
Ciudad de México, 16 de abril de 2026. La Cancillería de la Federación Rusa convocó al embajador de México en Moscú, Eduardo Villegas Megías, por la presunta retención de la joven rusa de 17 años Kristina Románova en instalaciones del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM), en Toluca, desde 2023, tras un caso de presunta agresión sexual.
“Fue convocado el embajador de México (…) Se le reiteró la firme preocupación por la inacción de las autoridades mexicanas en la resolución de la situación de una ciudadana rusa menor de edad. Recordemos que está siendo retenida ilegalmente por los órganos de tutela del Estado mexicano en una institución cerrada especializada”, declaró María Zajárova, portavoz de la Cancillería rusa.
Kristina llegó a México junto a su madre adoptiva, Marina Vladimirovna Romanova Shishparynko, académica de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), ciudadana rusa naturalizada mexicana y pianista, de acuerdo con reportes.
La joven se encontraba en clases en el Instituto Educativo España cuando autoridades del DIFEM la retiraron por posibles riesgos de violencia familiar y un presunto abuso por parte de un hermanastro, identificado como Andrey “N”, de 26 años y también de nacionalidad rusa, según el reporte oficial.
“La Fiscalía también señaló que derivado de un posible entorno de violencia en agravio de la adolescente, a cargo de su núcleo familiar, el 26 de octubre de 2023, fue iniciada investigación con respecto a hechos registrados en un inmueble de la colonia San Antonio Buenavista en Toluca, en el mes de diciembre del ańo 2021, cuando la víctima de entonces de 13 años habría sido agredida sexualmente por Andrey “N”, con quien guarda un vínculo familiar”, señala en un boletín el Sistema Mexiquense de Medios Públicos.
“Le nombro secuestro porque en su momento no nos fue notificado oficialmente… La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México -Codhem- anunció el cierre de la carpeta sin realizar una investigación honesta”, seńaló.
“Responsabilizo a las instituciones demandadas por lo que le pueda suceder a mi hija”, planteó.
Posteriormente, Kristina fue localizada en Tijuana, Baja California.
Además de reiterar que el caso es prioritario para que la joven regrese a Rusia, la portavoz elevó el tono diplomático al señalar posibles violaciones internacionales.
“Deberíamos constatar que las autoridades mexicanas, según se ve desde Moscú, no han comprendido suficientemente lo serio que es la presente situación que podría calificarse de desaparición violenta de una persona”, dijo el pasado 13 de abril.
Citó la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963, el Convenio Consular bilateral de 1978 y la Convención de la ONU sobre los Derechos del Nińo de 1989 como compromisos internacionales presuntamente vulnerados.
“No se ve reacción a las solicitudes remitidas al Congreso General de México, la Secretaría de Relaciones Exteriores, la presidenta de la Comisión Nacional para los Derechos Humanos, la presidenta de la Comisión para los Derechos Humanos de la Ciudad de México.
“Además, la detención de una menor rusa en organismos estatales de tutela y la persistente renuencia de funcionarios de las fuerzas del orden a otorgar el acceso consular a la muchacha (por última vez, lo rechazaron el pasado 10 de abril) hacen concluir que las estructuras oficiales mexicanas están involucradas en dichas violaciones”, agregó.
Agencia Reforma


