
Londres, Inglaterra, 24 de diciembre de 2017. La princesa de Kent, María Cristina, acudió al almuerzo anual de Navidad de la Reina Isabel, con un broche en la solapa de su abrigo, el cual muchos consideraron inadecuado, informó El País.

Dicho evento fue el primero oficial en el que se presenta Meghan Markle, prometida del príncipe Enrique, y quien tiene ascendencia afroamericana. Para esta ocasión, María Cristina de Kent utilizó una joya que representa el busto de un joven negro.
Simon Astarie, vocero de la princesa, dijo que ésta se disculpaba por su elección.
“El broche fue un regalo y ella lo ha usado muchas veces antes. La princesa María Cristiana pide disculpas y se siente angustiada por haber causado una ofensa”, dijo Astarie, según DailyMail.
El broche pertenece a un estilo artístico conocido como Blackamoor o Moretti, el cual surgió en Venecia en el siglo XVI y retrata por lo general a figuras masculinas de ascendencia africana en imágenes que han sido consideradas racistas.
La princesa de Kent tiene antecedentes de conducta racista.
En 2004, en Nueva York, ordenó a un grupo de afroamericanos en un restaurante que volvieran a las colonias.
Más tarde, para intentar reparar el daño, hizo declaraciones que resultaron polémicas.
“Hace años incluso fingí ser africana pero debido a mis ojos claros no me salí con la mía. Viajé en autobuses africanos, quería escribir y tener experiencias. Viví esa aventura con estas personas absolutamente adorables y especiales y me llamaron racista: es un cuchillo en el corazón porque realmente amo a esta gente”, expresó.
En noviembre del año pasado, cuando la ex estrella de la serie Suits y el príncipe Enrique apenas daban a conocer su relación, éste publicó un comunicado en el que denunció el trato sexista y racista de los medios, dado al origen de la actriz, y pidió respeto para su novia.
Texto: Angela Elizabeth Méndez Carrillo / Agencia Reforma/ Foto: EFE.


