
Fue una noche de carácter más que de futbol para el Guadalajara de Gabriel Milito, que tuvo la posesión, pero fue superado en el primer lapso
Guadalajara, Jalisco, 6 de abril de 2026. Contra la adversidad, contra el reloj y contra la figura de Keylor Navas, las Chivas sacaron el orgullo.
En el último aliento, el goleador Armando Hormiga González venció al portero costarricense desde el manchón penal para rescatar un 2-2 que supo a hazaña en el Estadio AKRON.
Fue una noche de carácter más que de futbol para el Guadalajara de Gabriel Milito, que tuvo la posesión, pero fue superado en el primer lapso. Aun así, el Rebaño nunca dejó de insistir, incluso cuando la desesperación comenzó a aparecer y el marcador reflejaba una desventaja de 2 tantos.
Pumas golpeó en los momentos precisos. Primero con un derechazo de Uriel Antuna, abucheado en cada acción, pero que pidió perdón a la fanaticada rojiblanca tras su paso por el Rebaño.
Cuando mejor jugaba Chivas, apareció la figura de Keylor, quien primero atajó un remate de Hormiga y luego sacó un manotazo impresionante tras un zurdazo de Efraín Álvarez.
Tras ese vendaval, apareció la suerte a favor de Pumas, pues en un servicio largo, el esférico le rebotó a José Castillo y se metió a la portería del “Tala” Rangel.
Milito arriesgó con los ingresos en ataque de Ángel Sepúlveda, Brian Gutiérrez, Ricardo Marín y Santiago Sandoval. “El Cuate” y “El 4K” se llenaban de balones, junto con Hormiga, pero se topaban con Keylor.
Pumas pudo finiquitar el duelo, pero ahí apareció “Tala” para salvar milagrosamente su portería luego de un remate de Adalberto Carrasquilla e impulsar el último esfuerzo.
Cuando el partido agonizaba, apareció el momento que definió la noche: penal, tensión y una sola oportunidad.
La Hormiga González, con sangre fría, venció a Keylor Navas y desató la euforia para sellar un 2-2 que mantiene al Rebaño en el liderato del torneo, ahora con 31 puntos.
Siempre “Hormigol”
En partidos importantes y en momentos complicados, responde Armando Hormiga González. Después de varios intentos, cuando Chivas no tenía claridad, las anotaciones de su goleador regresaron a su equipo al partido y significaron un punto importante y un envión anímico.
“Tala” fue factor
A pesar de los goles, en los que nada pudo hacer, Raúl Rangel tuvo 2 intervenciones claves que permitieron que Chivas aspirara al empate. Primero, en el inicio del partido, al estar atento para cortar un ataque que venía contra su portería; y al final, para evitar el tercero con un manotazo.
Con polémica
El trabajo del silbante Ismael López causó polémica. En el primer tiempo, amonestó a Rodrigo López por ir con los tachones por delante al tobillo del “Oso” González en una acción que podía ser de roja. Al final, un defensa de Pumas tropezó y se llevó al “Piojo” para que se marcara la pena máxima.
“Hormigamanía”
Con goles, Armando Hormiga González se está ganando su lugar en el Mundial 2026.
Con un doblete lleno de carácter y sangre fría, el delantero rojiblanco firmó un empate agónico que lo mantiene en la cima de goleo y lo reafirma como una de las cartas ofensivas del Tricolor.
González se encamina a volver a hacer historia en el Rebaño, tras colocarse en el liderato momentáneo de la tabla de goleo. El atacante igualó su mejor cuota goleadora, registrada el torneo pasado en el Apertura 2025, con 12 anotaciones.
En esa carrera, dejó atrás su reñida disputa con el ítalo-brasileño Joao Pedro, quien un día antes había tomado ventaja con 11 tantos para meterle presión. Pero Hormiga respondió como lo hacen los delanteros que quieren trascender: con goles y en los momentos que más pesan.
“Muy feliz, tenía ese objetivo de lograr los mismos goles que el torneo pasado (12) y vamos por más. Podemos ser un gran equipo que juegue muy bien, pero si no trascendemos, seremos uno más”, afirmó en Chivas TV.
Por segunda ocasión consecutiva, el joven delantero le marcó al experimentado Keylor Navas, ahora en un escenario de máxima presión: desde el manchón penal y en el último minuto del encuentro.
“Vivo para jugar futbol y para meter goles. Son momentos en los que uno sueña estar y siempre voy a querer tirarlo”, dijo Hormiga, con la confianza de quien empieza a acostumbrarse a decidir partidos.
Más allá del brillo individual, González también hizo autocrítica por el arranque del equipo.
“Un primer tiempo que no nos representa, pero este equipo nunca se rinde. A mí me toca empujarlas, es mi chamba, pero ellos generan todo eso. Debemos mejorar mucho y cambiar si queremos lograr el objetivo”, señaló.
Citlalli Medina / Agencia Reforma


