4 abril,2023 4:54 am

Salen desplazadas por amenazas 34 familias de San Antonio de las Tejas; se refugian en Tecpan

El contingente lo integran unos 200 niños, jóvenes, adultos y adultos mayores. En su pueblo, que fue atacado a balazos el 7 de marzo, se quedaron cuatro familias porque no tienen a donde ir, informan. Dejaron casas, huertas de aguacate, ganado, “todo nuestro patrimonio”. Casi son los últimos de la zona, pues otras familias, por lo menos unas 600 personas, en días pasados abandonaron Los Bayados, Santa Clara y El Tigre, recuerdan

Chilpancingo, Guerrero, 4 de abril de 2023. Amenazados por el crimen organizado y abandonados por los gobiernos federal y estatal que les negaron seguridad, 34 familias de San Antonio de las Tejas, municipio de Coyuca de Catalán, salieron ayer desplazados hacia Tecpan de Galeana, en donde se refugiaron anoche.

El contingente lo integran unas 200 personas entre niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, quienes se desplazaron a bordo de nueve camionetas y 12 cuatrimotos en busca de refugio para salvaguardar sus vidas.

En su pueblo donde sólo se quedaron cuatro familias a pesar del riesgo, porque no tienen a donde ir, dejaron casas, huertas de aguacate, ganado, “todo nuestro patrimonio hecho durante nuestra vida”, dijo Homero Cortés, uno de los desplazados.

Desde el 7 de marzo cuando sufrieron un ataque al pueblo, las familias venían recibiendo amenazas por radio del grupo delictivo que opera en la zona, y desde entonces comenzaron a pedir la protección de las autoridades estatales y federales, auxilio que nunca llegó.

Hasta que finalmente el grupo criminal les dio de plazo tres días para que dejaran el pueblo, “nos dijeron que no querían afectarnos o hacernos daño pero que les dejáramos la comunidad”.

Derivado de las amenazas que comenzaron el 7 de marzo, algunas del total de 54 familias ya se habían venido saliendo paulatinamente de la localidad, y hasta el domingo sólo quedaban 38 y 34 de ellas fueron las que salieron ayer y sólo se quedaron cuatro, contaron los desplazados.

Suplicaron a los militares que los apoyaran, pero no ayudaron

El grupo salió del pueblo a la una de la tarde. Antes llegó de Teloloapan un grupo de militares y los representantes de las familias hablaron con el mando, a quien le pidieron que solicitara a sus superiores que se quedara el destacamento en el pueblo para evitarles el desplazamiento.

“Le suplicamos que nos apoyaran, le dijimos que si él se quedaba nosotros ya no nos salíamos del pueblo”, informó el comisario municipal.

Dijo que el mando militar solicitó la autorización a sus superiores pero la respuesta fue que no podía quedarse, que tenía que regresarse a su base y que tampoco podía acompañarlos en su desplazamiento.

“Y aquí venimos solos desde que nos salimos hace 5 horas, sólo con lo que podemos hacer por nuestra seguridad”, declaró a un grupo de periodistas que los encontraron en El Porvenir, en la sierra de Tecpan de Galeana.

El comisario informó que durante casi un mes estuvieron pidiendo una base permanente de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el pueblo, desde donde podrían hacer recorridos para darles seguridad.

También pedían “el regreso” de los servicios de salud, educación y una brigada para el rastrilleo de caminos pero no les hicieron caso, reprochó el comisario municipal quien mostró las solicitudes.

Homero Cortés declaró que lo que más necesitaban era la seguridad para que hasta eso les negaron, “y creemos y sabemos que está en riesgo la integridad física de nuestras familias, por eso ayer (el domingo) acordamos salirnos”.

Dijo que casi son los últimos porque otras familias, por lo menos unas 600 personas, en días pasados abandonaron Los Bayados, Santa Clara y El Tigre.

Otro de los desplazados lamentó que la gobernadora Evelyn Salgado Pineda haya “minimizado” el ataque que sufrieron el 7 de marzo, “oímos que dijo que no fue un ataque como tal, pero tenemos pruebas que fue así, ya entregamos las pruebas a la Fiscalía General del Estado, y también entregamos las solicitudes para la instalación de la base permanente de la Sedena”.

Sin embargo, dijo que ante la falta de respuesta, “ahorita consideramos que la integridad física de nuestras familias está en riego, por eso ayer (el domingo) tomamos la decisión de desplazarnos de la comunidad”.

Denunció que el grupo armado los vigila con drones y las amenazas se las hacen por radio, “pero el gobierno minimiza el problema y eso no es la solución, tal vez si se acercaran a tener una plática más cercana con nosotros podríamos encontrar una solución al problema”, dijo.

Las familias llegaron casi a las 10 de la noche de ayer a Tecpan donde van a pernoctar en el centro de la ciudad.

“De aquí en adelante todo depende de la respuesta que nos dé el gobierno federal, porque ya hay poca confianza en las autoridades estatales”, dijo uno de ellos.

Reprochó: “No estamos en esta marcha por gusto, creemos y tenemos las pruebas de que están en riesgos nuestras familias y está en juego la soberanía de todo nuestro territorio”.

Reprochó que de los gobiernos nunca han tenido apoyo y que pagan el centro de salud, construyen sus iglesias, remodelan sus escuelas y rastrillan sus caminos con las ganancias de su ejido, “porque los niveles de gobierno muy pocas veces nos voltean a ver”.

El ejido de San Antonio de las Tejas cuenta con 16 mil hectáreas y en él, de acuerdo a los desplazados, existen minas de distintos minerales pero no están siendo trabajadas, por lo que creen que la presión de los grupos delictivos es para que controlen y exploten los recursos naturales, entre ellos la madera.

Aunque los desplazados no mencionaron qué grupo delictivo los amenazó, en esa zona han venido irrumpiendo integrantes de La Familia Michoacana.

Las familias desplazadas pidieron al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador que envíe de manera permanente una base del Ejército mexicano a la Sierra, porque insistieron que no confían en la Policía Estatal.

También exigieron al presidente López Obrador que cumpla su promesa de visitar la Sierra y la Tierra Caliente como lo prometió en su última visita a Guerrero.

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Jesús Eduardo Guerrero