19 mayo,2025 6:04 am

Sábado y domingo del Acamoto: heridos de bala, accidentes y la Costera hecha un tianguis  

En las banquetas y en plena calle de la avenida se vendió comida, cerveza, ropa, gorras y hasta peluches

 Acapulco, Guerrero, 19 de mayo de 2025. El sábado durante el tercer día del Acamoto se registró un herido de bala, varios accidentes de motos y la avenida Costera fue abarrotada por miles de motociclistas que realizaron sus acrobacias, mientras que decenas de personas vendían en banquetas y en plena calle comida, cerveza, ropa, gorras, peluches.

Al mediodía del sábado en la playa Revolcadero en la zona Diamante de la ciudad, los motociclistas llenaron el lugar y metieron cientos de motos a la arena, para hacer arrancones y acrobacias cerca del mar, además de introducir camionetas, ante la poca vigilancia policial.

A las 11 de la noche del sábado se alertó que en Sinfonía del Mar, un hombre había sido herido de bala y que efectivos de la Guardia Nacional habían detenido a los presuntos responsables.

De acuerdo con reportes el herido fue auxiliado por dos personas y lo llevaron al hospital, se desconoce el nombre y su estado de salud.

En redes sociales circularon dos breves videos sobre el incidente, en uno se observa como dos hombres cargan a un hombre herido de bala y lo suben a un carro para llevarlo al hospital.

El segundo video efectivos de la Guardia Nacional apuntan con sus armas a los ocupantes de un Volkswagen, tipo Beetle, convertible azul. Testigos dijeron que el turista, que conducía el Beetle, estaba armado y presuntamente disparó contra la otra persona que resultó herida. El hombre fue detenido y llevado a la Fiscalía Regional de Acapulco para determinar su situación jurídica.

Durante la mañana se habían registrado cuatro accidentes viales en diferentes partes de la ciudad con seis personas lesionadas, de acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad Pública y la Secretaría de Gestión de Riesgos y Protección Civil.

Los accidentes ocurrieron en la avenida Cuauhtémoc, Costera, Farallón y en la avenida Escénica, dejando como resultado seis personas lesionadas que fueron llevadas al hospital para sus atención médica.

Desde las nueve de la noche del sábado circular por la avenida Costera era a vuelta de rueda, a pesar del despligue de autoridades de los tres órdenes de gobierno que se vieron rebasados para poner orden. El camellón y las banquetas estaban ocupadas por personas que acudieron a ver las acrobacias de los motociclistas.

A diferencia de otras ocasiones que los arrancones se hacían en el área de Condesa, este año empezaron desde el hotel Emporio, frente a Galerías Diana, en el carril Zócalo hacia la Base, ahí se concentró un gran número de personas e incluso hubo músicos de banda de chile frito.

En ambos carriles de la Costera, desde Galerías Diana hasta Condesa, había puestos de venta de comida, vendedores que no pagaron permiso y que colocaron sus anafres con carbón, parrillas con tanques de gas para vender hamburguesas, brochetas, tacos, frituras, así como también puestos para vender playeras, gorras, peluches, bisutería, carteras; además de cervezas, en lata y micheladas.

En la glorieta de la Diana había tres ambulancias de la Cruz Roja que estuvieron para dar atención en caso de alguna emergencia que se pudiera registrar en el Acamoto.

Los restaurantes que se encuentran sobre la zona turística también sacaron mesas, sillas para que los turistas hicieran consumo en sus establecimientos ante la gran afluencia de personas, y en algunos casos ofrecieron servicio de sanitario en 20 pesos.

Después de las 10 de la noche seguía llegando más gente a la Costera, aunque al principio a los motociclistas se les dificultó hacer sus acrobacias y arrancones debido a que los carros particulares y públicos circulaban por la avenida, hicieron que la circulación fuera lenta para que se pudiera hacer la exhibición.

Ante la aglomeración de personas estos aprovecharon para balancear los carros que pasaban por la Costera; en varios carros se observó a turistas parados en el toldo, mujeres sentadas en las ventanas de las puerta o parada en los asientos de los carros bailando.

Pese al dispositivo de seguridad no hubo orden, los vendedores ambulantes comentaron que no pagaron ningun permiso, colocaron sus puestos con sus mercancías y algunos usaron las cajuelas de los carros, colocaron unas tablas y los habilitaron para vender bebidas alcohólicas.

No se observó a inspectores de Vía Pública a pesar que las autoridades dijeron que iban a vigilar que no se instalaran y los policías que se encontraban en el lugar nada más observaban y les decían que tenían que circular que no podían estacionar los carros y las motos, pero estos nadier les hacía caso.

La avenida Costera se redujo a un carril como a las 11 de la noche y para ese entonces ya había más personas y el exceso de alcohol en varias de estos provocó que estos orinaran en la vía pública.

En tanto, la playa Revolcadero al mediodía del sábado estaba abarrotada de motociclistas que llevaron sus arrancones y sus piruetas a la orilla del mar, con poca vigilancia policial.

Durante un recorrido se constató que los motociclistas hacían rugir los motores de las motos en las que viajaban de dos e incluso con tres personas sin portar cascos y haciendo acrobacias, cerca de la playa, sin que nadie les dijera nadie y sin la precaución de poder golpear a bañistas que se encontaban disfrutando del mar.

Texto: Aurora Harrison/ Foto: Carlos Carbajal