21 abril,2018 3:56 am

Se lleva el Atlas el Clásico Tapatío en la despedida del Rafa Márquez

Apenas al minuto 1, Edyairth Ortega anotó el 1-0 definitivo. En el tiempo agregado, el eterno capitán rojinegro sale de cambio y el estadio Jalisco se rinde ante él, el público se levanta, aplaude y corea su nombre.

Texto: Alonso González / Agencia Reforma / Foto: Agencia Reforma
Guadalajara, México. ¡Por la puerta grande! Explosión de emociones se vivieron en el triunfo de los Rojinegros del Atlas 1-0 sobre las Chivas en el último clásico tapatío de Rafael Márquez.
El Estadio Jalisco, cerca del lleno, ovacionó a Rafa Márquez en todo momento, desde la salida a calentar, al momento del protocolo y al ser nombrado por el sonido local. La Barra de los Zorros levantó una manta con su imagen, el público se entregó y la atmósfera se rodeó de aplausos hacia el eterno Capitán. Fue su noche.
El resto de jugadores del Atlas jugaron como lo ameritaba la ocasión, fueron intensos y mostraron hambre por hacer daño desde el inicio. Milton Caraglio desbordó por la banda izquierda y mandó un centro razo al corazón del área donde Edyairth Ortega remató y anotó el 1-0, apenas al minuto 1.
El canterano metió su primer gol en un Clásico Tapatío y lo festejó efusivamente frente a la barra de Chivas.
A partir del gol los Rojinegros controlaron mejor el juego, en cambio el Guadalajara poco exigió al portero José Hernández; Ángel Zaldívar remató dentro del área tras una buena jugada pero la estrelló en el guardameta.
Los Rojinegros atacaron e exigieron a Rodolfo Cota quién detuvo todos los disparos y salvó a su equipo de más anotaciones.
En el tiempo agregado, Rafa Márquez salió de cambio. El Jalisco se rindió ante él, el público se levantó, aplaudió y coreó su nombre.
Márquez caminó lento hacia la banda y respondió con aplausos la ovación del público, Matías Almeyda lo abrazó al salir del campo.
El Atlas consiguió su mejor triunfo del Clausura 2018 y le dio la despedida a su capitán, quizá el tiempo lo ponga como directivo o entrenador pero hoy, se inmortalizó como el mejor jugador de los Rojinegros del Atlas.
Gerardo Espinoza sumó su tercer triunfo como técnico rojinegro, sin duda también la mejor victoria de su corta carrera en el banquillo, levantando la mano para quedarse en el banquillo rojinegro.
El adiós a su afición
Lágrimas, aplausos y ovaciones ensordecedoras brotaron desde el corazón.
El escenario fue perfecto para que un grande del futbol mexicano e internacional le pusiera punto final a una exitosa carrera en el Estadio Jalisco.
Rafael Márquez salió a calentar y bastó que alzara las manos en señal de agradecimiento para que se desatara el jolgorio.
Fue su noche y la vivió de manera intensa, igual que su carrera de 22 años en la élite, porque desde que debutó pintó para ser grande. Corrió y dio indicaciones, aunque también se le escaparon los ojos a la tribuna al sentirse homenajeado.
Sus compañeros salieron a la ceremonia de la Liga MX con una camiseta al revés, luciendo el número 27, ese con el que su capitán debutó en 1996. Márquez no quería voltear a ver los reconocimientos en su último partido en casa, quizá para contener el llanto.
Los jugadores de clase, los que trascienden en la historia se ganan un respeto y así lo entendieron los elementos de las Chivas, pues antes del partido se tomaron la foto mezclados con los rojinegros en señal de admiración al Káiser, quien agradeció el gesto moviendo la cabeza.
Con 39 años, el canterano atlista es todavía una pieza fundamental en la media cancha: justo de su experiencia y viveza, se produjo el gol de Edyairth Ortega, pues Márquez cobró rápidamente una falta y abrió cancha para Milton Caraglio, quien puso un centro.
Márquez se animó a filtrar de tres dedos, realizó los trazos largos que acostumbra y sirvió como válvula de escape en la media.
El cuerpo técnico de Juan Carlos Osorio en el Tri asistió al Clásico para ver cómo está Rafa, pues su intención es incluirlo entre los 23 convocados para Rusia 2018, donde el zaguero planea colgar los botines para siempre.
El técnico Gerardo Espinoza lo sacó tras el minuto 91 y en su lugar ingresó Édgar Zaldívar. Estalló la locura: Márquez salió de la cancha y se arrodilló, en recuerdo de su padre, su máxima figura y quien le enseñó a amar al futbol.
El jueves dijo que deseaba despedirse del Jalisco con una victoria en el Clásico y lo consiguió: el Atlas ganó 1-0 y sonaron “El Murguero” y el inolvidable “Oé, oé, oé, Rafa, Rafa”.
Eterno capitán.
 

Despluma Puebla 3-1 al América

Texto: Staff / Agencia Reforma
Puebla, Puebla. El América se cae a pedazos. Ni Liguilla, ni meta de 30 puntos, lo único que las Águilas se llevaron ayer de Puebla fue un baile y una derrota por 3-1 ante La Franja, resultado que terminó por exhibir al equipo de Miguel Herrera.
Los de Coapa se desdibujaron, tocaron fondo y mostraron su peor cara en el Clausura 2018, en plena urgencia por amarrar un boleto a la Fiesta Grande y cumplir la meta de 30 puntos que se trazó El Piojo y la directiva azulcrema.
La derrota se magnificó porque enfrente estaba el Puebla, escuadra que no jugó como la que hasta anoche sumaba 5 derrotas al hilo y 14 goles en contra en ese lapso, y que para su fortuna se encontró con la peor cara de las Águilas, a las que los defectos les brotaron por todos lados.
La defensa, esa que antes del duelo se jactó de ser una de las mejores del campeonato, se vio lenta, desconcentrada, y el ataque, que comanda Oribe Peralta, otra vez no mostró signos de vida.
La Franja entendió el partido rápido, salió a cazar, y Alejandro Chumacero, que se ha convertido en un todoterreno, se deshizo de tres rivales con un amague y disparó raso para vencer a Agustín Marchesín con el 1-0 al 5’.
El tanto de Chumacero aturdió a los de Coapa, que confundidos apostaron por un juego ríspido que les terminó por cobrar factura, como aquella llegada de Alonso Zamora, quien terminó entre las redes luego de que Marchesín le derribara con una patada, misma acción en la que Bruno Valdez embistió con fuerza a Hugo Rodríguez, una gresca que reflejó el estado de ánimo de los equipos.
Puebla, con el momento a su favor, aprovechó y dio el segundo golpe, esta vez obra de Omar Fernández, quien firmó una buena jugada con Christian Tabó para el 2-0 (60’).
Por si el botín no era completo, los locales se llevaron la cabeza de Matheus Uribe, quien vio la doble amarilla por reclamarle al árbitro central, Óscar Macías.
Todavía Pablo González hizo el tercero de la Franja al 79’, y si bien América descontó gracias a Renato Ibarra al 89’ para el 3-1 Final, la pesadilla estaba consumada.
Sin Liguilla, todavía, sin 30 puntos, y ahora hasta sin Matheus. Al América se le vacían las manos en el momento más crítico del semestre.
“Fuimos un desastre”
El entrenador del América, Miguel Herrera, manifestó que su equipo fue un desastre ante el Puebla y se va molesto con la actitud que mostraron sus jugadores.
“Fuimos un desastre, la verdad es que el equipo fue un desastre y no merecíamos ganar y estamos muy conscientes de eso.
“Estoy enojado porque parece que éste no es un equipo con el que tenemos que presentarnos. (Debemos) entender que con la camisa no se gana y que los equipos juegan a salvar su torneo contra el América y si no los entendemos así, vamos a estar muy mal”, declaró.
“Cuando pierdes así se debe de hablar de la actuación, somos autoanalistas, la actitud no fue buena”, dijo.
El técnico espera que su equipo se ponga las pilas, porque sólo así pueden aspirar al título.
“Si nos ponemos las pilas, sí, si seguimos con este nivel no podemos superar a otros equipos. Tengo equipo para pelear por el título, pero como jugamos hoy (ayer), no”, expresó.