrado, para jugar. Yo entré por error, cosa que cuento siempre: que empecé a hacer poemas de broma y luego, la broma ganó. Y quedé convertida”.

No obstante acotó: “no siempre voy a ese lugar, no ocurre que uno se sienta y llega el poema como un ángel anunciando la llegada de Cristo. A veces piensas en una imagen antes de dormir, y piensas: Ah, eso puede ser algo, pero al despertar ya la olvidaste. Cosas así, fragmentos que se nos escapan… eso es. Como ver por la esquina del ojo, y decides ver o seguir de largo. ¿Qué uso le doy (a la poesía)? No sé, creo que no sirve de mucho, salvo haber hallado ese algo y ya. Haber entrado al juego, supongo”.

La antología, editada por Ediciones para llevar, reúne piezas de sus libros Aspiraciones de la clase media (Ediciones Liliputienses, 2018, y UAN- UNAM, 2024); La luz artificial de las cosas (Editorial Arlequín, 2021); La sexta casa (Instituto Sinaloense de Cultura, 2018) y Escenas del jardín (Mantis editores, 2015).

Y trabajos inéditos como No era el mar (2011), Un corazón, un animal vivo (2008-2013) e Invitación a respirar (2006-2007).

Mis primeros poemas, recordó la escritora, “entran a una poesía confesional tan mal vista, estiré la liga, a ver hacia dónde podía llegar con ese Yo mostrado en demasía, pero después, ya dentro del juego me seguí a otras partes”.

“A lo que yo pienso, son poemas narrativos donde pasan cosas, hay personajes, hay diálogo. Tuve la intención de que el poema fuera una mini historia, mini novela” aunque acotó que no necesariamente cosas que le pasaran a ella directamente “pero que me toca ver algo y lo cuento, lo invento”.

Y es que afirmó: “el poema también permite estirar esa ficción y convertirla en algo más; no me gusta la poesía abstracta, no la leo, o la abandono cuando la hallo, no me gustan poemas que podrían hablar de la noche o la muerte o el bosque en llamas y no me queda claro qué de todo es lo que dice, me gustan los poemas donde la gente come pan, dice cosas, siente calor, frío, no puede dormir, extraña a alguien, etc., poesía de lo real/tangible, supongo”.

“La antología en su versión impresa  la hice junto con Sebastián Díaz Barriga y fue algo muy afortunado (…) quise hacer algo para tener, regalar, vender unos cuantos ejemplares y recuperar la inversión, por ahora editamos solo cien”, pero ante el éxito, adelantó, se van a reimprimir más.

El proyecto, continuó, “surge de que tenía que ir a presentar mi libro de Aspiraciones de la clase media a una feria de libro y el libro se había agotado. Entonces hice este libro para llevar –literal–, cuando no tuviera ejemplares de mis propios libros. Esa fue la idea, básicamente”. Los poetas regalan sus libros, son sus tarjetas de presentación: Hola, qué tal, soy fulana y aquí está mi libro… y quise hacer un poco de eso, más la venta, claro”.

Sobre el título, dijo, “comenzó todo hace muchos años, con un blog que tuve que tuvo varios nombres pero el principal era mi calle de Aca: callealta.blogspot, que luego se pasó a wordpress y la última versión fue en otro sitio y ya la plataforma no me parecía cómoda y lo cerré. Ahí tenía una serie de textos llamados Proyectos espirituales donde hacía prosa poética, viñetas… algunos de esos experimentos se hicieron ensayos breves que están en algunos libros míos. Y quedaron unos a medio camino entre poemas y quién sabe qué”.

Óscar Ricardo Muñoz Cano