
Acapulco, Guerrero, a martes 18 de febrero de 2025.- Autoridades ambientales tienen registro de seis asentamientos humanos irregulares dentro del Parque Nacional El Veladero, que van desde Palma Sola hasta Cumbres de Llano Largo.
En total, las autoridades estiman que son unas 30 hectáreas las afectadas por ocupantes irregulares que talan la flora, construyen viviendas precarias y siembran plantas ajenas al ecosistema de bosque y selva.
Hasta este año, los asentamientos que han identificado como invasiones al Parque Nacional El Veladero están ubicadas en Palma Sola, Bosques de la Cañada, Praderas de Costa Azul, Hermenegildo Galeana, Vista Hermosa y Cumbres de Llano Largo.
Los asentamientos tienen la particularidad de que son lotes cercados que incluyen una vivienda precaria deshabitada, pues en la mayoría de las invasiones sólo unas cuantas viviendas son habitadas y el resto permanecen solas.
De acuerdo con las autoridades ambientales, los mayores impactos al parque El Veladero están en Bosques de la Cañada, donde hay un centenar de viviendas sobre 11 hectáreas del parque, y en Vista Hermosa, donde los vecinos de esa comunidad talan el bosque para la siembra de otros cultivos.
En Bosques de la Cañada, la invasión al parque tiene tres accesos, por Chinameca, Cumbres de Figueroa y Bosques de la Cañada, en el lugar hay unas 100 casas, la mayoría precarias, construidas sobre laderas; es zona de riesgo, porque el suelo es arenoso.
Las autoridades ambientales indicaron que pese a los señalamientos de calles con nombre y código postal, la zona no está urbanizada, que los postes de alumbrado público son los que derribó el huracán Otis y los invasores los tomaron para hacer una red de energía eléctrica.
En Palma Sola, a un costado de la zona arqueológica, hay un avance de la mancha urbana, son unas 10 viviendas precarias que sí están habitadas, el año pasado se hizo una inspección y se derribaron las cercas.
En Praderas de Costa Azul también hay una invasión de cuatro cercados con casas deshabitadas construidas con materiales endebles.
En Vista Hermosa, una localidad ubicada en la parte alta de Costa Azul está el problema de la tala de la selva para sembrar otros cultivos y ampliación del núcleo poblacional; en el lugar se hizo una inspección el miércoles y lo que encontraron fueron unas 10 nuevas casas, pero no están habitadas; son unas 12 hectáreas afectadas.
En la colonia Hermenegildo Galeana también está otro frente de ciudadanos que buscan ocupar terrenos en el parque, son unos cuatro techados que han levantado en la zona, pero solo uno está habitado.
En Cumbres de Llano, en una inspección hecha el pasado martes, encontraron cinco predios delimitados dentro del parque dos con casas deshabitadas y tres cercados.
Del lado de la unidad habitacional El Coloso, indicó que el crecimiento poblacional en la parte alta está en aumento y los predios ya están a unos 50 metros de El Veladero.
Revelaron que el incremento en las invasiones se debió a que durante unos cinco años no hubo trabajadores para hacer el trabajo de vigilancia, por eso lo que hacen actualmente son recorridos recurrentes en los límites del parque y preparan denuncias penales contra los invasores y prevén establecer “barreras físicas” para evitar el avance de los asentamientos.
Otro problema que enfrentan es la inseguridad, pues los terrenos del parque son usados como fosas por los grupos delictivos que hay en el municipio, principalmente del lado de Carabalí y Palma Sola. También los políticos son promotores de invasiones en el parque.
Las autoridades ambientales sostienen que “todos” los que invaden y construyen chozas dentro del parque saben que es una área natural protegida y por tanto no están obligados a notificar, porque ese procedimiento es para quien es propietario de un predio, pero ninguno de los que han construido casas en los terrenos del parque pueden acreditar la propiedad.
El Parque Nacional El Veladero da servicios naturales como el agua, tiene más de 70 manantiales de los que toman agua 63 colonias que están al margen del parque; regula el microclima, sirve de refugio a la fauna local, pero luego de los huracanes Otis y John quedó devastado. El cerro sirve para captar agua, pero sin vegetación ya no hay filtración de agua, sino deslaves. Otra función del parque es que absorbe 2 mil toneladas de dióxido de carbono.
Para evitar nuevos asentamientos, el llamado a las autoridades federales, estatales y municipales es que no otorguen servicios, pero después del huracán Otis, la Secretaría del Bienestar entregó apoyos a quienes viven en el lugar.
El Parque Nacional El Veladero tiene una extensión de 3 mil 617 hectáreas, y tiene esa categoría desde el 17 de julio de 1980.
Texto: Daniel Velázquez / Foto: Archivo


