24 julio,2026 9:07 am

Reporta organización subregistro en los casos de labio y paladar hendido en Guerrero

Datos de la entidad señalan un promedio de 35 nacimientos anuales con este padecimiento congénito, aunque se advierte que las cifras reales resultan inciertas y variables. La organización Guerrero Sonríe, coordinada por Brenda Raquel Rivera Añorve, brinda seguimiento a 150 pacientes fijos y recibe mensualmente a unos cinco casos nuevos de distintas edades

Acapulco, Guerrero, 24 de julio de 2026. En la conmemoración del Día Mundial del Labio y Paladar Hendido, la coordinadora general de Guerrero Sonríe, Brenda Raquel Rivera Añorve, informó que en el estado oficialmente hay en promedio 35 nacimientos al año con el problema congénito, aunque las cifras son inciertas y variables con la realidad que se vive, que la asociación atiende unos 150 pacientes fijos y cada mes llegan alrededor de cinco nuevos de diferentes edades.

Consultada vía telefónica, añadió que el tratamiento puede llevar hasta 18 años, varias cirugías, atención de más de una decena de especialistas, es un camino complejo y aún hay mucha ignorancia. Ejemplificó el caso de una muchacha de 22 años que no tenía la cirugía de labio y cuestionó dónde estuvo el sistema e inclusive la asociación en todo ese tiempo, cuando ya pasó por muchísimo daño emocional y en la calidad de vida.

Explicó que la condición se produce desde la parte fetal y es multifactorial por adicciones, mala nutrición, uso de sustancias tóxicas, estar cerca de contaminantes o pesticidas en el campo, sin que a la fecha se haya detectado una causa única, y que el tiempo quirúrgico es muy importante y marca mucha diferencia.

A pregunta de si no hay suficiente atención en el Sector Salud o por qué es necesaria la asociación, respondió que existe porque hay la necesidad de los pacientes, mencionó que hace años había un Centro Estatal para la Atención de Labio y Paladar Hendido, que quienes llegan ya han hecho por lo menos un intento de acercarse a su centro de salud, pero las instituciones están saturadas, las consultas tardan meses, y quienes no se atienden ahí son los que los buscan.

Subrayó que en la asociación se brinda atención integral porque generalmente se piensa en el tema quirúrgico o cirugías masivas, pero su modelo se basa en trabajar de forma permanente, con sede en el Hospital del Pacífico y algunos especialistas que atienden en Chilpancingo. Los miércoles hay consulta con el cirujano maxilofacial y presidente de la fundación, Óscar Romeo Hernández Baños, los sábados se trata de programar cirugías, una vez al mes se ve a todos los niños para temas dentales y mañana recibirán a más de 35 pacientes de todo el estado, dijo.

Rivera Añorve acentuó que también se sigue trabajando con las familias en la parte de la cultura, hacerles entender que el tratamiento puede llevar hasta 18 años, porque aún hay ignorancia, obstáculos como distancias, problemas económicos, que los padres llegan buscando una cirugía y después desaparecen lo que hace que la retención de pacientes sea muy compleja, pero hay unos 150 en tratamiento constante, avanzando a diferentes etapas, algunos que comenzaron desde la fundación hace ocho años.

Precisó que el ideal es que el labio sea operado máximo a los seis meses, el paladar al año o año y medio, alrededor de los 7 u 8 años hay otra intervención quirúrgica para la fisura en la encía y habrá pacientes que requerirán una cirugía ortognática entre los 18 y 20. Agregó que entre los servicios médicos que ocuparán están pediatría, cirugía maxilofacial, otorrinolaringología, anestesiólogos, cirujanos dentistas, desde generales hasta otros más especializados como odontopediatras, ortodoncistas, audiología, terapia de lenguaje y trabajo social para seguimiento.

Recalcó que la asociación no busca ser enemiga del sistema de salud pública “que tiene muchas bondades”, sigue buscando alianzas para sacar lo mejor de cada equipo en beneficio de los pacientes; que el miércoles se firmó un convenio con el CRIT Guerrero donde hay un genetista, ya se refirió a un paciente para que puedan valorarlo y hacer un plan de tratamiento completo, porque Guerrero Sonríe no cuenta con esa especialidad.

Contó que Hernández Baños comenzó a notar la necesidad de las familias, que era buscado de forma privada, pero no era posible solventar económicamente un tratamiento de este tipo y creó la asociación con varios especialistas voluntarios, que se recaudan fondos con actividades, empresas privadas y sociedad civil.

La información oficial no se apega a la realidad de las familias, apunta

A pregunta de los casos anuales, expresó que las estadísticas estatales e incluso nacionales (de 1 de cada 700 nacidos vivos) son un poco inciertas, que hay vacíos y se notan en la llegada de pacientes, que en las hojas de alumbramiento si no se asienta problema congénito o labio y paladar hendido ese menor no es tomado en cuenta, además de que en las comunidades las parteras a veces no hacen ese registro.

“La verdad es que es un problema congénito muy frecuente a nivel nacional, por supuesto la zona sureste, siempre Chiapas, Guerrero, Oaxaca somos, por las condiciones socioeconómicas, un poquito pues digamos más afectados o con la condición más recurrente”, opinó al mencionar la nutrición, pobreza y marginación como factores.

Dijo que Guerrero Sonríe es una de 40 asociaciones en el país que forman parte de la organización internacional Smile Train, que en reuniones también han hablado de que el tema estadístico sigue siendo un área de oportunidad y se ha pedido a las instituciones públicas que se haga un trabajo colaborativo o un esfuerzo por reflejar la realidad.

Precisó que los 35 nacimientos al año de labio y paladar hendido son un dato que se obtuvo mediante una solicitud de información muy específica a la Secretaría de Salud estatal, que la incidencia es mayor en Chilpancingo, en los hospitales Raymundo Abarca Alarcón y de la Madre y el Niño Guerrerense, pero no precisamente porque radiquen en ese municipio sino porque las madres son referidas a dichas instalaciones con mayor capacidad desde otras zonas y es otro ejemplo de cómo la información no se apega a la realidad que viven las familias.

Yee Trujillo