12 junio,2026 9:24 am

Se quedan en Chilpancingo sin pantalla gigante para ver el Mundial

 

Chilpancingo, Guerrero, 12 de junio de 2026. Una desangelada inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, se vivió en Chilpancingo. En las calles se observó la actividad normal; la mayoría de automovilistas, transportistas, comerciantes y transeúntes se observaron ajenos e indiferentes a la justa deportiva, a pesar de que el primer partido fue del equipo mexicano contra la selección de Sudáfrica.

En restaurantes, cafeterías, cantinas y bares apenas aumentó la clientela, debido al decreto para que el día fuera de asueto para los trabajadores de todas las dependencias de los tres órdenes de Gobierno, así como de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), el Poder Judicial, Congreso local y Fiscalía General del Estado (FGE).

En el zócalo de la capital, cerca de 100 aficionados se inconformaron debido a que la pantalla gigante que prometió el presidente municipal, Gustavo Alarcón Herrera no se instaló, y en su lugar se colocó una lona de aproximadamente 50 pulgadas en donde se proyectó el partido.

El ánimo entre algunos aficionados se levantó sólo hasta después de que terminó el partido, por el resultado 2-0 a favor de la selección mexicana.

Vecinos de Chilpancingo festejan en el monumento a Las Banderas el triunfo de la selección de México en el primer encuentro de la Copa Mundial de Futbol. Foto: Jessica Torres Barrera

Un grupo de jóvenes vestidos con las playeras del equipo mexicano se concentró en el monumento a Las Banderas, al sur de la ciudad, para festejar el resultado.

Sin embargo, horas antes del partido inaugural en la capital se observó poco entusiasmo, a diferencia de otras ocasiones.

“No nos fue como creíamos, tal vez porque es fin de quincena y no hay dinero”, dijo el mesero de uno de los pocos bares tradicionales que todavía funcionan en el centro de la capital.

En tanto que uno de los clientes responsabilizó a las protestas de los maestros y estudiantes que se han visto en los últimos días en la capital, “obviamente también por la violencia ya no cualquiera quiere entrar a estos lugares”, dijo, a pesar de que en este bar no hay antecedentes de que haya ocurrido algún hecho de sangre.

Enfrente, en una cantina, el monitor se escuchaba a alto volumen, pero igual, apenas unas 10 personas se encontraban en el lugar.

A diferencia de otras ocasiones, en calles y avenidas se observó a pocas personas portando la playera de la selección mexicana, o playeras deportivas del algún otro club de futbol mexicano.

Además, en la zona del centro de la capital, sólo algunos establecimientos comerciales colocaron banderas de México y sus monitores los mantuvieron a alto volumen, tal vez para atraer clientes, que, no obstante, se pasaban de largo.

En tanto que en algunas tiendas de ropa se ofertaron playeras de la selección desde 50 hasta 200 pesos.

No funcionó la pantalla gigante que instaló el Ayuntamiento en el Zócalo

A las 11:00 de la mañana, dos horas antes de que iniciara el partido inaugural en el que se confrontarían la selección mexicana y la de Sudáfrica, trabajadores municipales comenzaron a instalar, afuera del Palacio Municipal, unas bases metálicas para colocar una pantalla gigante para que los ciudadanos pudiera ver la justa deportiva, sin embargo, el monitor no pudo funcionar hasta después de las 5:00 de la tarde, por lo que sólo se colocó una pantalla de unas 50 pulgadas.

Derivado de ello, algunos de los concentrados se inconformaron en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac ante el incumplimiento del presidente municipal Gustavo Alarcón Herrera.

Los inconformes eran vecinos de distintas colonias de la capital y empleados de dependencias estatales y federales, quienes se comenzaron a concentrar desde las 12:00 horas para ver la transmisión del partido inaugural.

Alrededor de las 12:30, la pantalla gigante de led aún no había llegado y no se transmitió el partido por lo que empezaron a protestar contra el alcalde Alarcón Herrera.

Félix Morales, de la porra oficial Penca de Maguey, que ha apoyado a equipos locales, informó que el miércoles recibieron una invitación oficial del alcalde Gustavo Alarcón, para que acudieran al Zócalo a presenciar el partido México contra Sudáfrica.

Sin embargo, incumplida la promesa, calificó de “lamentable” que haya invitado a ver el partido y al llegar al Zócalo sólo hayan encontrado la estructura metálica donde se colocaría la pantalla.

Después de las 12:30 horas los ciudadanos comenzaron a retirarse a pesar de que empleados del Ayuntamiento transmitieron el partido en una lona de unas 50 pulgadas.

Trabajadores de la empresa Oracle led Systems arribaron para comenzar a instalar la pantalla gigante justo cuando el partido entre México y Sudáfrica ya marcaba 1-0 a favor de la selección mexicana, lo que aumentó la inconformidad de los pocos que seguían en el Zócalo.

Ante la rechifla y los reclamos contra el alcalde, el director de Comunicación Social, Néstor Ortega Morales salió a dialogar con los aficionados, les explicó que el retraso no era culpa del Ayuntamiento sino de la empresa que se contrató para la instalación de la pantalla.

Explicó que, debido a la normatividad vigente de la FIFA, la transmisión fue solicitada en tiempo y forma, y se asignó a una empresa para la instalación de la pantalla y fue esta quien retrasó la colocación que costó aproximadamente 10 mil pesos.

El funcionario municipal incluso mostró un documento donde algunos reporteros alcanzaron a leer que la FIFA otorgó la licencia para la proyección en vía púbica, en la que se especifica que la proyección sería para 4 mil 900 asistentes.

Zacarías Cervantes