
Ciudad Altamirano, Guerrero, 12 de agosto de 2024. De las cuatro presas que tiene la Tierra Caliente, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) reportó que tres ya están por encima del 100% de su capacidad, y están tirando agua por el vertedor sin que hasta el momento representen algún peligro.
La presa de Zirándaro de los Chávez, la reportan por encima del 100% de su capacidad.
Sin embargo, esta presa no está funcionando desde hace 15 años, está llena de tierra y con las primeras lluvias la Comisión la reporta por encima del 100%. Es una presa que dejó de funcionar para almacenar agua, pero a pesar de ello, sigue dentro del reporte diario de niveles de presas.
La presa El Gallo del municipio de Cutzamala se encuentra al 103% de su capacidad y el agua se está tirando por el vertedor.
Esta presa no tiene compuertas y cuando supere el 100% el excedente se tira por el vertedor de manera natural.
La presa de Palos Altos del municipio de Arcelia se llenó en su totalidad y alcanzó el 101 por ciento de su capacidad. A pesar de qué tiene compuertas, el agua se está tirando de forma natural por el vertedor.
La cuarta presa que hay en Tierra Caliente es la de Ajuchitlán del Progreso de la localidad de Las Garzas, de la cual se confirmó que ya fue cerrada para comenzar a almacenar agua.
Esta presa se encuentra al 37% de su capacidad que son niveles muy bajos todavía, pero aún se espera que aumente la cantidad de lluvia en los siguientes meses.
Mientras que la presa El Caracol que se ubica en la región Norte, pero que sus descargas de agua afectan directamente a Tierra Caliente, con los crecimientos repentinos sobre el río Balsas, se encuentra al 69% de su capacidad.
La presa El Caracol ha sido controlada por la Comisión Federal de Electricidad bajo la salida de agua a través de las turbinas, debido a que está generando energía las 24 horas en esta temporada.
Lo máximo que ha alcanzado es el 75% de su capacidad, pero poco a poco ha descendido y la mantienen controlada con la generación de energía.
Protección civil mantiene un monitoreo sobre las aguas de los ríos ante posibles crecimientos ante la llegada de las tormentas y debido al crecimiento y el llenado total de las presas.
Durante el ciclo de lluvias del 2023, las presas alcanzaron el 100% de su llenado hasta octubre, cuando llegó el huracán Otis.
Texto y foto: Israel Flores


