
La muestra de la mexicana Minerva Cuevas se exhibe en el Museo de Arte de Sao Paulo, Brasil. Cercana al pensamiento anarquista, ha tomado también como referentes a los hermanos Flores Magón en su crítica social y al capitalismo, indica la artista
Ciudad de México, 15 de enero de 2026. La primera imagen que recibe al visitante de la exposición Ecología social, de la mexicana Minerva Cuevas, en el Museo de Arte de Sao Paulo (MASP), es engañosamente idílica.
Sobre tres plataformas flotantes, suspendidas con cables del techo, se despliega una variopinta colección de flores, aparentemente llenas de color y exuberancia.
Es al acercarse, sin embargo, que las plantas revelan su condición artificial y es posible darse cuenta de que sus macetas son, en realidad, viejos botes de aceite: la materia prima para crear esa simulación de la vida.
En la obra de Cuevas (Ciudad de México, 1975), toda consideración ecológica viene aparejada, siempre, con una reflexión sobre los procesos sociales de los seres humanos y su impacto en el mundo natural.
“Desde hace ya bastante tiempo, tengo una constante con esta teoría de la ‘ecología social’, y de ahí viene el título de la muestra, que justamente pone al mismo nivel las situaciones sociales con cualquier cuestión ambiental”, explica la artista en entrevista.
“No se trata de analizar lo ambiental como un problema en específico, sino como un todo que incluye, incluso, la desigualdad social”.

Postulada por el filósofo anarquista estadunidense Murray Bookchin (1921-2006), esta teoría atraviesa las 42 obras que conforman esta muestra individual en el museo paulista, que en el último año dedicó su programa de exposiciones a las Historias de la ecología.
Cercana al pensamiento anarquista, Cuevas ha tomado también como referentes a los hermanos Jesús, Ricardo y Enrique Flores Magón en su crítica de lo social y al capitalismo.
Esto se hace evidente en la serie de logos corporativos modificados que ha llevado a cabo desde muy temprano en su carrera y que son de sus piezas más reconocibles.
En la muestra de Sao Paulo, por ejemplo, Cuevas y el curador, André Mesquita, incluyeron un mural donde la artista sustituye el nombre del agua embotellada Evian por la palabra Égalité (igualdad, en francés).
Además de comentar sobre el extractivismo ecológico que supone el embotellamiento del agua para su venta, la obra reflexiona sobre la desigualdad en el acceso a este recurso vital.
Esta práctica forma parte, a su vez, de un proyecto de larga duración llamado Mejor Vida Corp., constituido como una corporación sin fines de lucro que posibilita el activismo de cara al auge del neoliberalismo.
“Empezó en el 98 como intervenciones en el espacio urbano en la Ciudad de México, como una reacción a lo burocrático, lo económico, lo social. Entonces eso dio pauta para que yo después produjera gráfica, por ejemplo, al instalar carteles en en sitios públicos”, detalla Cuevas.
“Estas intervenciones también tenían que ver con regalar ‘productos’, finalmente, como semillas o boletos de metro, que realmente en ese momento, en los años 90, no se estaba considerando como parte de lo que comúnmente veíamos en el entorno de arte contemporáneo”, expone.
Mejor Vida Corp. está vivo en el MASP a través de la entrega de credenciales de estudiante a quienes visitan la exposición y con carteles que pueden llevarse de manera gratuita.
Diseñada para apelar al contexto brasileño, la muestra incluye el mural Terra Primitiva, que Cuevas presentó en la Bienal de Sao Paulo de 2006.
“Es un paisaje, un recorrido de la industria y el entorno de Brasil que comienza con una escena del Amazonas e incluye logotipos de compañías que están explotando la celulosa o la diversidad de semillas; se forma un paisaje tanto corporativo como natural y urbano”, refiere.
La obra incluye también un homenaje al activista ambiental brasileño Chico Mendes (1944-1988), como una figura protagónica.
Para Cuevas, su práctica muralística actualmente refleja dos tradiciones distintas, aunque no comenzó como tal.
“Yo creo que mi acercamiento a los murales tiene que ver mucho con el arte del grafiti o la publicidad espectacular, mucho antes que las referencias al muralismo mexicano”, pondera.
“Pero creo que ahora, justamente, ya después casi de 30 años de carrera, se están acercando estas dos referencias”.
La muestra se completa con otras series de obras, como sus pinturas con chapopote, además de intervenciones al icónico edificio del MASP, diseñado por la arquitecta italobrasileña Lina Bo Bardi (1914-1992).
Abierta desde el 5 de diciembre, y vigente hasta el 12 de abril, Ecología social, de Minerva Cuevas, pone el foco en las prácticas sociales del hombre para entender su huella en la naturaleza.
Francisco Morales / Agencia Reforma


