
Surge la versión de que el equipo de abogados del famoso cantante español prepara acciones legales contra las trabajadoras que lo señalan
Ciudad de México, 15 de enero de 2026. Julio Iglesias reaccionó a las acusaciones de agresión sexual presentadas por dos ex empleadas asegurando que responderá “muy pronto” y de manera “clara y contundente”.
Así lo señaló a ¡Hola! el cantante español, de 82 años, pero señaló que aún no es el momento de ofrecer declaraciones públicas extensas sobre el caso.
Según fuentes cercanas, Iglesias se mostró entre sorprendido, preocupado y devastado al conocer la noticia y ya está preparando su defensa legal, decidido a aclarar lo ocurrido, pues la Fiscalía de la Audiencia Nacional española resolvió abrir una investigación a raíz de la denuncia presentada por las dos mujeres que trabajaron para él.
Según una investigación de El Diario.es en colaboración con Univisión, dos mujeres que trabajaron para Iglesias en sus residencias del Caribe denunciaron presuntas agresiones sexuales, acoso y abuso de poder entre 2021 y 2022.
Las denunciantes, identificadas con los nombres de Rebeca y Laura, para proteger su identidad, relataron que los hechos habrían ocurrido mientras laboraban en régimen interno en propiedades del cantante en Punta Cana, República Dominicana, y en Lyford Cay, Bahamas.
“Es como si lo hubieran matado internacionalmente hablando, por su imagen”, aseguró, en anonimato, un vocero de su entorno, ya que el cantante, cuya actividad se había visto reducida los últimos años por algunos problemas de salud, es consciente del impacto global que ha generado este asunto.
“Está muy preocupado, más que en otras ocasiones, pero también se está ocupando”, señaló Paloma García-Pelayo, del programa Y ahora Sonsoles. Agregó que la primera esposa del músico, Isabel Preysler, con quien tuvo sus tres hijos mayores, Chábeli, Julio y Enrique Iglesias, estaba “en shock”.
Otra comunicadora, Leticia Requejo, explicó que Iglesias se siente “tranquilo, no preocupado” y que sus abogados considerarían emprender acciones legales contra las ex trabajadoras, ya que creen que estarían actuando por resentimiento tras su despido.
Rebeca y Laura afirman haber sufrido agresiones sexuales, insultos y humillaciones del artista durante su servicio, de manera reiterada y sin su consentimiento, en un entorno marcado por control estricto, miedo y jerarquía laboral. Describen el ambiente laboral como hostil, de jornadas extensas, sin contratos formales y con restricciones de movilidad.
Agencia Reforma


