24 abril,2024 4:02 am

Se alojan agentes de la GN en inmuebles sin condiciones para el aseo y el descanso

 

Acapulco, Guerrero, 24 de abril de 2024. En condiciones precarias y en inmuebles prestados están alojados agentes de la Guardia Nacional en Acapulco que fueron desplegados en número de 10 mil después del huracán Otis.

Los agentes federales están hospedados en casas abandonadas adentro del Club de Golf, a un costado de la avenida Costera.

Las casas son de material sólido y los agentes federales las ajustan como pueden para las principales necesidades de higiene.

Los tres inmuebles del Club de Golf son ocupados por los guardias de manera provisional.

No tienen servicios básicos como agua, alumbrado público y drenaje, y tampoco cuentan con camas y ventiladores.

Tampoco tienen un lugar para lavar su ropa y la comida la compran con sus propios recursos al igual que sus uniformes.

Duermen en casas de campaña para evitar los moscos, y algunos agentes colocaron bolsas de plástico en las ventanas para evitar los rayos del sol.

Un agente, que no dio su nombre a este reportero, dijo que no están en las mejores condiciones, tras de que les fue encargada la seguridad de la ciudad después del huracán Otis.

Pidieron que los ubiquen en inmuebles dignos, pues en este ni siquiera tienen un lugar para lavar sus uniformes y cosas personales.

Se quejaron de que sus mandos les venden los uniformes y les piden que vayan presentables a las operaciones de seguridad, siendo que no tienen las condiciones ni las facilidades.

Reclamaron que tienen más de seis meses, desde el huracán Otis, sin hacer el relevo de agentes y de mandos en los diferentes sectores de Acapulco.

Criticaron que los mandos de la Guardia Nacional solamente les dicen que busquen lugares públicos para alojarse, mientras se construyen los 20 cuarteles anunciados por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Contaron que los agentes que hacen recorridos en la noche no pueden descansar en el día por la resolana, y los que trabajan en el día descansan un poco más.

 

Texto: Argenis Salmerón / Foto: Jesús Trigo