
Acapulco, Guerrero, a 4 de abril de 2026.- El secretario general del Colegio Guerrerense de Médicos Veterinarios, Felipe de Jesús Franco Aguirre, advirtió que tan sólo seis agremiados de Acapulco ya han atendido 21 casos de mascotas con gusano barrenador, que “lo más seguro es que son más” y es difícil establecer una estadística porque no todos se reportan a las autoridades.
El 12 de febrero la asociación dio a conocer los dos primeros casos en perros, y consultado vía telefónica sobre si ha habido un aumento indicó que un solo colega, Roberto Romero Juárez, ha atendido ocho animales de compañía por la infestación de larvas de mosca en heridas que se alimentan exclusivamente de carne.
Informó que el médico veterinario Franco Iván Avalos Adame, ha atendido otros cuatro casos, Eder Morales tres, y el presidente del colegio, Luis Cahua López, y sus compañeros Beatriz Sánchez Alarcón y Jesús Hernández han atendido dos cada uno.
El veterinario, quien tiene un consultorio en el fraccionamiento Mozimba, dijo que algunos de los casos se atendieron en veterinarias ubicadas en Ciudad Renacimiento, la colonia Progreso, la calzada Pie de la Cuesta, que no tenía a detalle cuántos han sido perros y gatos, pero al menos cuatro eran felinos.
Hasta el corte del miércoles, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria contabilizaba en todo el estado 52 casos en caninos, 15 de ellos en Acapulco, y el resto dispersos en 26 municipios, además de dos felinos también en esta ciudad.
Sobre estas cifras oficiales, el médico explicó que lo más seguro es que sean más, que no es una estadística real porque hay un grupo de 40 colegas entre los que consultó los casos atendidos, pero no todos le respondieron, y que de los 21 no todos se reportaron a la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA), porque también hay un problema bastante serio para que sean estadísticamente anotados debido a que no todos los veterinarios comparten la información.
Acentuó que la prevención es simple si se mantienen limpias las heridas y se aplican garrapaticidas sistémicos inyectados o en pastillas que tienen acción contra estos parásitos, y que si se tiene un animal con heridas se puede aplicar el medicamento Negasunt para prevenir o matar las larvas y llamó a acudir a un veterinario porque otro problema es que no todas las personas lo hacen, y enfatizó la importancia de que éste cuente con cédula profesional porque “tenemos una amplia gama de usurpadores” que ponen en riesgo a los animales.
Franco Aguirre añadió que un colega que trabaja en la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural del estado le comentó que se tienen contabilizados alrededor de 500 casos en distintas especies.
Explicó que la infestación parasitaria era “de todos los días” hasta los años 90, que la CPA se estableció alrededor de 1947 cuando hubo un brote de fiebre aftosa en el país y se mataba a los animales para evitar que llegara al país vecino, después en colaboración se erradicaron las garrapatas en muchas partes y el gusano barrenador con la planta de producción de moscas estériles de Chiapas, pero hace unos dos años volvió a aparecer proveniente de Centroamérica.
Destacó la importancia de controlar la plaga porque al cerrarse la frontera al ganado mexicano se afecta la economía, que representa millones de dólares anuales, deja pérdidas a ganaderos e incluso que en estos momentos para poder enviar a un perro a Estados Unidos debe contar con un certificado que indique que está libre de garrapatas, lo que no se había hecho antes.
Yee Trujillo


