16 agosto,2025 12:00 pm

“Se mata a periodistas para que las imágenes de lo que ocurre en Gaza no lleguen al mundo”

“Es muy desesperante la situación en el sentido de que sabemos que va a seguir pasando, que no son casos aislados”, afirma Mónica Cruz, productora de AJ+ Español, a propósito del asesinato de cinco colegas palestinos el 10 de agosto a manos del ejército israelí. Lo que hace Israel en Gaza, denuncia Patricia Luévano, participante en el movimiento Global Sumud Flotilla, “no es genocidio nada más por la cantidad de muertes, sino por los métodos tan crueles que utiliza el país genocida sobre la población a la que ataca”

 

Ciudad de México, 16 de agosto de 2025.- “En medio del horror de las masacres diarias y hambruna forzada por Israel en Gaza, a plena vista del mundo y con sus perpetradores actuando cubiertos por la impunidad, ahora agregamos el dolor de perder a cinco colegas más”, externaba Mónica Cruz, productora senior de AJ+ Español, el martes pasado en la vigilia convocada por organizaciones civiles en el Ángel de la Independencia. “Es difícil encontrar palabras para expresar lo que sentimos sobre el asesinato de Anas Al-Sharif, Mohammed Qreiqeh, Ibrahim Zaher, Mohammed Noufal y Moamen Aliwa, a manos del ejército israelí –cerca del hospital Al Shifa de la ciudad de Gaza el pasado domingo– “y de los 269 periodistas palestinos asesinados sistemáticamente por Israel desde el inicio del genocidio en Gaza, el 7 de octubre de 2023”.

Dos días después, Cruz dice a El Sur vía telefónica que aunque no los conocía en persona, formaban parte del mismo equipo y que gracias a los periodistas que están en el terreno, en AJ+ (división de la agencia de noticias Al Jazeera) se obtiene el material para crear el contenido que la plataforma digital ofrece en sus redes sociales.

“Cuando nos enteramos de que fueron asesinados fue tremendo, se sintió como una muerte muy cercana. Es muy difícil sobrellevarlo, superarlo. Es muy desesperante la situación en el sentido de que sabemos que va a seguir pasando, que no son casos aislados. Hay claramente una intención de acabar con los periodistas independientes palestinos para, precisamente, acabar con esas imágenes que llegan a ojos de muchísima gente alrededor del mundo”, añade Cruz.

Los asesinatos de Anas y su equipo en el norte de Gaza, enfatiza, son particularmente dolorosos porque por primera vez Israel admitió “con todo el descaro” que fue intencional, al asegurar que Al-Sharif trabajaba para Hamás, situación que el periodista negó en su momento.

–¿Eso confirma que Israel tiene todo el respaldo de otras potencias?

–Es muy frustrante que la respuesta en Estados sea tan laxa. Y el Estado mexicano también ha sido muy laxo con los casos de periodistas asesinados en el país; prácticamente, todos los casos están impunes aún. Cuando se le cuestionaba a las autoridades, responden que es un ajuste de cuentas: seguramente el periodista andaba coludido con el narco y por eso lo mataron, como Israel está diciendo que Anas era un líder de Hamás y por eso lo mató. Este siempre ha sido un problema: nunca hay realmente un apoyo verdadero de los Estados ante estos crímenes, porque entre menos se sepa la verdad, mejor.

“El periodismo en Palestina sigue y seguirá vivo”

Cruz recuerda que sólo periodistas palestinos tienen el permiso de cubrir lo que ocurre en Gaza. No hay acceso a los enviados extranjeros. Explica: “En general, los palestinos desde muy pequeños están muy conscientes de que tienen una misión más grande que su experiencia individual. Siempre hay un sentido de la colectividad muy fuerte.

“Para los periodistas palestinos, el riesgo es necesario para seguir publicando, seguir haciendo periodismo y exponer el horror que vive su propio pueblo. Anas es un ejemplo: sabía que probablemente Israel lo iba a asesinar y aun así no claudicó.

“El periodismo en Palestina seguirá y, es más, ni siquiera tienen que ser oficialmente periodistas, de Al Jazeera o de otro medio. Hay muchísima gente que graba con sus celulares lo que vive a diario. Sí, seguirá el periodismo en Palestina, el problema es que cada vez va a ser más restrictivo”.

–¿Consideras que la gente se ha insensibilizado respecto a esta guerra?

–Quisiera ser un poco compasiva con la gente. En mi caso, aguantar ver un genocidio en vivo todos los días es muy difícil para la salud mental. Puedo entender por qué hay gente que decide, incluso a través del cinismo y la negación, evitar sentir esas cosas. Porque sí, es muy difícil. Hay que tener mucha entereza y mucho compromiso y conexión emocional con la causa. Yo haría un llamado a la gente sobre que la lucha por Palestina es prácticamente la lucha por la humanidad. Lo que estamos viendo en Palestina es lo que muy probablemente nos puede pasar a nosotros, sobre todo si vemos lo que es hoy el gobierno de Estados Unidos.

Se tiene que entender, continúa, que “no nada más es la defensa a un pueblo que está a millas de distancia de Latinoamérica: es el ejemplo muy claro de cómo el norte global, el extractivismo y el capitalismo están acabando con la humanidad y tenemos que hacer algo al respecto.

“Tal vez el símbolo es Palestina, pero esto es mucho más grande. Tenemos que empezarnos a defender a nosotros mismos, a nuestra dignidad. Eso es lo que hacemos como periodistas también. Llevar ese mensaje a la gente. Si la gente entiende que no sólo es un fragmentito de tierra en Medio Oriente, es más probable que se una a las protestas, a amplificar los mensajes en redes sociales, pero todavía falta mucho camino por recorrer”.

Esto va a seguir mientras no se sancione a Israel

Patricia Luévano, coordinadora de la Global March to Gaza-delegación México, advierte que lo sucedido al reportero Anas Al-Sharif y su equipo de Al Jazeera demuestra que Israel violó las leyes internacionales: “Los periodistas no deben ser involucrados como objetivos militares y es verdaderamente infame que ocurra lo contrario.

“Se ve una vez más que Israel no respeta la ley internacional y ataca a poblaciones protegidas, como periodistas, médicos, la ayuda humanitaria. Ataca también a personalidades prominentes en la Franja de Gaza, lo cual desmoraliza todavía más a la población y da este mensaje de que no hay nadie a salvo. Es terrible que esté pasando ante los ojos del mundo”.

–¿Las y los jefes de Estado del mundo están haciendo lo suficiente?

–La presión que se está ejerciendo tiene cierto impacto, pero impulsan acciones todavía muy performativas. Por ejemplo, estas declaraciones de los presidentes o primeros ministros de varios países que dicen que ahora reconocerán al Estado de Palestina en la junta de la ONU en septiembre. Cuando llegue ese mes, ¿qué va a pasar? La gente se está muriendo todos los días: hoy, más de 15 personas se mueren de hambre al día por el asedio tremendo que tiene Israel impuesto desde el 2 de marzo de este año.

Luévano advierte: “Esto va seguir hasta que realmente se sancione a Israel, se evite que sigan llegándole las armas, se evite que llegue el dinero para adquirirlas”.

Crueldad y vileza contra los más vulnerables

Las mujeres también son un objetivo de este genocidio, denuncia. “Están atacando a las mujeres embarazadas. Hemos visto muchas noticias de fetos que mueren en las panzas de las madres. Noticias de cómo los niños se quedan huérfanos y son los sobrevivientes de sus familias. No pueden acceder a la atención que necesitan para sobrevivir. Las mamás dan a luz a hijos que nacen desnutridos porque ellas están mal nutridas”.

Israel, puntualiza Patricia, deliberadamente bloquea el acceso de alimentos, pero en particular del sustituto de la leche materna, pues las madres, por enfermedades y por toda esta condición de hambruna que ha generado el gobierno de Israel, no pueden amamantar a sus hijos. No sólo los dejan famélicos: los dejan totalmente vulnerables a cualquier tipo de enfermedad e infección.

“Sabemos que al menos 80 por ciento de la población está en una fase cinco de inseguridad alimenticia. Quiere decir que aún si hoy entra la comida a la Franja de Gaza, tienen daños cognitivos, sobre todo los niños, en el desarrollo de músculos y extremidades, que son irreversibles.

“Otro 10 por ciento de la población está en fase tres, o sea, no están nada lejos de entrar a una fase en donde es irremediable el daño. Todo esto comienza porque Israel está atacando a los núcleos familiares con bombas, hambruna y enfermedades, pero también tenemos, por ejemplo, esta epidemia del síndrome de Guillain-Barré, que va inmovilizando las piernas y generando parálisis hasta llegar a los pulmones.

La situación creada por Israel en Gaza, remarca Luévano, lleva a que “los pacientes no puedan ni siquiera recuperarse, porque ni siquiera se les permite evacuar. Por milagro (el ejército israelí) permite que una parte de la familia salga de la Franja de Gaza por tratamientos, por evacuaciones médicas, pero deja en la franja al sustento de la familia, al papá, o al niño más pequeño. ¿Qué va a hacer un niño pequeño sin sus padres?

“Expertos en genocidio dicen que en Gaza no es genocidio nada más por la cantidad de muertes, sino por los métodos tan crueles que utiliza el país genocida (Israel) sobre la población a la que está atacando (Palestina).

“Se desmantelan las familias, se asesina a los padres que van, por ejemplo, por ayuda humanitaria a los puntos de la Gaza Humanitarian Foundation. Las personas tienen que pasar por retenes militares activos para llegar a estos lugares, que reciben muy poquita ayuda humanitaria, y luego se regresan otra vez por esas zonas militares.

“Son trampas de muerte a todas luces. Organizaciones internacionales han advertido de lo maquiavélico de estas estrategias. Esto hace que sea todavía más dura la supervivencia de las familias en la Franja de Gaza”.

Tibia, la postura del gobierno mexicano

La vocera en México de The Global March to Gaza considera que la postura del gobierno de México ha sido tibia e indefinida: “Si bien es cierto que la posición geopolítica de México al depender tanto de la relación que se tiene con Estados Unidos es muy complicada, es la obligación de todos los países que son parte de la ONU hacer lo que está en sus posibilidades para detener un genocidio.

Sobre todo México, que ha tenido “una tradición diplomática”, menciona Luévano, que le hizo tomar una postura crítica ante el régimen militar de Augsto Pinochet en Chile y “en tiempo del franquismo también se tomó una postura determinante” contra la dictadura en España.

“Ahora que a todas luces se ve lo que está sucediendo en Palestina, las declaraciones son tibias. La presidenta (Claudia Sheinbaum) ni siquiera puede mencionar la palabra genocidio. Lo que está impulsando esta falta de acción son movilizaciones a nivel mundial. Yo, como coordinadora de la delegación mexicana de la Marcha Global, creo que si nuestros líderes no van a actuar, es la sociedad civil la que tiene la responsabilidad de hacer lo que se pueda.

“Estas movilizaciones tienen que escalar cada vez más. Por eso ahora nosotros estamos participando con una delegación en este movimiento que se llama Global Sumud Flotilla, que integra a participantes de más de 44 países. Estamos todavía organizando y haciendo el conteo total de barcos que van a viajar a las playas de Gaza para tratar de llevar ayuda humanitaria y abrir un corredor de esta ayuda que sea liderado por la sociedad civil, porque si los políticos no quieren hacer nada –sentencia Luévano–, nosotros tenemos la obligación de hacerlo”.

Guillermo Rivera