21 agosto,2025 8:56 am

Se siente arropado por el cine nacional, dice el destacado cinefotógrafo Rodrigo Prieto

Habla el nominado cuatro veces al Oscar sobre cómo es sentirse ajeno en EU y de los trabajos sobre la migración hechos por su hija, María Fernanda Prieto

Ciudad de México, 21 de agosto de 2025. La experiencia migrante, dice Rodrigo Prieto, la lleva en la sangre.

Hace décadas que el director de fotografía mexicano se mudó a Estados Unidos, donde ha conseguido cuatro nominaciones al Oscar y trabajar con varios de los cineastas más reconocidos del mundo, pero no ha olvidado cómo es sentirse un ajeno.

Si bien se reconoce como un privilegiado porque sus vivencias no han sido para nada tan duras como las de personas que cruzan la frontera sin documentos, no minimiza el shock cultural que atravesó al estar fuera de su país.

“A pesar de que Los Ángeles me era familiar porque yo iba una vez cada dos años porque ahí vivía un tío mío, hermano de mi mamá, llegas y todo es diferente, la burocracia es distinta, todo es distinto. Sí es medio shockeante no sentirte de ahí.

“Es una experiencia que viene de mi familia, mis abuelos tuvieron que salir al exilio en 1923, en ese momento mi padre tenía 2 años, los primeros años de su vida los pasó en Texas y luego en Los Ángeles”, contó Prieto, en entrevista.

El director de fotografía de Secreto en la montaña, Barbie y El irlandés no es el primero, pero tampoco el último de su linaje que atraviesa ese peso sobre su identidad, ya que también ha marcado a su hija, María Fernanda Prieto.

Como cineasta, la hija de Prieto ha explorado el tema en cortometrajes, incluido ¿Qué somos?, que gira alrededor de una niña que no se siente integrada con otras infantes, y el más reciente, El sarape, donde la cámara estuvo en manos de Rodrigo Prieto.

“Los niños son los testigos y de eso va la historia de El sarape, de recuerdos de ella, pero trasladados a su experiencia como migrante en California. Para ella es muy duro lo que está pasando con los migrantes en Estados Unidos, le mueve mucho porque ha experimentado en su propia vida el no pertenecer.

“Los personajes del corto son migrantes, son mexicanos, de un restaurante que está enfrente de la casa donde estaba viviendo Marifer. Se inspiró en lo que ella recordaba de niña, si bien nosotros no éramos dueños de un restaurante, se quedó con eso de ver a los adultos, cómo se relacionan y cómo festejan”, detalló el cinefotógrafo de Amores perros.

El sarape se estrenará en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), donde hace un año Prieto presentó Pedro Páramo. Hoy es la cinta más nominada en la próxima edición al Ariel, con 17 candidaturas, incluidas Mejor Película y Dirección.

Tanto estrenar las obras familiares en el festival mexicano como ser reconocidos por el Ariel han enternecido a Prieto porque se siente arropado por la industria nacional, en la que temía ya no ser visto como un integrante.

Reconocerán a Del Toro y a Amores Perros en el Ariel

En la próxima entrega del Ariel se harán dos reconocimientos especiales para el cineasta Guillermo del Toro y la película Amores perros, anunció Armando Casas.

Durante el encuentro de nominados de la edición 67, celebrado ayer, el presidente de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas detalló que no se trata de otra estatuilla honorífica, como lo son los Ariel de Oro, sino una ampliación.

“Será un reconocimiento al mérito en favor del cine mexicano, reconocer a quienes han luchado, han apoyado, han hecho labores en favor del cine mexicano. La Academia reconoce las trayectorias a través de los Arieles de Oro, pero aquí se trata de hacer un reconocimiento.

“Guillermo del Toro, aunque no vive aquí, siempre ha sido cercano a nosotros, lo vemos con la beca que da anualmente para que mexicanos estudien animación. Ha fortalecido el trabajo de animación en México y no sólo eso, en tiempos difíciles para la Academia, habló y apoyó”, remarcó Casas, en un evento con los nominados al Ariel, en los Estudios Churubusco.

Mauricio Ángel / Agencia Reforma