
Acapulco, Guerrero, 18 de octubre de 2025. La noche del jueves en el centro cultural independiente Demina, Laboratorio de Artes, el violonchelista francés Didier Petit ofreció un concierto acompañado de un grupo de músicos locales, a quienes horas antes impartió un taller de improvisación.
Ante el grupo reunido, fue música improvisada de manera libre la que se interpretó; primero fue el músico francés en un solo original suyo; luego, desarrollando otra pieza acompañado por el violinista Fabián Rangel y posteriormente se sumaron Esmeralda Ferreira –que además es artista visual–, Maíz Téllez y Miguel Ángel García Galeana.
Así, fue unida la música del violonchelo, el violín, las percusiones y la guitarra, aprovechando además las posibilidades acústicas de la galería del segundo piso de Demina, ya que todos los músicos estuvieron desplazándose por la misma.
Esto es, se explicó posteriormente, una conjunción de diferentes instrumentos –con sus diferentes posibilidades– en diferentes niveles para generar diferentes experiencias que, si bien pudieran haber parecido caóticas no lo fueron, pues precisamente todo giró en torno al violonchelista francés.
La improvisación musical va más allá del nivel en que se toca algo específico, lo que se plantea es partir del sonido propio del instrumento y la conciencia del espacio donde se está tocando, comentó Didier Petit, apoyado en la traducción por Fabián Rangel.
Además, resaltó que los instrumentos tienen muchas posibilidades acústicas independientemente de la formalidad con la que se deben tocar, lo que ofrece también un abanico más de posibilidades musicales.
Y es que, en eses sentido, el violonchelo por ejemplo, no sólo es un asunto de deslizarse sobre las cuerdas sino que su construcción misma, (maderas, metales) permite más sonidos.
Previamente, se ofreció un un taller donde músicos de distintos géneros y niveles pudieron reunirse gracias a la improvisación, recordando que estas actividades debieron llevarse a cabo el año anterior en Acapulco, pero por el paso del huracán John no fue posible.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


