

Texto y foto: EFE
Las Vegas, Nevada, 16 de septiembre 2017. El peleador mexicano Saúl Canelo Álvarez y el kazajo Gennady Golovkin se neutralizaron y terminaron con un empate después de 12 rounds.
Pocos, muy pocos, imaginaron que la pelea entre Saúl Canelo Álvarez y Gennady GGG Golovkin fuera a ser tan cerrada en la T Mobile Arena de Las Vegas.
Luego de 12 estoicos asaltos, los jueces dictaminaron un empate que abrió la puerta para una nueva pelea en los próximos meses.
Y aunque el combate no se inclinó en favor de ninguno de los boxeadores, la calificación de un juez generó serias dudas sobre la seriedad del combate, pues el 118-110 que dictaminó Adelide Bird en favor del mexicano estuvo muy alejado de lo que todos vieron en el cuadrilátero de las Vegas.
El juez Dave Moretti votó 115-113 para Golovkin; mientras que el juez Dave Toullan votó empate.
La pelea más esperada de los últimos meses no decepcionó, ambos pugilistas salieron a dar todo en el cuadrilátero pero fue Golovkin el que demostró por qué es triple campeón del boxeo, y se vio como una auténtica máquina de soltar metralla, mientras que Canelo resistió todo y atacó en contragolpes con esa poderosa derecha que cimbró en varias ocasiones el rostro del kazajo.
El primer round como siempre fue de estudio, aunque el boxeador mexicano fue el que aventajó con opers, jabs y ganchos, ante un Golovkin que permitió la metralla inicial.
El segundo round también se inclinó en favor del mexicano especialmente por un gancho en los últimos segundos que cimbró la humanidad del tricampeón del boxeo.
En el tercer episodio el kazajo despertó y se convirtió en una maquinita de tirar golpes, particularmente con ese fierro que porta en ambas manos, y que hicieron estragos en la humanidad del tapatío hasta colocarlos sobre las cuerdas.
Pero la pelea se encendió a partir del quinto asalto, por un derechazo que impactó de lleno en la cara del mexicano. Álvarez movió la cabeza de manera que negaba dolor tras el cruzado, pero el daño en las tarjetas de los jueces ya estaba hecho.
El sexto capítulo se inclinó en favor de Álvarez, quien fue más agresivo y estremeció a Golovkin un par de ocasiones con ganchos de derecha.
En el séptimo round Álvarez dedicó parte del tiempo a esquivar y correr, mientras un agresivo Golovkin buscaba y acertaba, entre ellos, 15 golpes de poder que le dieron el asalto.
En el octavo, aunque Álvarez colocó buenos golpes, el jab de Golovkin vio su blanco en 12 ocasiones llevándose el capítulo.
Los episodios 9, 10 y 11 fueron los más intensos de la pelea y los que valieron el boleto, con un brutal intercambio de metralla que cimbró la humanidad de ambos peleadores, un auténtico toma y daca de antología.
Mientras que el duodécimo capítulo ya sólo fue de trámite, ambos peladores ya no quisieron arriesgar y confiaron en las tarjetas.
Pero el empate que dictaminaron los jueces dejó insatisfechos no sólo a los presentes en la T Mobile Arena de las Vegas, sino también a muchos aficionados del boxeo, y no porque hubiera un claro ganador, sino por la calificación del juez Adelide Bird.

