
Las corporaciones policiacas ya se reunieron para hacer un plan de vigilancia en la plaza principal y en las avenidas, para garantizar la seguridad de los asistentes, que llegan de diferentes partes de la región y de Estados Unidos
Ciudad Altamirano, Guerrero, 3 de abril de 2026. En la cabecera municipal de Cutzamala se preparan este viernes para recibir de 3 mil a 5 mil personas en la plaza principal, para la celebración del Festival de Barrabás, también conocida como la Fiesta de Pintura.
Las corporaciones policiacas ya se reunieron para preparar un plan de vigilancia en la plaza principal y en las principales avenidas, para garantizar la seguridad de los visitantes, que llegan de diferentes partes de la región. Incluso algunos paisanos llegan desde Estados Unidos para esta fiesta.
El Ayuntamiento de Cutzamala instaló, en una de las calles del centro, un espacio con una gran máscara de Barrabás, base de las artesanales que se realizan en este municipio para esta festividad, de forma que la gente pueda irse a tomar fotografías.
Dicho festival es una fiesta popular controversial, porque contrasta con la parte religiosa de estos días. Es un día donde el personaje más importante de la fiesta es Barrabás y la gente imita las acciones que realiza el personaje.
Es una fiesta que se ha ido alimentando de diversas prácticas, que se fueron estableciendo en la representación de la Semana Santa, que realiza la Iglesia católica.
Pero desde hace unos 10 años la fiesta comenzó con una representación tradicional de Barrabás, quien de acuerdo con las tradiciones de Tierra Caliente, es un hombre con máscara que sale a las calles a asaltar negocios.
El personaje entra a las tiendas y les quita mercancía o dinero en efectivo a las personas. Así pasa por varios negocios.
Al final del día, el dinero y la mercancía que se le quita a las personas forman parte de una ofrenda para la Iglesia católica por parte de los organizadores del evento. En algunas ocasiones, de manera previa, el personaje paga una cantidad para que le permitan hacer ese personaje y que en su lugar recupere el dinero con lo que le va quitando a negocios y la gente.
Pero las personas que no quieren dar dinero el Barrabás los mancha usando una botella con pintura vegetal, mezclada con agua de color rojo, simulando ser sangre. Algunas personas de Cutzamala aseguran que antes se utilizaba sangre de un becerro.
Con esa botella se mancha a las personas que no quieren participar o cuando Barrabás considera que le dieron un poco dinero. De esta forma simula que los hirió. También desgarra las playeras de los hombres.
Esta es la práctica más importante en la festividad de este viernes en Cutzamala. En los últimos 10 años la gente se reúne en la plaza principal, para convertirse por algunos momentos en Barrabás. A lo largo y ancho de la plaza se venden miles de botellas de agua, mezclada con pintura de diferentes colores, con las que las parsonas avienta la pintura y se mancha las ropas, los hombres se desgarran las playeras a jalones. Todo esto, mientras bandas musicales, colocadas en las esquinas, se pone a tocar mientras la gente juega a aventarse pintura.
Durante este juego, que se concentra en la zona del kiosco, el personaje de Barrabás circula con una máscara hecha a mano por artesanos locales, mientras pide dinero entre la gente como si los fuera asaltando. Las familias se divierten, tomándose fotografías con el Barrabás, y después de darle dinero esperan gustosos que los manche con pintura.
Esta tradición popular se ha extendido al municipio de Tlalchapa, donde también Barrabás circula por las tardes y los jóvenes llegan para divertirse, lanzándose pintura.
La fiesta comienza muy temprano y termina al caer la noche. El exceso de alcohol y los juegos bruscos, como arrancarse las playeras, en ocasiones provoca conflictos y peleas. Por tal motivo, la Policía Municipal monta una vigilancia en el Zócalo, intentando controlar los conatos de bronca.
Israel Flores


